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Jamie Carragher cuestiona el futuro de Florian Wirtz en Liverpool

Jamie Carragher no se anduvo con rodeos al analizar el momento de Florian Wirtz en el Liverpool. El exdefensa del club reconoció que no está convencido de que el alemán vaya a triunfar en la Premier League y puso el foco en un aspecto muy concreto: el físico.

«El jurado sigue deliberando sobre si tiene las herramientas para superar el reto físico. Debo admitir que tengo mis dudas», escribió Carragher en su columna en el Telegraph, abriendo un debate que en Anfield ya se mascaba en silencio.

Un fichaje de 115 millones que no despega

Wirtz llegó a Liverpool el pasado verano procedente de Bayer Leverkusen por 115 millones de libras, una apuesta de enorme calibre para reforzar el proyecto. Pero la temporada no salió como nadie esperaba. El equipo se desplomó en la defensa del título, el rendimiento colectivo se resintió y Arne Slot acabó dejando el club al final del curso.

En ese contexto, el internacional alemán dejó destellos, momentos aislados que recordaban al talento que deslumbró en la Bundesliga. Nada más. Nunca logró encadenar una racha sostenida de buen nivel mientras el Liverpool se deslizaba hasta un discreto quinto puesto en la Premier.

Para Carragher, el problema no es solo de adaptación. Es de perfil.

La comparación incómoda con Kevin De Bruyne

Cuando Wirtz aterrizó en Anfield, la ilusión era clara: que se convirtiera en el hombre que dominara los partidos como Kevin De Bruyne lo ha hecho en el Manchester City. Ese era el molde. Ese era el listón.

Carragher, sin embargo, ve una brecha evidente entre esa expectativa y la realidad: «Cuando se unió al Liverpool, la esperanza en Anfield era que Wirtz dominara del mismo modo que Kevin De Bruyne. Pero el alemán no tiene el atletismo ni la potencia de carrera y disparo de De Bruyne».

El análisis es duro. Incluso en sus mejores días, apunta Carragher, Wirtz ha parecido «aseado y correcto» más que un asesino en los metros finales, lejos de la figura demoledora que sugerían su precio y su reputación. El exdefensa llega a cuantificar la sensación: más cercano a un refuerzo útil de unos 40 millones que a un futbolista de 115 capaz de cambiar partidos.

Posición, sistema y un futuro en el aire

Los defensores de Wirtz dentro del club se agarran a un argumento clásico en la Premier: muchos jugadores necesitan un año para aclimatarse al ritmo y al choque del fútbol inglés. Carragher reconoce esa teoría, pero introduce un matiz que inquieta en el entorno del jugador.

El inglés recuerda que Slot ya se vio obligado a sacrificar su idea inicial para apuntalar al equipo. Ante los problemas defensivos, el técnico terminó moviendo a Wirtz a la banda izquierda, lejos de su hábitat natural como mediapunta, o incluso dejándolo fuera del once.

Carragher mira ahora a Andoni Iraola y lanza una advertencia: «Si Wirtz no tiene el impacto deseado en los primeros partidos de esta temporada, no es difícil imaginar que la historia se repita e Iraola se dé cuenta de que debe sacrificar el romanticismo ofensivo por el pragmatismo».

El matiz táctico es clave. Iraola suele apostar por extremos puros, abiertos, verticales. En ese dibujo, si los problemas atrás obligan a ajustar el plan, el encaje de Wirtz vuelve a quedar comprometido. «Dadas las ideas de Iraola, con extremos de banda a banda, esas circunstancias plantearían serias dudas sobre el futuro de Wirtz», remata Carragher.

Un verano ilusionante que se quedó en papel

El fichaje del alemán formó parte de un mercado que, sobre el papel, parecía brillante. Junto a Wirtz aterrizaron Alexander Isak, Hugo Ekitike, Milos Kerkez y Jeremie Frimpong. Una mezcla de talento, juventud y proyección para apuntalar varias líneas.

Solo Hugo Ekitike consiguió realmente dejar huella. El resto, incluido Wirtz, se quedó lejos de lo esperado mientras el Liverpool cerraba la temporada a 25 puntos del campeón, Arsenal. Una distancia que duele y que obliga a revisar cada inversión, cada rol, cada jerarquía.

Una temporada límite

Ahora llega lo que Carragher define como una campaña “a todo o nada” para Wirtz. El margen de paciencia se estrecha, el precio del traspaso pesa y el nuevo técnico necesita certezas, no promesas.

El primer examen no tardará en llegar. El Liverpool debutará en la Premier League 2026/27 ante Newcastle en St James’ Park, el domingo 23 de agosto a las 16:30. Un escenario hostil, un rival exigente y un contexto perfecto para enviar un mensaje.

Wirtz está ante la oportunidad de empezar a desmontar las dudas. O de confirmar que, para un fichaje de 115 millones, la Premier puede ser un desafío demasiado grande.