Chelsea enfurece tras la cancelación del fichaje de Lamine Camara por Mónaco en un giro inesperado del último día
El Chelsea sufrió un fuerte golpe cuando Mónaco decidió cancelar de manera abrupta el fichaje de Lamine Camara por 55 millones de euros. Después de llegar a un acuerdo para firmar al internacional senegalés, el club francés dio marcha atrás tras recibir contacto desde Liverpool, justo cuando el plazo para cerrar operaciones estaba por terminar.
Acuerdo roto a última hora
Los Blues creían tener todo cerrado tras pactar una cifra cercana a los 55 millones de euros (47 millones de libras). Esta operación era clave para sustituir a Enzo Fernández, quien había sido vendido al Manchester City por 125 millones de libras. Pese a que Mónaco había rechazado dos ofertas previas, la necesidad urgente de fondos derivada de la complicada transferencia de Folarin Balogun al Everton había abierto la puerta a negociar con Chelsea a última hora.
No obstante, cuando parecía todo hecho, Mónaco rompió el acuerdo firmado entre clubes. Finalmente, el traspaso de Balogun a Everton se renegoció a la baja y luego el jugador rechazó moverse después del cierre del mercado, dejando a Mónaco con menos presión financiera pero a Chelsea sin su esperado refuerzo.
Indignación en Chelsea por la maniobra de Mónaco
Según Ben Jacobs de talkSPORT, en Chelsea están extremadamente molestos con la retirada de Mónaco, considerándola poco profesional. Aunque los londinenses podrían haber cancelado la venta de Fernández tras este revés, decidieron respetar el compromiso y dejar partir a su fichaje récord.
Mónaco habría decidido dar marcha atrás porque confiaban en poder vender a Camara por 70 millones de euros más adelante. Este optimismo aumentó con el interés mostrado desde Liverpool, aunque no hubo interferencia directa en las negociaciones con Chelsea.
Alonso afronta una crisis en el centro del campo
El técnico Xabi Alonso tiene ahora un grave problema para armar su mediocampo. La salida de Fernández y la pérdida de Camara dejan el equipo muy debilitado en esa zona. Intentaron fichar a Manu Koné, pero el entrenador de Roma, Gian Piero Gasperini, impidió su salida.
La escasez quedó clara en el agitado triunfo 4-3 ante Brighton, donde Moises Caicedo terminó lesionado y se unió a Jordan Henderson en la enfermería. Romeo Lavia recién volvió tras problemas físicos, y Valentin Barco aún es inexperto. Alonso tuvo que improvisar usando a laterales como Reece James y Malo Gusto en el medio.
Una prueba difícil para Chelsea
Con esta plantilla mermada, Alonso debe afrontar el inicio de la Premier League con soluciones improvisadas, esperando que sus jugadores clave se recuperen pronto. El próximo desafío será visitar al campeón vigente, Arsenal, una prueba exigente para un equipo al que solo le queda aguantar hasta enero y esperar nuevas opciones en el mercado.






