Arsenal imparable: Scholes y Neville lo confirman
Paul Scholes y Gary Neville lo tienen claro: el campeón no se mueve. Para ellos, el Arsenal está preparado para retener el título de la Premier League y, si todo encaja, incluso para algo todavía más grande.
El equipo de Mikel Arteta rompió en mayo una sequía liguera de casi dos décadas y ha arrancado la defensa del título como si no quisiera dejar lugar a dudas: 3-0 a un recién ascendido Coventry City, sin despeinarse. Fluidez, autoridad y una sensación nítida de continuidad. Este Arsenal no parece un campeón saciado, sino un bloque que apenas acaba de empezar su ciclo.
Un campeón que se refuerza como aspirante
Lejos de conformarse, el club del norte de Londres ha cargado aún más de talento una plantilla que ya estaba asentada. La profundidad es ahora uno de sus mayores argumentos. Arteta ha sumado piezas de nivel como Bruno Guimarães, Christos Tzolis y Ezri Konsa, y las ha integrado con rapidez en un vestuario que transmite seguridad y jerarquía.
Scholes, que sabe lo que es firmar un triplete con el Manchester United en 1999, ve algo especial en este grupo. En el podcast The Good, The Bad & The Football, Dion Dublin abrió la puerta al sueño más ambicioso del Arsenal: la posibilidad de un triplete doméstico y europeo, pese a los golpes de la temporada pasada, con la final de Champions perdida ante Paris Saint-Germain y la derrota en la Carabao Cup frente a Manchester City.
“Yo no voy a apostar por el Arsenal para el triplete, pero tampoco lo voy a descartar”, admitió Dublin. “Tienen la mejor y más asentada plantilla y hay una armonía real en el club”.
Scholes no tardó en subirse a esa lectura. “Estoy de acuerdo. Creo que es muy posible por cómo se les ve. Sigo pensando que en la última semana de mercado pueden traer a otro jugador, lo cual da miedo. Acaban de fichar también a Ezri Konsa, que es un defensa de primer nivel”, apuntó el excentrocampista.
Guardiola y Slot se van, el Arsenal acelera
Mientras tanto, los rivales directos atraviesan turbulencias. Manchester City y Liverpool viven un periodo de transición delicado tras las salidas de Pep Guardiola y Arne Slot. El contexto ha cambiado de golpe en la cúpula de la Premier: donde antes había un pulso a tres bandas, hoy el Arsenal aparece como líder claro del proyecto a medio plazo.
Gary Neville reforzó esa sensación en Sky Sports. Cuando le pidieron un pronóstico para el título, no titubeó: “Cien por cien Arsenal. Están muy por delante. Con lo que ya tienen en defensa y en el centro del campo, y con los buenos atacantes que poseen, tienen un estándar realmente alto, con eso les basta”.
El mensaje es contundente: en la élite inglesa, el equipo más hecho es el de Arteta. Y eso, en una temporada marcada por banquillos en reconstrucción, pesa.
El fantasma del triplete y la herida europea
En el Emirates se habla del título, pero la palabra “triplete” ya se cuela en las conversaciones. No como una obligación, sí como una posibilidad real. El dolor de la final de Champions perdida ante Paris Saint-Germain aún está fresco, igual que la Carabao Cup que se escapó frente al City. Dos finales, cero trofeos. Para un grupo con esta ambición, eso duele.
Precisamente por eso, la estructura de la plantilla apunta a algo más que a defender la corona doméstica. El Arsenal ha añadido variantes, carácter y fondo de armario para competir en todos los frentes. La pregunta ya no es si puede pelear la Premier, sino hasta dónde quiere y puede llegar en Europa y en las copas.
Aston Villa, primer examen serio al pulso del campeón
El siguiente capítulo llega el lunes por la noche. El Arsenal vuelve a la acción en la Premier League ante un Aston Villa herido, que se presenta al duelo con la urgencia de lavar su imagen tras un arranque nefasto: 4-0 encajado ante Brighton y un verano inquietante en el mercado, que ha dejado dudas en la grada y en el vestuario.
El contraste no puede ser mayor. De un lado, un campeón que transmite calma y convicción. Del otro, un Villa que busca respuestas rápidas para no quedar atrapado en una espiral negativa desde el inicio.
Arteta, consciente de que sus grandes rivales ya han tropezado y aún no encuentran su mejor versión, no va a permitir relajaciones. Este tipo de jornadas, con la competencia directa a medio gas, suelen marcar la diferencia al final del curso. Tres puntos ahora pesan más de lo que parecen en agosto.
Si el Arsenal vuelve a firmar una victoria convincente, el ruido alrededor del Emirates crecerá todavía más. Los elogios de Scholes, Neville y Dublin dejarán de sonar a simple opinión para convertirse en advertencia. Y entonces la cuestión ya no será si pueden repetir título, sino si alguien en Inglaterra está realmente en condiciones de frenarles.






