De la Fuente reafirma la selección por encima de clubes
Luis de la Fuente no necesitó alzar la voz para encender el debate. Le bastó una lista: 26 nombres para el Mundial, ocho de Barcelona y, por primera vez, ni un solo jugador de Real Madrid. Cero. Ni rastro del club más laureado de la capital en la convocatoria del vigente campeón de Europa.
La decisión golpea de lleno en el corazón simbólico del fútbol español. El eterno pulso del Clásico se cuela en la selección, pero el seleccionador quiso cortar de raíz cualquier lectura partidista.
“Para mí, el mejor equipo que hay, el mejor de todos, es la selección española”, dejó claro en un desayuno con periodistas organizado por RTVE y EFE.
Nada de equilibrios de despacho. Nada de compensar colores. De la Fuente insistió en que solo le importa una cosa: el escudo de España.
“No miro de dónde vienen los jugadores ni su procedencia. Lo que importa son futbolistas españoles orgullosos de representar a su país y de formar parte de una nación unida”.
Una lista con acento Barça y sin blanco
La columna vertebral del equipo tiene un tono inequívocamente azulgrana: Joan Garcia, Pau Cubarsí, Eric Garcia, Gavi, Pedri, Dani Olmo, Lamine Yamal y Ferran Torres. Ocho nombres, una misma casa. A ellos se suman siete futbolistas que llegan desde la Premier League, otro de los grandes caladeros de talento de esta selección.
En cambio, apellidos vinculados recientemente a Real Madrid se quedan fuera. Defensas como Dean Huijsen o Dani Carvajal no entran en un grupo que aspira a levantar la segunda Copa del Mundo de la historia de España, tras la de 2010 en Sudáfrica.
De la Fuente sabe que la fotografía de la lista alimenta sospechas en una parte de la afición blanca. Él lo niega de plano. Habla de decisiones puramente deportivas, pero también asume que en su cargo no existe la infalibilidad.
“El día que me equivoque, que no tome la mejor decisión o que actúe de una forma que pueda ser ventajosa solo para sacar un resultado, me juego el puesto”, admitió.
Yamal, el chico que sabe que “es su momento”
Entre todos los nombres hay uno que concentra los focos: Lamine Yamal. Con 18 años, el extremo de Barcelona está llamado a sostener buena parte del peso ofensivo de España en el Mundial. Juventud insultante, responsabilidad enorme.
De la Fuente no ve a un niño desbordado, sino a un futbolista que entiende a la perfección el escenario.
“Yamal está absolutamente ilusionado y con muchas ganas. Es muy joven, solo 18 años, pero tiene una madurez extraordinaria y sabe que este es su momento. Hay que aprovechar el momento. Y él sabe que es el suyo”.
La frase suena a advertencia y a desafío. Nada de protegerle con algodones si el torneo lo exige. El seleccionador no esconde que, llegado el caso, habrá que arriesgar.
Lesionados, dudas… y una certeza: “Si hay que arriesgar, se arriesga”
España arrancará el Mundial en el Grupo H, ante Cabo Verde, antes de medirse a Arabia Saudí y Uruguay. El calendario invita a pensar en una fase de grupos manejable, pero el cuerpo técnico no se fía. Y menos con varios pilares tocados.
Lamine Yamal, Nico Williams y Mikel Merino llegan arrastrando problemas físicos. El mensaje oficial, sin embargo, es optimista.
“Estamos en contacto con todos los clubes. Sabemos que estos jugadores están bien físicamente; cada uno progresa bien en su recuperación. Soy muy optimista, creo que estarán disponibles para el primer partido”.
La puerta, aun así, no se cierra a la prudencia. De la Fuente mira más allá del debut, incluso más allá del segundo duelo.
“Si tenemos que arriesgar, macho, arriesgaremos en un Mundial”, soltó, con naturalidad. “Pero nuestra mirada va más allá del primer partido y también del segundo. Si tenemos que esperar un poco más, esperaremos”.
Entre el riesgo y la paciencia se mueve una selección que llega como una de las grandes favoritas. Con un bloque que mira a Barcelona, sin representantes de Real Madrid y con un seleccionador que ha dejado un mensaje nítido: por encima de cualquier escudo de club, solo manda uno. El de España. Y ahora tendrá que demostrarlo bajo la presión máxima de un Mundial.






