Derry City avanza a cuarta ronda tras vencer a UCD
Derry City sigue vivo en la Club Orange FAI Cup, pero lo hace con el susto en el cuerpo. Ganó 2-1 en Belfield, con goles de Michael Duffy y el recién llegado Tyler Smith, pero el marcador cuenta solo una parte de la historia. La fortuna se inclinó claramente del lado visitante.
UCD mandó en el juego durante largos tramos, golpeó la madera tres veces y obligó a Derry a defender su área con todo en los minutos finales. Los de Premier Division se marchan clasificados; los Students, con la sensación de haber dejado escapar algo grande.
Duffy abre el camino, UCD responde
El partido arrancó con un golpe directo. A los siete minutos, un derribo cansado de Ciaran Lennox sobre Tyler Smith, en la frontal, regaló a Derry una ocasión perfecta. Michael Duffy colocó el balón, midió la carrera y lo puso en la escuadra, imposible para Noah Douglas. Ventaja temprana y guion, en teoría, cómodo para el favorito.
Sin Liam Boyce y sin James McClean —ausente en plena disputa contractual—, Derry necesitaba el chispazo de su hombre más creativo. Duffy lo ofreció de inmediato.
Pero UCD no se encogió. Al contrario, se adueñó del balón, mezcló pases cortos y cambios de orientación y empezó a descolocar a los de Ruaidhrí Higgins. El empate llegó pronto, en el minuto 17, y nació de la potencia de Louis Dignam. El atacante ganó en carrera al hermano menor de McClean, Patrick, encaró a Brian Maher, lo regateó y definió con calma. 1-1 y partido abierto.
Desde ahí, el choque se inclinó hacia la portería de Maher. El lateral de 18 años Luca Cailloce se animó desde la media distancia y rozó el gol dos veces antes del descanso: dos disparos desde unos 20 metros, dos truenos contra el larguero. El segundo llegó tras un giro magnífico para fabricarse el espacio a pase de Mikey McCullough. Derry sufría; UCD olía sangre.
Smith aparece contra el guion
El dominio local continuó tras el descanso. Dignam siguió marcando diferencias y casi firma la asistencia del partido cuando los centrales de Derry midieron mal un balón largo de Douglas. Dignam aprovechó el fallo y filtró un pase para Goodness Ogbonna, solo ante Maher, pero un control largo permitió al guardameta salir y abortar la ocasión. Primer aviso serio de que el resultado podía cambiar.
Y entonces, justo cuando el empuje de UCD parecía encaminar el partido hacia su lado, llegó el mazazo. En una acción limpia, casi quirúrgica, Tyler Smith y Duffy combinaron en la frontal. Una pared rápida, un desmarque al espacio y el nuevo fichaje procedente de Rochdale definió sin titubeos desde cerca. 2-1 para Derry, esta vez claramente contra la corriente del juego.
Higgins movió el banquillo para refrescar piernas y tratar de controlar el centro del campo, pero UCD se negó a bajar los brazos. El encuentro se convirtió en una persecución: los Students, lanzados hacia el empate; Derry, cada vez más replegado, protegiendo su botín.
Tres palos, un muro y una clasificación
El tramo final fue un asedio. El banquillo de UCD también respondió y el recién ingresado Charles Akinrintayo casi fuerza la prórroga en una contra. Su disparo cruzado, ya con Maher batido, se estrelló en el poste. Tercer impacto de los locales con la madera. La grada no se lo creía.
Quedaba todavía una bala. Akinrintayo volvió a desequilibrar, esta vez con un regate eléctrico en el área para servir el balón a Stephen Mohan, otro suplente. El remate, a quemarropa, olía a gol. Pero Patrick McClean se lanzó con todo y bloqueó el disparo en la línea de fuego. Una intervención desesperada que valió tanto como un gol.
Derry aguantó los últimos centros y despejes hasta que llegó el pitido final. Clasificación sufrida, juego lejos de lo esperado para un equipo de la máxima categoría, pero billete asegurado para la cuarta ronda.
UCD se queda fuera, después de dominar, crear y golpear tres veces la madera. Derry sigue adelante. La pregunta es clara: con este nivel de sufrimiento ante un rival de menor rango, cuánto más podrá resistir cuando el sorteo le ponga delante a un peso pesado de la copa.






