Álvarez: 55% Atlético, 45% Arsenal y decisión inminente
Julián Álvarez se asoma hoy al día más tenso de su verano. Según el periodista español Pedro Morata, el delantero tomará en las próximas horas una decisión definitiva: negociar con Arsenal o mantenerse en el Atlético de Madrid.
Hasta hace poco el guion era otro. El jugador había vetado cualquier salida que no fuera rumbo al Barcelona. Ese era el único destino que contemplaba. Ahora, siempre según Morata, el escenario ha cambiado: Álvarez escucha a Arsenal, aunque arrastra muchas dudas y no tiene ninguna ilusión por regresar a Inglaterra.
La balanza, hoy, se inclina ligeramente hacia España: un 55% a favor de seguir en el Atlético frente a un 45% de apertura a la propuesta del club londinense. Un giro considerable si se compara con las informaciones iniciales que lo situaban únicamente camino de Cataluña.
Viaje a Londres, cifras millonarias y un pulso abierto
El movimiento de piezas ya ha empezado. El director de fútbol del Atlético, Mateu Alemany, viajó recientemente a Londres para reunirse con representantes de Arsenal, según informó Fabrizio Romano. El club inglés ha presentado una primera oferta contundente: 103 millones de libras fijas más 4 millones en variables.
El Atlético ha respondido elevando el listón hasta una cifra casi prohibitiva: 129 millones de libras. Quieren negociar, pero a su precio.
El interés rojiblanco en Viktor Gyökeres explica parte de esa apertura. El club ve en el sueco el relevo ideal para Álvarez y está dispuesto a hablar con Arsenal para financiar la operación. El problema es el muro económico. Las exigencias actuales chocan con el discurso público de Miguel Ángel Gil Marín, que llegó a asegurar que no aceptarían ofertas ni de 150 ni de 200 millones de euros.
El mensaje institucional fue de fuerza. La realidad del mercado, mucho más matizada.
Un debut sin Álvarez, victoria y bronca en la grada
El clima alrededor del argentino se ha enrarecido a medida que avanza el reloj del mercado. Álvarez se quedó fuera del primer partido de LaLiga con el Atlético, un 2-0 ante el Málaga, y la reacción del Metropolitano fue ruidosa: cánticos hostiles desde la grada, descontento evidente con la situación.
Diego Simeone trató de rebajar la tensión con una explicación estrictamente deportiva:
«No creemos que Julián Álvarez esté en las condiciones adecuadas para jugar o participar en el partido de mañana. Ojalá, en estos próximos cuatro días, pueda seguir progresando y estemos más cerca de donde queremos que esté».
Oficialmente, cuestión de estado físico. En la práctica, la ausencia en pleno pulso por su futuro solo ha disparado la sensación de que la salida está sobre la mesa.
Arsenal, contra el reloj y a un paso del plan B
El cierre de mercado aprieta y deja poco margen para las dudas. Si Arsenal quiere a Álvarez, deberá decidir de inmediato si sube su oferta hacia las exigencias del Atlético o se planta y gira hacia otras opciones.
Hoy se espera que el delantero comunique su decisión final sobre el rumbo de su carrera. Si no hay acuerdo entre clubes, Mikel Arteta se verá obligado a activar de forma urgente otros objetivos ofensivos antes de que la ventana se cierre.
La pelota, esta vez, no está en el área. Está en el despacho de Álvarez. Y el tiempo ya corre en descuento.





