City cierra la puerta a Reijnders y abre nueva era en el mediocampo
City ha dado un golpe fuerte al mercado: según The Independent, el club ha aceptado una oferta de 51 millones de libras de Al Qadsiah por Tijjani Reijnders. Un año después de aterrizar en el Etihad procedente de AC Milan, el centrocampista neerlandés hace las maletas rumbo a Arabia Saudí.
El acuerdo no es solo deportivo. Es un negocio redondo. City ingresará unos 51 millones por un jugador que costó 46,5 millones el pasado verano. Con esta operación, el club roza ya los 100 millones de libras en ventas en esta ventana de traspasos.
Reijnders ya ha dado el “sí” al proyecto de Oriente Medio y ha pactado sus condiciones personales con Al Qadsiah para cerrar un contrato económicamente muy potente. Su etapa en Inglaterra, intensa pero breve, se despide con siete goles en 47 partidos en todas las competiciones.
Un inicio prometedor, un final helado
El neerlandés arrancó con brillo, con presencia y peso en el once. Pero el escenario cambió con el paso de los meses. La sala de máquinas se cerró en torno a una pareja intocable: el entonces técnico Pep Guardiola apostó con firmeza por el capitán Bernardo Silva junto al cerebro español Rodri en el corazón del mediocampo.
Esa jerarquía dejó a Reijnders cada vez más lejos de la alineación titular. Hubo interés desde la propia Premier League: Nottingham Forest tanteó su incorporación. Pero el jugador eligió la Saudi Pro League y el proyecto de Al Qadsiah como próximo destino.
Un City en reconstrucción total
La salida de Reijnders no es un caso aislado, sino un síntoma. City está desmontando, pieza a pieza, un centro del campo que parecía inamovible. Bernardo Silva ya se ha marchado, y Rodri figura entre los objetivos prioritarios de Barcelona, lo que dibuja un panorama radicalmente distinto en la medular.
Las ventas de este verano —incluyendo también a Nathan Ake y James Trafford— han permitido al club alcanzar cerca de 100 millones de libras en ingresos. Esa cifra ofrece una enorme capacidad de maniobra para rediseñar la plantilla.
Y City ya ha empezado a gastar a lo grande. El club ha cerrado un fichaje impactante: Elliot Anderson, procedente de Nottingham Forest, por 116 millones de libras. Una inversión descomunal que deja clara la ambición de reforzar el equipo para seguir compitiendo por todos los títulos.
Ake ha puesto rumbo a Fenerbahce y Trafford ha firmado en propiedad por Leeds United. Dos salidas más que encajan en una estrategia clara: liberar salario, generar recursos y rejuvenecer un vestuario que en las últimas campañas se apoyó mucho en veteranos consolidados.
Reijnders, víctima del giro de timón
En ese contexto, Reijnders se ha convertido en una víctima directa de la transición. No por falta de nivel, sino por la dureza de un plan deportivo que no admite medias tintas. City ha optado por hacer caja con un activo valioso para acelerar su cambio de ciclo y ajustar la plantilla al nuevo plan táctico.
El dinero de su traspaso no se quedará quieto. El club ya trabaja en la llegada de un sustituto de alto perfil. La dirección deportiva explora el mercado europeo con varios nombres en la agenda.
Entre ellos, uno que sorprende: Enzo Fernández, estrella de Chelsea, ha aparecido como posible objetivo para reforzar el centro del campo. También figura con fuerza el internacional marroquí Ayyoub Bouaddi, seguido de cerca mientras City analiza cada oportunidad que ofrece el mercado.
Mientras Reijnders prepara su nueva vida en Arabia Saudí con Al Qadsiah, en Manchester se acelera un verano decisivo. Las ventas ya están hechas, el dinero está sobre la mesa. Falta la respuesta clave: ¿quién tomará ahora el timón del mediocampo de City en esta nueva era?






