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El caso Enzo Fernández: City presiona a Chelsea por su fichaje

El eco del ‘caso Isak’ vuelve: City aprieta por Enzo Fernández y choca con el muro del Chelsea

El pasado verano, el mercado se rindió a una novela: el interminable fichaje de Alexander Isak por el Liverpool por 125 millones de libras, cerrado a última hora tras semanas de negativas públicas. Doce meses después, el guion amenaza con repetirse. El protagonista ahora se llama Enzo Fernández y el club que empuja desde la sombra es Manchester City.

Un acuerdo tácito… y una fecha límite rota

A finales de mayo, Chelsea alcanzó un entendimiento con el agente del argentino, Javier Pastore: si llegaba una oferta de 120 millones de libras antes del 14 de agosto, el centrocampista podría salir. Una puerta abierta, pero con fecha de caducidad.

El reloj corrió, el viernes pasado llegó… y no apareció ninguna propuesta formal. Nada por escrito, ningún movimiento oficial. Con el plazo agotado, el mensaje desde Stamford Bridge cambió de tono: Enzo no está en venta en esta ventana. Cierre total. Al menos de puertas afuera.

La experiencia reciente invita a la cautela. Newcastle United pasó semanas insistiendo en que Isak no se movía, hasta que el Liverpool terminó llevándoselo en el último día de mercado por una cifra récord en el fútbol británico. El “no se vende” tiene matices cuando se cruzan grandes cheques y agendas apretadas.

City no se rinde: Maresca aprieta por su viejo director

La incertidumbre no desaparece. Manchester City sigue ahí. Y no solo como observador. El equipo de Enzo Maresca, que ya dirigió al argentino en su etapa en Chelsea, mantiene vivo el interés y está convencido de que el club londinense, pese a su postura pública, aún estaría dispuesto a negociar.

El contexto en el Etihad es claro: el centro del campo se ha vaciado. Rodri ha acordado su marcha al Barcelona y Bernardo Silva se fue al finalizar su contrato. Dos pilares fuera. Una estructura que hay que reconstruir a toda velocidad.

City ya ha empezado a gastar fuerte. Pagó 116 millones de libras a Nottingham Forest por Elliot Anderson, una cifra récord para el club. Sumó al extremo Jeremy Monga desde Leicester City por 12,5 millones y al guardameta Geronimo Rulli desde Marseille por 1,7 millones. Y no se detiene ahí.

El club está en negociaciones avanzadas por Ayyoub Bouaddi, internacional marroquí, en una operación cercana a los 85 millones. Si finalmente se cierran Fernández y Bouaddi, el desembolso bajo la batuta de Maresca superaría los 330 millones de libras en un solo verano. Una reconstrucción a golpe de talonario.

Ventas, salarios y un equilibrio delicado

No todo es gasto bruto. Parte de esa inversión se sostiene con salidas importantes. Las ventas de Rodri y James Trafford, junto a las probables marchas de Tijjani Reijnders y Savinho, aliviarán la caja. Además, los adioses de Bernardo Silva, John Stones y Nathan Ake ya han rebajado de forma notable la masa salarial.

City se mueve con determinación, pero la operación clave sigue siendo la misma: Enzo Fernández. El argentino encaja en el perfil que busca Maresca para ordenar el juego desde la base, con jerarquía y pie fino. Justo lo que se ha marchado con Rodri.

Ruido en España y la sombra de Jorge Mendes

Desde España llegan informes que apuntan en otra dirección a la versión oficial del Chelsea. Según esas informaciones, el club estaría en realidad abierto, en privado, a vender a Fernández. Tanto, que habría recurrido a Jorge Mendes, agente de peso pesado y representante también de Pedro Neto, para manejar el caso y encontrar una salida que satisfaga a todas las partes.

El verano del argentino ya venía agitado. Intentó sin éxito un movimiento a Real Madrid semanas atrás. Desde el club blanco negaron cualquier interés, pero el intento existió y dejó huella. El escenario se complica todavía más con el clima que rodea al jugador en Stamford Bridge.

Jeers, aplausos y un brazalete como mensaje

El sábado, en el amistoso 3-1 ante Real Sociedad, el termómetro emocional quedó a la vista. Cuando Enzo saltó al campo, se escucharon abucheos claros desde parte de la grada. Otra parte respondió con aplausos. Cada toque de balón se convirtió en un pequeño plebiscito: silbidos mezclados con ovaciones. División total.

Chelsea, pese a todo, insiste en que puede reconducir la situación. El club quiso escenificar esa confianza dándole el brazalete de capitán cuando reemplazó a Reece James en ese mismo encuentro. Un gesto potente, casi desafiante, dirigido tanto al vestuario como a la afición y, de paso, al mercado.

El mensaje oficial es nítido: Enzo forma parte del proyecto, se le quiere dentro y con galones. Pero la realidad del mercado rara vez se ajusta a los comunicados.

Alonso mira de reojo al calendario

Sobre todo porque el tiempo juega un papel clave. Xabi Alonso, recién llegado al banquillo del Chelsea, tiene motivos para preocuparse. Un traspaso de este calibre en la recta final del mercado no solo alteraría la planificación deportiva; obligaría a buscar un sustituto a contrarreloj, con los mejores objetivos ya comprometidos o fuera de alcance.

La pregunta, entonces, es evidente: ¿hasta cuándo aguantará la resistencia del Chelsea si City decide lanzar una ofensiva total? Y, si esa ofensiva llega, ¿podrá Alonso reconstruir sobre la marcha el eje de su equipo sin que la temporada se le escape en los primeros meses?

El precedente de Isak demuestra que, en este tipo de historias, nada está cerrado hasta que se baja la persiana del mercado. Y la novela de Enzo Fernández, por ahora, sigue en emisión.