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Cole Palmer y su baneo en Twitch tras mostrar EA Sports FC 27

Cole Palmer reta desvelar EA Sports FC 27 en Twitch… y acaba baneado

Una tarde tranquila de martes, Cole Palmer decidió que era buen momento para encender Twitch. Nada de anuncio previo, nada de acuerdo promocional visible. Simplemente el mediapunta del Chelsea, 24 años, delante de la pantalla, abriendo sobres de Ultimate Team y jugando partidos de EA Sports FC 27 ante miles de espectadores.

Había solo un detalle: el juego seguía bajo embargo.

El lanzamiento mundial está fijado para el 25 de septiembre y el acceso anticipado ni siquiera arranca oficialmente hasta el 18. Eso no frenó a Palmer, que se pasó más de una hora mostrando contenido que, en teoría, nadie fuera de los acuerdos con la desarrolladora debía enseñar todavía.

La reacción fue inmediata. El directo se cortó de golpe. Su canal de Twitch quedó limpio de cualquier rastro de EA Sports FC 27 tras una reclamación de copyright. De la fiesta improvisada al apagón total en un clic.

Un tirón de orejas… en directo

Antes del cierre, el episodio dejó una escena casi cómica. La cuenta oficial de EA Sports FC apareció en el chat, como si entrara en un vestuario sin llamar. Mensaje claro, con tono ligero pero con aviso implícito: «Errr Cole, ¿no íbamos a hacer esto un poco más tarde? ¡Nosotros estaremos en directo a las 6pm UK!».

El guiño no frenó la tormenta que venía, pero sí marcó el tono: reprimenda, sí, aunque envuelta en humor.

Palmer, lejos de esconderse tras el baneo, se fue directo a Instagram. En su historia, etiquetó a Twitch y a EA y lanzó una súplica con retranca: «Solo estaba dando a la gente lo que quería… unban me pls».

Más tarde, al reaccionar a una publicación sobre su suspensión en otra red social, dejó un mensaje corto, casi de promesa: «We back soon».

De las risas al pique con su propia carta

Entre sobre y sobre, el inglés también encontró tiempo para enfadarse con algo que a muchos futbolistas les toca el orgullo: sus estadísticas virtuales. Al descubrir que su media general había bajado de 87 a 85, no se mordió la lengua: «Necesito una palabra con EA. Me han quitado dos puntos de media. Estuve con una pierna durante diez meses la temporada pasada, ¿qué más queréis que haga?».

El pique no se quedó ahí. Al ver su ritmo, 76 de velocidad, miró de reojo a su compañero de Chelsea, Morgan Rogers: «¿76 de ritmo? No sé cómo él tiene más ritmo que yo, pero, EA a veces, tío, están un poco locos».

Detrás de la broma hay una realidad que le marcó el curso pasado. Palmer arrastró una lesión en la ingle y una fractura en un dedo del pie que le dejaron fuera durante buena parte de los primeros meses de la temporada. De ahí la referencia a «una pierna» y a la sensación de no haber podido competir al nivel que esperaba.

Un cuerpo al límite, un viaje al norte y un nuevo inicio

En la gira de pretemporada del Chelsea en Sídney, el propio Palmer reconoció que se equivocó en su gestión del dolor. Quiso volver demasiado pronto, empujó al límite y lo pagó caro.

«Los primeros meses, estando lesionado, solo quería salir y jugar, y probablemente no debería haberlo hecho», explicó entonces. «Obviamente, no podía jugar como quería. Fue una mala temporada, en lo personal, con las lesiones y todo eso, pero ahora me siento bien. Las siete semanas obviamente ayudaron. Estoy listo para volver».

Para intentar solucionar sus problemas físicos, el internacional inglés llegó a volar al norte de Europa: «Fui a Suecia o Dinamarca, uno de esos países, para ver a un doctor. Hablamos de una posible operación, pero al final no me la hice».

Esa etapa parece ya archivada. Hoy, Palmer ha arrancado la nueva campaña con chispa y confianza, de la mano de Morgan Rogers. Entre ambos suman ya cuatro contribuciones de gol cada uno en Premier League, señal de que su influencia en Stamford Bridge crece al mismo ritmo que las expectativas en torno al equipo.

Entre el ban de Twitch y el calendario del Chelsea

Mientras espera saber si Twitch le levantará el castigo y si EA le permitirá volver a mostrar su juego sin sobresaltos, el foco real de Palmer no puede desviarse demasiado. El calendario del Chelsea aprieta, la Premier League no perdona y la Carabao Cup ya se ha convertido en otro escaparate donde el mediapunta está respondiendo.

Su forma actual no es solo una anécdota de inicio de curso. Es una necesidad para un Chelsea que busca consolidar su buen arranque y transformar destellos en regularidad.

La pregunta ya no es si volverá a Twitch. La cuestión es hasta dónde puede llegar este Palmer sano, confiado y con ganas de ajustar cuentas, en el césped… y, de paso, en su carta de EA Sports FC.