futbolalinstante full logo

Alisson y su futuro en la Juventus: ¿último reto lejos de Anfield?

Alisson, en el radar de Juventus: ¿último gran reto lejos de Anfield?

El futuro de Alisson Becker vuelve a colocarse en el centro del mercado. Según informa Gazzetta Italia, Juventus ha reactivado su interés por el guardameta del Liverpool, aprovechando la incertidumbre que rodea al banquillo de Anfield y a la nueva etapa deportiva del club.

No es un coqueteo improvisado. El interés de la Juve viene de lejos y, de acuerdo con el medio italiano, las conversaciones por un posible traspaso llegaron a avanzar antes de que el Liverpool cerrara la puerta a cualquier salida prematura. Ahora, con cambios profundos en la estructura y un nuevo ciclo a punto de arrancar, el nombre de Alisson vuelve a aparecer en los despachos.

Un acuerdo perfilado… si Liverpool afloja

La información de Gazzetta Italia va más allá del simple interés. Juventus tendría ya un marco pactado con el portero: un acuerdo de principio para un contrato de tres años, con un salario de entre 4 y 5 millones de euros más bonus y una opción, a favor del club, para ampliar una temporada más.

Una estructura preparada, a la espera de la señal desde Inglaterra.

Ese dato no pasará desapercibido para la afición del Liverpool. Alisson no ha sido solo un gran fichaje; ha sido el guardián que convirtió a un equipo brillante en un conjunto campeón. Paradas imposibles, liderazgo silencioso y la capacidad de aparecer cuando la temporada se decide en un detalle.

El informe también subraya el peso de Luciano Spalletti en la operación. El técnico de la Juventus conoce bien al brasileño de su etapa conjunta en Roma y lo considera una pieza de impacto inmediato.

Para Spalletti, con 33 años, Alisson encaja en el perfil que busca: carácter, experiencia, hábito de ganar. El portero que, como recuerda el medio italiano, levantó dos Premier League y una Champions League en Inglaterra y que, en su opinión, puede elevar de inmediato el nivel competitivo de la plantilla para pelear por el Scudetto ya la próxima temporada.

Porteros de ese nivel escasean. Y menos aún los que mezclan reflejos de élite, jerarquía en el vestuario y calma bajo presión.

El peso del vestuario en Anfield

Uno de los puntos más llamativos del informe se centra en el “no” previo del Liverpool a cualquier salida amistosa. Según Gazzetta Italia, el club inglés, tras perder a Salah, Robertson y Konaté como agentes libres, y respaldado por el entonces técnico Slot, se negó a desprenderse de otro de sus grandes líderes.

Alisson, en ese contexto, era intocable.

La lógica es evidente: en las reconstrucciones, los equipos que sobreviven mejor al cambio son los que conservan un núcleo duro de futbolistas capaces de sostener el estándar competitivo cuando todo se mueve a su alrededor.

El brasileño sigue siendo uno de esos pilares. Incluso con la llegada de Giorgi Mamardashvili, la cúpula del Liverpool sabe lo que supone tener a uno de los mejores porteros del mundo dentro del grupo, marcando el tono en el día a día y en los partidos que deciden temporadas.

Mamardashvili, la pieza que puede cambiar el tablero

Ahí entra en juego el factor Mamardashvili. Gazzetta Italia apunta a que la decisión final podría recaer en el nuevo entrenador del Liverpool.

El plan descrito es claro: en los próximos días, cuando se haga oficial el nombramiento del nuevo técnico, Alisson se pondrá en contacto con Iraola para comunicarle que considera completada su etapa en el club. A partir de ahí, será el entrenador quien decida: seguir apostando por el brasileño o lanzar de forma definitiva a Giorgi Mamardashvili, fichado el pasado verano por unos treinta millones de euros, como titular del futuro.

No es una idea improvisada. En Anfield se hablaba desde hace tiempo de una transición ordenada en la portería. Mamardashvili llegó como inversión estratégica, no como sustituto inmediato. Pero el fútbol se mueve deprisa. Un cambio en el banquillo, una conversación sincera, una oferta firme desde Turín… y el calendario de esa sucesión puede adelantarse.

Por ahora, Juventus elige la paciencia. El club italiano, siempre según el medio, está dispuesto a esperar “al menos hasta el inicio del Mundial” y, desde ayer, siente que tiene “algo más de esperanza”.

La encrucijada del Liverpool

Más allá del ruido de mercado, hay un punto que nadie discute: el estatus de Alisson en Anfield es enorme. Ha sido uno de los grandes diferenciales competitivos del Liverpool moderno. Cuando el partido se abría en canal, cuando la defensa dudaba, cuando el título pendía de un hilo, el brasileño estaba ahí.

La cuestión ya no es solo deportiva. Es de planificación.

Liverpool ha invertido fuerte en Mamardashvili y asume que, tarde o temprano, el georgiano será el número uno. La duda está en el “cuándo”. Entregarle los guantes de inmediato supone un riesgo considerable. Alisson sigue ganando puntos por sí mismo. Su sola presencia transmite seguridad a los centrales y confianza al resto del equipo.

Si es cierto que el portero siente cerrada su etapa en el club, la mayoría de aficionados respetaría esa honestidad. Pero muchos también confiarían en que una conversación con el nuevo entrenador pudiera convencerle de alargar su estancia, aunque fuera una temporada más, para pilotar una transición más suave.

El Liverpool ya ha vivido demasiados cambios estructurales en poco tiempo. Y si hay una posición en la que la estabilidad marca la diferencia, es la portería.

Para Juventus, la operación es cristalina: fichar a un campeón contrastado para acelerar su regreso a la élite europea. Para el Liverpool, perder ahora a Alisson sería renunciar a una de sus mayores ventajas competitivas en el campo.

La pelota, esta vez, no está en el área. Está en el despacho del nuevo técnico y en la cabeza de un guardameta que debe decidir si su última gran parada será en Anfield… o en Turín.