Castigo a St Patrick’s Athletic: Cierre de la Sección G en Richmond Park
Una parte de la grada principal de Richmond Park se quedará muda en los próximos partidos de St Patrick’s Athletic. La Sección G del estadio afronta un cierre de dos encuentros tras un incidente grave en la derrota por 2-0 ante Waterford el pasado viernes.
Durante ese partido, el jugador visitante Jorgen Voilas fue presuntamente golpeado por un espectador. Ese gesto desde la grada ha tenido consecuencias inmediatas y contundentes.
Multa, cierre y sanción reactivada
Un comité disciplinario independiente de la Football Association of Ireland (FAI) ha impuesto una multa al club y el cierre por un partido de la Sección G de la grada principal. Esa sanción puede ser recurrida por St Pat’s, pero no llega sola.
El comité también ha activado una sanción previa, ya suspendida, que contemplaba otro encuentro de cierre de la misma sección. Resultado: dos partidos seguidos con la Sección G clausurada.
La League of Ireland detalló en su comunicado que la medida responde directamente al incidente en el choque de la SSE Airtricity Men’s Premier Division entre St Patrick’s Athletic FC y Waterford FC del viernes 28 de agosto de 2026, en el que “un jugador fue golpeado por un espectador”.
Bohemians se libra; Rovers y Shelbourne, no
Por calendario, el castigo no afectará al próximo duelo en casa. St Pat’s recibe a Bohemians este sábado y, por la cercanía de la fecha, la FAI ha decidido que el cierre se aplique después, para permitir que el club organice los cambios operativos necesarios.
El silencio en la Sección G llegará, salvo que prospere un recurso, en dos citas de alto voltaje: frente a Shamrock Rovers el 11 de septiembre y ante Shelbourne el 16 de octubre. Dos partidos clave de liga sin una parte habitual de su afición.
La FAI recordó que “esta decisión puede ser apelada de acuerdo con el Reglamento Disciplinario”. Ahora la pelota está en el tejado de St Patrick’s Athletic: aceptar el golpe o pelear en los despachos mientras se pregunta hasta dónde puede costarle al club un solo gesto desde la grada.






