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Carrick descarta fichaje de 100 millones y defiende a Rashford

El mensaje desde Old Trafford es claro: este verano no habrá fichaje galáctico de 100 millones de libras. Michael Carrick lo asume, lo verbaliza y, casi sin querer, marca el marco competitivo de su Manchester United para la nueva temporada.

El club ya ha invertido 85 millones en este mercado en Youri Tielemans y Andrey Santos, pero nunca en su historia ha llegado a los 100 millones por un solo jugador. Mientras tanto, el resto del tradicional “top six” sí ha cruzado esa frontera: Manchester City, Tottenham, Liverpool, Arsenal, Chelsea… todos han firmado al menos una operación por encima de esa cifra en los últimos años. El United, no.

Carrick fue directo cuando le preguntaron cómo puede competir con esa desventaja económica. «El dinero es dinero. Lo entiendo», admitió. «Pero esto sigue yendo de fútbol y ahí es donde está la competición. Lo que sentimos de forma natural como grupo es tratar de ganar partidos. Hay muchas cosas que influyen en eso, pero la situación es la que es, ya sea por finanzas o por lo que sea».

La clasificación para la Champions el curso pasado, con el equipo terminando tercero, alimentó la siguiente cuestión: ¿por qué ese dinero extra no se traduce en grandes fichajes de élite?

Carrick no maquilló la realidad. «Si soy sincero, no tengo las respuestas para eso», reconoció. «Estamos trabajando, empujando todo lo que podemos para sacar lo mejor de lo que tenemos. Por ahora, tenemos que exprimirlo, forzar cada límite que podamos para poder volver a ganar, básicamente».

¿Se puede ganar la liga sin una súper estrella de 100 millones?

La duda es legítima. La Premier se ha llenado de fichajes récord y la pregunta aterrizó sobre la mesa: ¿puede el United conquistar el título sin un solo jugador valorado en 100 millones o más?

Carrick matizó: depende del contexto, de la pieza que falte. «Depende un poco de qué posición sea, de lo que tienes y de la dinámica que necesitas en ciertos momentos», explicó. «A veces sí necesitas eso, si es el jugador adecuado. No va solo de dinero. Obviamente, con el tiempo tenemos que seguir empujando para mejorar la plantilla. Así que sí, al 100% tenemos que hacerlo».

El técnico, sin embargo, se muestra satisfecho con lo ya hecho en el mercado. «Hemos hecho muy buenos negocios. Estamos encantados con eso, pero queremos más, necesitamos más. Seguimos buscando cómo podemos lograrlo, eso nunca se detiene».

Rashford, en el centro del tablero

En medio de ese escenario financiero, aparece un nombre propio: Marcus Rashford. El delantero se incorporó el domingo a la concentración del equipo en su base de entrenamiento en County Kildare, tras su descanso post Mundial. Llega de temporada y media encadenando cesiones en Barcelona y Aston Villa, consecuencia de una ruptura con la cúpula ejecutiva del club y con el anterior técnico, Ruben Amorim.

Ahora el clima ha cambiado. Las relaciones se han suavizado y Rashford está centrado en trabajar bajo las órdenes de Carrick. Pero su preferencia íntima sigue siendo salir. El club coincide: quiere desprenderse de su elevado salario para aligerar la masa salarial. Los dos últimos años de contrato del atacante están valorados en 35 millones de libras.

En ese cruce de intereses, la postura pública de Carrick es firme. Preguntado si Rashford seguirá más allá del 1 de septiembre, el técnico respondió: «Es nuestro jugador y se ha entrenado realmente bien. Ha sido bueno tenerle de nuevo con el grupo».

¿Lo quiere quedarse? Carrick no dudó en valorar su calidad, pero también la montaña rusa que supone una carrera larga. «Es un jugador muy bueno, Marcus, y si vas a tener una carrera de 10 o 15 años, va a haber momentos en los que las cosas vayan en una dirección y luego quizá en otra. Está bien, eso pasa», dijo. «Hay altibajos, y eso no te define como un estado puntual. Es lo que ocurre con el tiempo. Ahora estamos en un momento positivo como grupo, y Marcus puede ofrecernos muchísimo. Ya lo ha hecho, y puede hacerlo otra vez, así que es bastante emocionante».

Cuando le plantearon si considera a Rashford como “no transferible”, Carrick evitó la etiqueta pero reforzó su pertenencia al grupo: «No, es nuestro jugador y aporta algo un poco diferente dentro del grupo».

Ambición sin chequera infinita

Mientras el mercado sigue su curso, el vestuario del United no esconde su ambición. Harry Maguire, Noussair Mazraoui y Tielemans ya han dejado caer públicamente que ven al equipo capacitado para pelear por el campeonato.

Carrick no rebaja el listón. «Definitivamente tenemos el potencial para lograr algo realmente especial», aseguró. «No me escondo de eso, y deberíamos aspirar a conseguirlo. No puedo darte una respuesta definitiva, pero es, sin duda, lo que estamos intentando hacer, porque ese es el club que somos».

Sin fichaje de 100 millones, con Rashford en el limbo contractual y una plantilla aún por completar, el United de Carrick se planta ante la temporada con un desafío mayúsculo: demostrar que, en una liga dominada por los gigantes del gasto, todavía se puede competir a base de ideas, vestuario y carácter.