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Arsenal refuerza su liderazgo en la Premier con triunfo sobre Sunderland

Arsenal defendió su corona con otra actuación implacable. Cuatro partidos, cuatro victorias, portería a cero y una sensación clara: el campeón ha salido decidido a marcar territorio. Esta vez, la víctima fue Sunderland, doblegado 0-2 en el Stadium of Light, con un golazo descomunal de Bruno Guimarães y un penalti de Bukayo Saka en el último suspiro.

El equipo de Mikel Arteta ya manda en la Premier League con tres puntos de ventaja sobre Manchester City, que necesita ganar el derbi de Mánchester en Old Trafford para no perderles la estela. Apenas es septiembre, pero la brecha con el resto de aspirantes empieza a dibujarse.

Guimarães rompe el silencio y Raya sostiene el muro

Arsenal tuvo que sufrir para imponer su ley. David Raya sostuvo al campeón cuando el partido aún estaba en el alambre, deteniendo un penalti a Enzo Le Fée que pudo cambiar el guion. Sunderland olió sangre. Y la desperdició.

El castigo llegó de inmediato. Poco más de dos minutos después, Bruno Guimarães silenció el Stadium of Light con su primer gol con la camiseta del Arsenal: un disparo lejano, seco, teledirigido a la escuadra. Un gol de campeón en un equipo de campeón.

Sunderland se volcó en busca del empate, pero se topó una y otra vez con la solidez del bloque de Arteta. Y cuando el encuentro ya moría, con la última acción del partido, Saka transformó un penalti que cerró la noche y dejó al vigente campeón con un pleno de 12 puntos de 12 posibles.

Chelsea divierte, pero no mata; Hull disfruta su luna de miel

En Stamford Bridge, el guion fue el de siempre para Chelsea: talento arriba, fragilidad atrás. El 2-2 ante Hull dejó al equipo de Xabi Alonso a cinco puntos del liderato y con la sensación de que el espectáculo empieza a salir caro.

El tridente formado por Morgan Rogers, Joao Pedro y Cole Palmer volvió a brillar con balón. En cinco partidos de Premier bajo el mando de Alonso, Chelsea ha marcado 16 goles… y ha encajado 12. Fútbol eléctrico, pero desprotegido.

Hull, recién ascendido y último equipo en recibir un gol en esta Premier, llegó con tres porterías a cero. Su resistencia apenas duró siete minutos: Rogers perforó el primer palo y adelantó a los locales. Parecía una tarde plácida en Londres.

No lo fue. Mohamed Belloumi aprovechó dos concesiones defensivas para firmar un doblete antes del descanso y girar el marcador. Chelsea volvió a la carga tras el paso por vestuarios y encontró el 2-2 con un derechazo de Joao Pedro a centro de Palmer, directo a la escuadra.

Quedaba tiempo y ocasiones, pero no puntería. Hull resistió, se llevó un punto y mantiene su condición de invicto, instalado en un sorprendente tercer puesto. La luna de miel del recién ascendido continúa; la de Chelsea con el equilibrio, ni está ni se la espera.

Liverpool se atasca y Anfield pita

Liverpool tampoco pudo cumplir. El equipo de Andoni Iraola sigue invicto, pero el 0-0 ante un Fulham en apuros dejó mal sabor de boca y provocó silbidos en Anfield. No era el plan.

El ataque, construido a golpe de chequera, no respondió: Bradley Barcola, Florian Wirtz y Alexander Isak, tres fichajes de 100 millones cada uno, no lograron descoser a una defensa que venía haciendo agua. Faltó chispa, faltó sincronía, faltó colmillo.

Iraola apuntó al desgaste tras el esfuerzo europeo ante Atlético de Madrid: “Hoy nos faltó un poco de frescura y no hicimos lo suficiente ofensivamente para marcar la diferencia”, admitió. El dato duele: Liverpool es sexto y ya está a seis puntos de Arsenal.

Fulham, por su parte, celebró su primer punto con Álvaro Arbeloa al mando. Un empate que sabe a alivio para los londinenses y a oportunidad perdida para los reds.

Tottenham no ve puerta y coquetea con el abismo

El verano de Tottenham fue una declaración de intenciones: 300 millones de libras invertidos para alejarse definitivamente del sufrimiento de las dos últimas temporadas, ambas terminadas en el puesto 17. Sobre el papel, un nuevo ciclo. Sobre el césped, la misma angustia.

El empate sin goles ante Everton alarga una racha que empieza a ser inquietante: el equipo sigue sin estrenar su casillero de tantos en liga. Ni un gol. Nada. Y la tabla lo castiga: los Spurs se asoman a la zona de descenso, apenas por encima del corte.

La inversión no se traduce en pegada y la paciencia en el norte de Londres empieza a tensarse. El proyecto necesitaba un impulso; de momento, solo ha encontrado dudas.

Forest golpea a Villa y Glasner estrena sonrisa

En la parte baja, Aston Villa también se ve atrapado. Nottingham Forest se tomó la revancha por la eliminación en las semifinales de la Europa League de la temporada pasada con un triunfo agónico que deja a los de Birmingham en la zona roja.

El foco estaba sobre Liam Delap. Muchos se llevaron las manos a la cabeza por los 45 millones de libras que Forest pagó a Chelsea por un delantero que nunca se consolidó en Stamford Bridge. El inglés respondió con hechos: latigazo raso, lejano, ajustado al palo y 1-0 en el marcador.

Villa reaccionó y Alysson firmó el primer gol liguero del equipo en esta campaña para igualar el encuentro. Pero el impulso se quedó ahí. Igor Jesus apareció para dar a Oliver Glasner su primera victoria como técnico de Forest y hundir un poco más a Aston Villa.

El antiguo club de Glasner, Crystal Palace, tampoco encuentra el rumbo. Cayó 3-2 en casa ante Ipswich en un duelo marcado por la expulsión de Axel Disasi en la primera parte. Con un hombre más, los visitantes se lanzaron a por el triunfo y lo encontraron en el añadido, con el primer gol de Zian Flemming para los Tractor Boys.

Schade rescata a Brentford

En Bournemouth, Brentford mantuvo su condición de invicto gracias a Kevin Schade. Su doblete sostuvo a las abejas en un 2-2 que volvió a mostrar la capacidad competitiva del equipo, difícil de tumbar incluso lejos de casa.

La jornada deja un mensaje nítido: Arsenal acelera, City persigue, y detrás se forma un embudo de aspirantes que tropiezan, se divierten, sufren y se contradicen. La pregunta ya no es solo quién puede seguir el ritmo del campeón, sino quién será el primero en dejar de verlo a lo lejos.