Anthony Gordon: el primer fichaje del Barça y admirador de Mourinho
Anthony Gordon aterriza en el F.C. Barcelona con una etiqueta poco habitual en el Camp Nou: es declarado admirador de José Mourinho. El extremo inglés, de 25 años, se convierte en el primer refuerzo azulgrana para la próxima temporada a cambio de 70 millones de euros más 10 en variables pagados al Newcastle. Un precio de estrella para un jugador que, curiosamente, creció idolatrando al técnico que encarnó durante años el gran antagonismo del barcelonismo.
En octubre de 2025, tras una noche grande de Champions, Gordon lo dejó claro sin rodeos: “De niño, Mourinho era mi entrenador favorito en todo el mundo”. No lo dijo en frío, sino todavía con la adrenalina del partido en el cuerpo.
Una noche de Champions que marcó a Gordon
La escena tuvo lugar después de una victoria de Newcastle sobre el Benfica de Mourinho en la Champions League. Gordon firmó el primer gol y repartió una asistencia. Partido grande, escaparate grande. Y al final, aparición del protagonista inesperado: el propio Mou.
El portugués se acercó al inglés en el césped. Gordon contó después qué le dijo el técnico: “Me dijo ‘eres increíble’, lo cual es un gran cumplido para mí, porque de niño él era mi entrenador favorito en todo el mundo”. No hizo falta adornarlo más. Para un futbolista que había crecido viéndolo como referencia en los banquillos, esas tres palabras pesaban más que cualquier estadística.
Gordon fue más allá al describir qué le atraía del estilo del ahora posible futuro entrenador del Real Madrid. “Siempre fue un entrenador muy defensivo, pero me encantaba cómo… aun así, el banquillo estaba siempre de pie”, explicó, subrayando esa electricidad que Mourinho contagia a sus equipos.
Ahí se ve el espejo en el que se mira. “Mourinho crea un verdadero espíritu de equipo; es como si fuéramos nosotros contra el mundo. Reconozco eso en mi propio juego, así que fue un gran cumplido. Significa muchísimo. Aunque no lo idolatrara, el elogio de cualquier entrenador a este nivel tiene mucho peso”, remató el nuevo atacante del Barça.
De idolatrar a Mou a vestirse de azulgrana
El contraste es potente: un futbolista formado con la imagen de Mourinho como figura de referencia que ahora llega a un club marcado por el legado de otros entrenadores, otras ideas, otra estética. Pero el fútbol moderno vive de paradojas. Y el Barça, necesitado de competitividad inmediata, ha apostado por un jugador que mezcla talento ofensivo con una mentalidad ferozmente competitiva.
Gordon llega al Camp Nou con 17 internacionalidades con Inglaterra y un contrato que en Newcastle se extendía hasta 2030. El club del norte de Inglaterra lo fichó en 2023 desde el Everton por más de 46 millones de euros. Allí se convirtió en una de las caras del nuevo proyecto de los “Magpies”. Sin embargo, ha sido la Champions la que lo ha catapultado a otra dimensión.
En la Premier League, sus números de esta temporada son correctos pero no deslumbrantes: 6 goles y 2 asistencias en 26 partidos. En Europa, la historia cambia de tono. En la Champions, Gordon ha explotado: 10 goles y 2 asistencias en 12 encuentros. Ese registro, propio de un delantero de élite, explica por sí solo por qué el Barça se ha lanzado con tanta decisión.
El perfil que ha seducido al Barça
En Inglaterra lo comparan con Raphinha, que llegó al Barça procedente del Leeds United en 2022. La comparación no es casual: ambos son extremos intensos, verticales, capaces de desbordar y con un punto de rebeldía competitiva que contagia al equipo.
Gordon, eso sí, ofrece un matiz que gusta mucho en los despachos técnicos: su versatilidad táctica. Aunque su hábitat natural es la banda izquierda, puede actuar como mediapunta o partir desde la derecha. Para un Barça que suele vivir entre ajustes de sistema, esa capacidad para ocupar distintas alturas y carriles del campo tiene un valor estratégico evidente.
Su rasgo más llamativo no está solo en los números, sino en la actitud. Se le reconoce por su agresividad defensiva, su intensidad en la presión y su habilidad para generar caos en las defensas rivales. No se limita a esperar el balón al pie; muerde, corre, salta a la presión, incomoda. Ese “nosotros contra el mundo” que él mismo identifica en el espíritu de Mourinho se refleja en su forma de competir.
Un fichaje de peso en un mercado feroz
El Barça no ha pescado en un estanque vacío. Gordon estaba en la agenda de gigantes europeos. El club azulgrana se ha adelantado a Bayern, Chelsea y Manchester United en la carrera por el extremo inglés. No es un detalle menor: ganar este tipo de pulsos en el mercado refuerza el mensaje de que el Barça sigue siendo un destino de primer nivel para los futbolistas llamados a marcar diferencias.
El coste, 70 millones fijos más 10 en variables, coloca al jugador en el escalón de las grandes apuestas del proyecto. No es un complemento, es un fichaje para marcar época si responde a las expectativas.
Ahora, el niño que admiraba a Mourinho se encontrará en un vestuario que respira otra liturgia futbolística. Deberá encajar en un equipo que exige talento, pero también carácter. Eso, precisamente, le sobra.
La pregunta ya no es qué veía Gordon en Mourinho. La pregunta, a partir de ahora, es qué verá el barcelonismo en Anthony Gordon cuando empiece a correr la banda del Camp Nou.






