Bosnia critica a Newcastle por lesión de Amar Dedic
La selección de Bosnia y Herzegovina llega a este parón internacional envuelta en polémica. El foco no está en la táctica ni en el rival. Está en Newcastle United y en cómo el club inglés gestionó la lesión de Amar Dedic.
El lateral había arrancado con brillo su etapa en St James’ Park, pero una lesión de isquiotibiales, mal resuelta según su seleccionador, ha frenado en seco su impulso y le ha dejado fuera de la convocatoria nacional.
De Millwall a Leeds: la decisión que lo cambia todo
Todo empezó en un duelo de Carabao Cup ante Millwall a comienzos de mes. Allí surgió el primer problema muscular. En Newcastle confiaban en que no pasara de un susto, un contratiempo menor que se podría controlar.
El club dio luz verde a su participación en el siguiente partido de Premier League frente a Leeds United. Y ahí, según la federación bosnia, se cruzó la línea.
Dedic aguantó 58 minutos en la derrota ante Leeds antes de pedir el cambio. En ese instante, para el seleccionador Sergej Barbarez, no solo se escapaba un partido. Se escapaba también un internacional clave para toda la ventana de selecciones.
En rueda de prensa en Sarajevo, Barbarez no se anduvo con rodeos. Dejó claro que, a su juicio, la situación se podría haber evitado si el defensa hubiera tenido el descanso necesario tras el primer aviso ante Millwall. Explicó que el daño sufrido frente a Leeds fue “mayor” que la distensión inicial y que esa recaída ha dejado a Bosnia sin uno de sus pilares para los duelos de Nations League ante Polonia, Rumanía y Suecia.
El técnico detalló el diagnóstico: Dedic estará fuera “tres o cuatro semanas” y no llegará a ninguno de los cuatro partidos de esta ventana. Un golpe directo a la planificación deportiva… y un dardo implícito hacia Newcastle.
El mazazo de Busuladzic agrava el panorama
El caso de Dedic no llega solo. Barbarez confirmó también una noticia todavía más dura en clave de futuro: la grave lesión de Kenan Busuladzic.
El joven centrocampista se enfrenta a un calvario de prácticamente un año. Se ha roto los ligamentos cruzados de la rodilla y queda descartado “nueve meses”, según desveló el seleccionador. Un vacío enorme en la sala de máquinas y un frenazo brutal a la progresión de uno de los proyectos más ilusionantes del país.
En cuestión de días, Bosnia ha perdido a un lateral titular y a un mediocentro de presente y futuro. El margen de maniobra se ha estrechado de golpe.
Cuatro caras nuevas para recomponer el bloque
Ante este escenario, Barbarez ha optado por agitar la lista. No por capricho, sino por pura necesidad competitiva en una ventana comprimida de Nations League.
Benjamin Tahirovic, Ajdin Hasic, Arjan Malic y Luka Duric se incorporan a la absoluta. El nombre de Duric destaca de inmediato. El atacante viene de dar un salto en su carrera en el fútbol alemán y se ha asentado en Paderborn, en la 2. Bundesliga, un entorno exigente que ha llamado la atención del seleccionador.
Barbarez explicó que quiere verlo “en acción” dentro del ecosistema de la selección, con la idea de que pueda consolidarse como parte estable del grupo. El mensaje es claro: las bajas abren puertas, pero la exigencia no baja.
Alivio con Kerim Alajbegovic
No todas las noticias fueron sombrías. Entre tanta lesión grave, la situación de Kerim Alajbegovic aporta algo de calma.
El joven talento de Juventus encendió las alarmas cuando fue sustituido al descanso en un reciente duelo ante Atalanta. Se temió otra lesión importante en un jugador llamado a tener peso en el medio campo bosnio.
Barbarez, sin embargo, rebajó la preocupación tras hablar con el futbolista y con los médicos del club de Turín. Alajbegovic sufre molestias en la cadera, una dolencia leve. Los doctores de Juventus ya lo han examinado y el jugador viaja rumbo a Sarajevo.
Podría necesitar uno o dos días de descanso, pero el seleccionador confía en que “no sea nada especial” y pueda estar disponible para la ventana internacional.
La selección de Bosnia y Herzegovina encara así un tramo clave de Nations League entre críticas a Newcastle, bajas sensibles y apuestas nuevas. La cuestión, ahora, es si este grupo remendado será capaz de transformar la frustración en respuesta competitiva sobre el césped.






