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Celtic enfrenta el Old Firm tras la decepción en Europa

Celtic apenas ha tenido tiempo para digerir el golpe del jueves en la Europa League y ya mira de frente a otro examen brutal: el Old Firm del domingo ante Rangers. Entre la frustración de la derrota en Celtic Park y los golpes físicos, el equipo de Martin O'Neill entra en el clásico con más dudas que certezas sobre la disponibilidad de varios jugadores.

El técnico confirmó que la plantilla se sometió este viernes a una sesión de recuperación, más de descompresión que de trabajo intenso, con especial atención a los futbolistas que acumularon más minutos en la cita europea.

“Los jugadores han hecho solo un pequeño calentamiento hoy, los que disputaron la mayor parte del partido, así que veremos cómo están”, explicó O'Neill, consciente de que cada molestia cuenta a 48 horas de un derbi que no perdona debilidades.

“Hay uno o dos chicos que tuvieron que salir; veremos cómo se encuentran mañana”, añadió, dejando claro que la enfermería tendrá voz en la convocatoria.

El cuerpo médico evaluará en estas próximas horas a los que terminaron tocados y a los que se vieron obligados a abandonar el terreno de juego antes del pitido final. De esos informes saldrá buena parte del once que se mida a Rangers, en un contexto nada sencillo para Celtic.

Porque el calendario no da respiro. El equipo llega a este segundo Old Firm de la temporada con una rápida vuelta de página obligada y con la necesidad evidente de reaccionar tras la derrota liguera del pasado fin de semana, un 3-0 a favor de Rangers que todavía escuece en Glasgow.

El margen de maniobra de O'Neill es mínimo. Entre el desgaste europeo, los golpes acumulados y el poco tiempo de preparación específica para el clásico, el técnico deberá hilar fino con las rotaciones y los riesgos que esté dispuesto a asumir con los jugadores tocados.

Los próximos partes médicos no solo aclararán quién puede estar sobre el césped el domingo. También marcarán hasta qué punto Celtic está en condiciones de responder al mazazo reciente y cambiar el guion de un duelo que, en esta fase de la temporada, puede empezar a inclinar el pulso por el poder en Glasgow.