Barcelona acelera fichajes pero busca delantero: Hamza Abdelkarim
Barcelona acelera en los fichajes de Joao Cancelo y Rodri, pero sigue sin encontrar al ‘9’ que cierre el círculo. El gran objetivo para la delantera, Julian Alvarez, continúa bloqueado: Atlético de Madrid no quiere desprenderse de una de sus estrellas. El tiempo corre y el mercado se estrecha.
En ese contexto, el club mira hacia dentro. Y ahí aparece un nombre que hasta hace poco no figuraba en ninguna quiniela: Hamza Abdelkarim.
Hamza, el proyecto de ‘killer’ que nace en casa
Según una información de Mundo Deportivo, el joven egipcio ha cambiado el tono de las conversaciones en la Ciudad Deportiva desde su primer entrenamiento. No necesitó adaptación ni presentaciones largas: entró, remató y convenció.
En una sesión específica de finalización, diseñada para medir su instinto dentro del área, el cuerpo técnico quedó marcado por la variedad y la limpieza de sus golpes. Disparos ajustados al segundo palo, remates rápidos al primero, definiciones de ‘cazador’ en espacios mínimos. Todo en pocos toques, casi por inercia.
Uno de sus primeros remates de cabeza dejó al grupo en silencio. Potencia, dirección y una coordinación que no se improvisa. Esa acción, cuentan, sirvió para confirmar lo que ya se intuía: Hamza tiene materia prima de delantero centro de élite.
Pulir el movimiento: menos centrocampista, más depredador
El talento estaba ahí, pero el cuerpo técnico detectó pronto un matiz clave a corregir. En los primeros días de prueba, Hamza se fijó en el comportamiento habitual de los atacantes del Barça: caer a recibir, bajar a zonas de mediocampo, asociarse por dentro. Y empezó a copiarlo.
El problema: cuanto más retrocedía, más se alejaba de su hábitat natural.
Pol Planas y su equipo intervinieron rápido. Le han pedido que abandone el área solo cuando la jugada lo exija de verdad, no por inercia. Quieren un delantero que viva en la zona de castigo, no un mediapunta más.
Para ello han recurrido a la pizarra y al vídeo. Le han mostrado movimientos de Erling Haaland, de Viktor Gyokeres y del mito azulgrana Samuel Eto’o. Todos con un denominador común: presencia constante en el área, agresividad en los desmarques y obsesión por la portería.
La idea es clara: mantener a Hamza lo más cerca posible del punto de penalti, donde su remate marca diferencias. Es la misma línea que está aplicando Hansi Flick con él: menos desplazamientos innecesarios, más apariciones letales.
Un plan B que empieza a ganar peso
Mientras el club pelea por un delantero de renombre antes del cierre del mercado, el crecimiento del egipcio ofrece una alternativa interna que gana enteros cada semana. No sustituye el plan de un fichaje grande, pero sí abre un camino distinto.
Si la operación por un ‘9’ de primer nivel vuelve a encallarse, ¿se atreverá el Barça a apostar de verdad por el chico que ya remata como un veterano dentro del área?






