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Djed Spence se une al Inter de Milán tras su paso por el Tottenham

Djed Spence ya es jugador del Inter de Milán. El lateral derecho inglés pone punto final a cuatro años en el Tottenham Hotspur que él mismo ha descrito como “un capítulo especial” de su carrera, y abre otro en Italia con un contrato de cinco temporadas.

Según fuentes consultadas por ESPN, Inter y Spurs cerraron el traspaso en torno a los 30 millones de euros. No es una operación menor: el club italiano le ha elegido como relevo directo de Denzel Dumfries, fichado este verano por el Real Madrid.

Del Mundial a San Siro

Spence llega a Milán en el mejor escaparate posible. Con 26 años, disputó los ocho partidos de Inglaterra en el Mundial de 2026, incluido el once inicial en la semifinal perdida ante Argentina y en el triunfo por el tercer puesto frente a Francia. Su rendimiento en el torneo disparó su cotización y, según fuentes del club londinense, aceleró la decisión del Tottenham de hacer caja.

El lateral, que ya conoce la Serie A tras una cesión de seis meses en el Genoa en 2024, afronta ahora una segunda etapa en Italia con un rol muy distinto: no como apuesta puntual, sino como pieza estructural del Inter en el carril derecho.

Adiós al Tottenham: Bilbao como recuerdo imborrable

Spence se marcha del norte de Londres con 85 partidos oficiales con el Tottenham. Entre todos ellos, uno destaca por encima del resto en su memoria: la noche de la conquista de la Europa League en Bilbao, el gran título de su etapa como spur.

En un emotivo mensaje en redes sociales, el defensa se despidió del club y de la afición: “Un capítulo especial llega a su fin. Ha sido un viaje con muchos recuerdos, momentos y experiencias que llevaré conmigo para siempre, especialmente aquella noche en Bilbao”. Agradeció a empleados, compañeros —“que se han convertido en familia”— y, sobre todo, a los aficionados, antes de cerrar con una declaración de amor al club y un mensaje claro: es hora de un nuevo capítulo, pero el Tottenham siempre tendrá un lugar en su corazón.

El adiós de Spence llega además en un contexto claro: Roberto De Zerbi no le consideraba imprescindible en su proyecto. ESPN ya había informado de que el técnico no veía al internacional inglés como pieza central para la próxima temporada. El propio De Zerbi, el mes pasado, llegó a definir a Pedro Porro como “el mejor del mundo” en la posición de lateral derecho. El mensaje estaba lanzado.

Un negocio redondo para los Spurs

El Tottenham fichó a Spence en julio de 2022 procedente del Middlesbrough por 19 millones de libras, en una operación con varios bonus ligados a su rendimiento internacional. Uno de ellos se activó en septiembre de 2025, cuando el lateral debutó con la selección absoluta de Inglaterra: fuentes cercanas a la negociación apuntan a que ese estreno supuso un pago de un millón de libras adicionales al Middlesbrough.

Después, llegó la gran sorpresa: su inclusión en la lista de Thomas Tuchel para el Mundial de 2026. El torneo cambió su estatus. Spence brilló, aumentó su valor de mercado y el Tottenham decidió aprovechar el momento. Vender ahora, con la cotización en lo más alto, encaja con la nueva política deportiva del club.

Su salida se enmarca, además, en una remodelación profunda de la plantilla. Horas antes de hacerse oficial el traspaso de Spence, los Spurs confirmaron también la marcha de su capitán, Cristian Romero, rumbo al Atlético de Madrid. Dos titulares, dos líderes del vestuario, fuera en cuestión de horas.

Nuevo paisaje en los laterales del Tottenham

Mientras Spence hace las maletas hacia Milán, el Tottenham ya ha movido ficha en las bandas defensivas. El club ha incorporado a Andy Robertson como agente libre tras el final de su etapa en el Liverpool. El escocés está llamado a tener un papel relevante en el lateral izquierdo, compitiendo con Destiny Udogie, siempre que este último supere los problemas físicos que le han lastrado durante la pretemporada.

En la derecha, la confianza del cuerpo técnico se vuelca en Pedro Porro, reforzada públicamente por De Zerbi. Sin Spence, el carril queda despejado para el internacional español, mientras el club ajusta su estructura tras perder también a Romero en el eje de la zaga.

Italia, segunda oportunidad y exigencia máxima

Para Spence, el Inter representa mucho más que un cambio de aires. Es la oportunidad de consolidar lo que insinuó en el Mundial y de demostrar que puede ser decisivo en la élite europea de forma continuada. Ya sabe lo que es adaptarse al fútbol italiano, pero ahora el contexto es otro: pelear por títulos, convivir con la presión de San Siro y cubrir el vacío que deja un lateral del impacto de Dumfries.

Su fichaje encaja en la lógica deportiva del Inter: un jugador en plena madurez, con experiencia internacional reciente, acostumbrado al ritmo de la Premier League y con margen para seguir creciendo. El club lombardo apuesta fuerte. El Tottenham, mientras tanto, cierra un ciclo, hace caja y reconfigura su defensa.

Spence ya ha pasado página. El “capítulo especial” en Londres queda atrás. El siguiente se escribirá en Milán, con el eco del Mundial aún fresco y la pregunta inevitable: ¿está preparado para que esta vez el capítulo no sea solo especial, sino decisivo en su carrera?