Anthony Martial cerca de unirse al Málaga para relanzar su carrera
Anthony Martial se asoma a una nueva vida en el sur de España. Según informó este miércoles Santi Aouna, de Foot Mercato, el delantero francés de 30 años está muy cerca de firmar por Málaga, recién ascendido a LaLiga y necesitado de gol y jerarquía en ataque.
El internacional francés lleva dos meses sin club tras la rescisión de su contrato con CF Monterrey. Un parón inesperado para un futbolista que, en su día, simbolizó el futuro de la élite europea.
Aouna fue directo en su mensaje en X: “Málaga está en negociaciones avanzadas con Anthony Martial. Las conversaciones entre ambas partes progresan y el acuerdo está cerca”. No hay firma todavía, pero el escenario apunta con claridad hacia La Rosaleda.
Un Málaga necesitado… y una carrera al límite
El contexto del club andaluz explica la apuesta. De vuelta a LaLiga tras años de travesía, Málaga logró el ascenso este verano, pero el aterrizaje en Primera está siendo áspero: ocupa la 18.ª posición, con solo tres puntos. Falta pegada. Falta experiencia. Falta alguien que haya visto el fútbol desde arriba.
Ahí entra Martial, que llega más como incógnita que como estrella, pero con un pasado que todavía pesa. Porque hace no tanto era uno de los grandes nombres del futuro.
De promesa deslumbrante a ruta llena de curvas
Formado y lanzado al escaparate en AS Monaco, Martial irrumpió como una de las grandes sensaciones del fútbol francés. Manchester United no dudó y pagó al menos 60 millones de euros para llevárselo al Old Trafford. El comienzo fue ilusionante, con goles, impacto inmediato y la sensación de que el United había encontrado a su próximo líder ofensivo.
Pero la progresión se frenó. Lesiones, irregularidad, cambios de entrenadores y contextos que no le ayudaron terminaron por apagar aquella explosión inicial. Su cesión a Sevilla no funcionó. El club andaluz no encontró en él el revulsivo que esperaba y la etapa pasó sin dejar huella.
En 2024, Manchester United decidió terminar su contrato. Martial estaba lesionado y su vínculo se acercaba al final. El adiós fue silencioso, casi sin despedida para un jugador que había llegado como fichaje de época.
Poco después, apareció la vía de AEK Athens. Allí sí vio puerta: nueve goles que no bastaron para consolidar su sitio. El club griego quiso desprenderse de él rápidamente, otra señal de que la conexión no había sido la adecuada.
México, ruptura y una nueva oportunidad
El siguiente capítulo lo llevó a CF Monterrey. Un cambio radical de entorno, de liga, de ritmo. Su contrato estaba firmado hasta mediados de 2027, pero la historia se cortó de golpe en julio. El acuerdo se rescindió de forma anticipada por motivos no aclarados públicamente.
Sobre el césped, los números fueron discretos: 20 partidos, un gol, tres asistencias. Demasiado poco para un jugador de su cartel. Demasiado poco para un club que aspira a dominar en México.
Desde entonces, dos meses de vacío competitivo. Dos meses en los que su carrera ha quedado suspendida en el aire, con la sensación de que, sin un giro inmediato, el talento que deslumbró en Mónaco y en sus primeros meses en Manchester podía diluirse definitivamente.
Málaga, última estación o punto de inflexión
Por eso este movimiento hacia Málaga suena a cruce de caminos. Para el club, una apuesta arriesgada pero con techo alto: si Martial se acerca a su mejor versión, gana un delantero de nivel internacional en plena lucha por la permanencia. Para el jugador, quizá una de sus últimas grandes oportunidades de demostrar que todavía puede marcar diferencias en una de las grandes ligas.
Málaga necesita goles. Martial necesita un lugar donde volver a sentirse importante.
Las negociaciones avanzan. El acuerdo, según las informaciones, está cerca. La pregunta ya no es solo si firmará.
La verdadera cuestión es si esta vez será capaz de quedarse.






