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Brown empata 1-1 ante Rhode Island tras dominar el juego

KINGSTON, R.I. – Brown salió a mandar, dominó casi todo… y aun así se marchó del URI Soccer Complex con un sabor agridulce. Un 1-1 ante Rhode Island que cuenta como empate, pero que por juego se pareció mucho más a una ocasión desaprovechada.

Un inicio arrollador

El guion arrancó pronto, en el minuto 12. Con las Bears instaladas en campo rival desde el pitido inicial, Kyra Treanor desbordó por la derecha, ganó línea de fondo y metió un balón tenso al corazón del área pequeña. Allí esperaba Angelina Vargas, fría y letal: control mínimo, disparo seco y gol. Tercero de la temporada, sexto de su carrera.

Brown olió sangre y apretó. Vargas volvió a probar a la guardameta en el 14’, Joy Okonye lo intentó en el 25’, Corine Gregory en el 26’ y Jael-Marie Guy en el 33’. Todo en la misma dirección: hacia la portería de Rhode Island.

Las cifras del descanso dibujaban un monólogo: 11-1 en remates, 7-1 en tiros a puerta, 5-2 en saques de esquina. Vargas lideraba con cuatro disparos y tres a puerta; Okonye sumaba tres remates, dos de ellos entre palos. El marcador, sin embargo, sólo reflejaba un 1-0 corto para tanta superioridad.

Rhode Island resiste y golpea

El dominio de Brown no se tradujo en el segundo gol, y el partido empezó a abrir una rendija a la incertidumbre. Las Rams, hasta entonces sometidas, comenzaron a ganar metros y a encontrar algo de aire con balón.

La advertencia se convirtió en castigo en el minuto 68. Un balón suelto dentro del área acabó en los pies de Megan Steinbach, que no perdonó y firmó el 1-1 desde dentro de la zona de castigo. Un único disparo claro, un gol. Máxima eficacia ante un rival que había hecho casi todo para cerrar el duelo antes.

Rhode Island incluso rozó la remontada en el 83’, con un disparo que se estrelló en el larguero y silenció por un instante a la expedición visitante.

Asedio final sin premio

El empate activó de nuevo a Brown, que se lanzó al ataque en los minutos finales. El equipo de Providence encerró a las Rams, forzó saques de esquina en el 87’ y 88’ y empujó el partido hacia el área local.

En el 90’, Jael-Marie Guy conectó un disparo peligroso que obligó a una última intervención de la guardameta. Otra ocasión clara, otro “casi” en una noche llena de oportunidades desaprovechadas.

El balance global del encuentro fue contundente: 17-3 en tiros, 10-2 en disparos a puerta, 10-4 en córners para Brown. La zaga formada por Treanor, Claire Silverman, Chesney Robinson y Brooke Birtwistle completó los 90 minutos, sólida durante casi todo el choque. En la portería, la guardameta de segundo año Addison Etter sólo tuvo que realizar una parada en el empate.

Racha viva, sensación de deuda

El 1-1 mantiene a Brown con marca de 4-2-1 en la temporada y, sobre todo, invicto en el estado de Rhode Island (4-0-1), con un perfecto 4-0-0 en casa. La racha sin perder se estira ya a tres partidos (2-0-1). Los números protegen la confianza; el juego, también. La puntería, no tanto.

Porque este empate deja una doble lectura: el equipo genera, somete, acumula ocasiones… pero no cierra los partidos cuando los tiene en la mano. Y en el fútbol universitario, esos detalles marcan rachas, torneos y temporadas.

El próximo examen llega el domingo 13 de septiembre, a las 13:00, en el campo de Hofstra, último duelo fuera de conferencia lejos de casa. Con el invicto en Rhode Island intacto y un juego que convence, la pregunta es clara: ¿convertirá Brown su dominio en victorias cuando el calendario apriete de verdad?