Derbis y cuentas pendientes en la EFL
El calendario de la English Football League se enciende este fin de semana. Derbis vecinales, ciudades que compiten por orgullo y hasta un equipo llamado Derby que llega de visita: para muchos, lo que está en juego va mucho más allá de la clasificación.
Cinco historias, cinco partidos que pesan más de lo que dice la tabla.
Burnley – Derby County: duelo de miedos en Turf Moor
Sobre el papel, suena atractivo: un recién descendido contra un equipo que se quedó sin play-off en la última jornada del curso pasado. En la realidad, para Burnley y Derby County es casi una pesadilla anticipada.
Los Clarets llegan hundidos: colistas, sin conocer aún la victoria. Derby tampoco se escapa del mal arranque: solo cuatro puntos en siete jornadas y una racha de tres derrotas consecutivas. El calendario dice septiembre, pero el ambiente es de final prematura.
Hablar de candidatos al descenso quizá sea pronto, pero las señales inquietan. El choque del sábado en Turf Moor (15:00 BST) se siente más pesado de lo que corresponde a estas alturas. Y para los Rams hay una mala noticia añadida: su portero internacional sueco Jacob Widell Zetterstrom queda fuera por un problema de rodilla.
“El aspecto defensivo de Derby en este momento está bajo escrutinio, estamos encajando goles, y perder a tu portero titular es un gran golpe”, explicó el exentrenador de la academia del club, Darren Robinson, en BBC Radio Derby. La presión, en Lancashire y en Derbyshire, ya no es teórica.
Millwall – West Ham: heridas abiertas en Londres
Hay derrotas que no se olvidan. Millwall lo sabe. La última vez que se midió a West Ham, en 2012, los Hammers se quedaron con diez hombres en el minuto nueve… y aun así ganaron 2-1. Una cicatriz que no se borra fácil en el sur de Londres.
Esta vez llegan con inercias opuestas. Millwall arrancó la temporada con fuerza en Championship, pero su impulso se ha frenado en los últimos partidos. West Ham, en cambio, ha dado un salto: tras un inicio inestable en su regreso a la categoría, se ha catapultado a la cima.
El sábado, en The Den (12:30 BST), el contexto es claro: los Hammers persiguen su quinta victoria consecutiva y quieren asentarse como líderes. Millwall, empujado por su grada más hostil, busca algo más que tres puntos. Busca borrar un recuerdo que lleva más de una década escociendo.
Wolves – West Brom: el regreso del Black Country derby
Molineux vuelve a oler a clásico. El domingo (12:00 BST) se disputa el primer Black Country derby desde 2021. La última visita de West Bromwich Albion a casa de Wolves terminó 3-2 para los Baggies, pero el verdadero fantasma viene de más atrás.
El año que no se perdona es 2012: aquel 1-5 de West Brom en Molineux que quedó grabado en la memoria local. James Morrison, hoy técnico de Albion, participó entonces sobre el césped. Catorce años después, regresa al mismo escenario, ahora en el banquillo, con la posibilidad de reabrir viejas heridas.
Para Wolves, el partido no es solo un derbi. Es una oportunidad de ajustar cuentas con su propia historia reciente.
Cambridge United – Oxford United: del río al césped, la rivalidad cambia de escenario
Cambridge y Oxford compiten desde hace décadas en las aulas y en el agua. Dos ciudades, dos universidades, un duelo casi eterno. Esta vez, el orgullo se juega en otro terreno: League One.
Tanto Cambridge United como Oxford United han arrancado con paso firme y miran hacia arriba, hacia el ascenso. El equipo de Neil Harris solo ha perdido uno de sus seis partidos (tres victorias, dos empates), adaptándose con solidez a la categoría. El Oxford de Aaron Ramsey, pese a un embargo de fichajes y el golpe del descenso, ha firmado un inicio muy similar en cinco encuentros (tres triunfos, un empate).
Ambos están en puestos de play-off, separados por un solo punto. Con tanta historia compartida entre las ciudades, el duelo del sábado (15:00 BST) promete algo más que buen fútbol. Es un nuevo capítulo en una rivalidad que ha encontrado otro escenario donde medirse.
Peterborough United – Doncaster: la batalla de Grant McCann
Hay noticias que recolocan el fútbol en su sitio. El técnico de Doncaster, Grant McCann, reveló recientemente que el año pasado le diagnosticaron cáncer de piel. Asegura estar recuperado, pero la confesión da otra dimensión a todo lo que ocurre los fines de semana.
Su equipo, sin embargo, vive bajo la lupa: colista, sin victorias (tres empates, tres derrotas). El sábado (15:00 BST) visita a Peterborough United, un club con el que McCann mantiene una relación profunda, tanto como exjugador como exentrenador.
Peterborough tampoco está para tirar cohetes: solo dos puntos por encima y con sus propios temores. Un escenario familiar, dos equipos en apuros. Puede sonar a estrés, pero también a oportunidad.
“No estoy poniendo presión extra a los jugadores, si acaso me siento un poco más calmado”, comentó McCann en BBC Radio Sheffield. “Nadie quiere estar en una posición en la que no hemos ganado en seis partidos, pero si miramos todos los encuentros, hemos tenido muy buenas oportunidades para sentenciarlos. No lo hemos logrado, pero tenemos que mantenernos fieles a lo que creemos y seguro que llegará”.
En un campo que conoce de memoria, McCann se juega algo más que un simple resultado.
Walsall – Port Vale: cuentas vecinales en la cuarta categoría
El domingo, la rivalidad se traslada a la cuarta división. Port Vale realiza el corto viaje desde Burslem para visitar a Walsall (12:30 BST). Los Saddlers vieron cómo Vale celebraba el ascenso por delante de ellos en una montaña rusa de temporada 2024-25. Ahora, el guion ha cambiado: los Valiants han regresado a la League Two y vuelven a sufrir.
Port Vale llega justo por encima de la zona de descenso, después de lograr por fin su primera victoria del curso ante Exeter City el pasado fin de semana. Querrá darle continuidad en un campo que no siempre le ha sido amable.
La estadística reciente lo deja claro: aunque el último enfrentamiento en este mismo escenario cayó del lado de los Valiants, Walsall había encadenado siete partidos previos sin perder ante ellos, con seis triunfos. Y esta temporada los Saddlers aún no conocen la derrota en liga.
Un viaje corto, un rival incómodo y un historial que pesa. Para unos, la opción de reafirmarse como equipo duro de batir. Para otros, la oportunidad de demostrar que el sufrimiento del descenso no va a marcar toda la temporada.






