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El caso Sesko: Tensión entre Manchester United y Eslovenia por dolor en la tibia

Benjamin Sesko no viajará con su selección. Manchester United ha cerrado la puerta. El motivo: el ya preocupante dolor en la tibia que arrastra el delantero esloveno.

El ariete de 23 años se perdió el tramo final de la pasada temporada por molestias en la tibia. No disputó ni un minuto en la pretemporada del United. Reapareció a cuentagotas: salió desde el banquillo ante Hull City en el estreno de la Premier League 2026-27, un regreso tímido para un jugador llamado a ser referencia.

Desde entonces, su curso ha sido irregular. Dos goles en seis partidos con los Red Devils, un balance aceptable pero lejos de la explosión que muchos esperaban. En la EFL Cup, frente a Brighton & Hove Albion, se le vio incómodo, falto de ritmo. Después ni siquiera entró en la convocatoria liguera ante Fulham el domingo. Las alarmas volvieron a sonar.

Choque de intereses con Eslovenia

Sesko estaba citado con Eslovenia para una intensa ventana de la UEFA Nations League: dos duelos ante Scotland, más compromisos frente a North Macedonia y Switzerland. Era una oportunidad importante para su selección. También un foco de fricción.

El club inglés ha decidido que el delantero no vuele para que su federación le examine en persona. Un gesto que no pasa desapercibido. La ausencia reiterada de Sesko con Eslovenia desde su llegada a Old Trafford ya había generado malestar. Ahora, la tensión se agranda.

El United lo hizo oficial con un comunicado contundente: Benjamin Sesko se retira de la convocatoria de Eslovenia antes del parón internacional de tres semanas. El texto recuerda que había sido llamado por el seleccionador Bostjan Cesar para los cuatro partidos, pero subraya que no se incorporará al grupo y que esta semana se someterá a pruebas médicas para definir un plan de recuperación individual.

El mensaje es claro: el club prioriza su rehabilitación interna y quiere controlar cada paso del proceso.

Carrick pide calma y tiempo

Michael Carrick, técnico del United, no quiso dramatizar, pero tampoco ofreció certezas. Habló de dolor tras el último encuentro disputado por Sesko y de una evaluación aún en curso. Admitió que el delantero “no estaba preparado” para el choque más reciente y dejó el resto en el aire. Nada de plazos firmes, nada de promesas.

En el club mantienen una esperanza: contar con Sesko para el duelo frente a Tottenham Hotspur el 10 de octubre. Es el objetivo marcado en el calendario. Pero, a día de hoy, sigue siendo una incógnita. La tibia manda.

Un futuro entre destellos y dudas

Los números de Sesko en Manchester explican parte del debate. Desde su llegada procedente de RB Leipzig el pasado verano, ha firmado 14 goles y una asistencia en 38 partidos con el United. En la Premier League, 12 tantos y una asistencia en 34 encuentros.

No es un desastre. Tampoco una consagración. Ha dejado chispazos de lo que puede ser, ráfagas de potencia y definición que invitan al optimismo, pero sin la regularidad que exige un gigante como Old Trafford.

Ahora, esa inconsistencia se mezcla con un problema físico que se resiste a desaparecer y con una selección nacional que empieza a mirar al club con recelo. El United protege a su delantero. Eslovenia reclama a su figura. En medio, una tibia dolorida y una carrera que aún busca despegar del todo.

La próxima vez que Sesko salte al césped, ¿será como el delantero frágil que se cuida entre algodones o como el nueve llamado a liderar una nueva era en Old Trafford?