Djed Spence: nuevo lateral derecho del Inter de Milán
Djed Spence, nuevo reto en el costado derecho del Inter
El Inter ya tiene heredero para el hueco que dejó Denzel Dumfries. Se llama Djed Spence, tiene 26 años y aterriza en Milán procedente del Tottenham para asumir una responsabilidad enorme: mantener viva la banda derecha del vigente campeón de Italia.
El club nerazzurro hizo oficial su fichaje y lo blindó con un contrato hasta 2031. La operación se cierra en torno a los 35 millones de euros, incluyendo variables. Una apuesta fuerte, de largo recorrido, por un lateral que llega en plena madurez competitiva.
De Londres a Milán, pasando por Génova
Spence no aterriza a ciegas en la Serie A. En 2024 ya vivió seis meses de cesión en el Genoa, un periodo corto pero valioso en un campeonato que exige orden, lectura táctica y concentración constante. Ese aprendizaje puede marcar la diferencia en su adaptación inmediata al Inter.
A su bagaje en la Premier League se suma un escaparate que terminó de disparar su cotización: el Mundial de la FIFA 2026 con la selección de Inglaterra. Disputó los ocho partidos del torneo, fue titular en cuatro y formó parte del equipo que acabó en un meritorio tercer puesto. Ocho noches que lo pusieron en el mapa de los grandes.
Su despliegue para cubrir toda la banda, la capacidad para alternar roles defensivos y la energía para sostener ida y vuelta llamaron la atención de la dirección deportiva interista. No es un lateral de toque corto y timorato: es un jugador de campo abierto, de metros por delante.
El vacío de Dumfries y el perfil de Spence
El reto está claro. Dumfries se marchó al Real Madrid dejando una huella profunda: potencia, amplitud constante y una amenaza permanente llegando desde segunda línea al área rival. Reproducir ese impacto no será sencillo.
Spence ofrece otro tipo de armas, pero con un punto en común: agresividad en los costados. Es un lateral muy físico, explosivo cuando encuentra espacios y peligroso cuando puede conducir con metros para acelerar. Tiene la versatilidad de actuar en ambas bandas y, con el balón en su equipo, puede comportarse prácticamente como un extremo.
Su velocidad promete ser clave en las transiciones. Hacia atrás, le permite corregir y recuperar terreno con rapidez cuando su equipo pierde la pelota. Hacia adelante, le da herramientas para atacar la espalda de las defensas y castigar cualquier desajuste.
Lo que sí será difícil de replicar de inmediato es la capacidad de Dumfries para llegar al área y sumar goles. Ahí el holandés marcaba diferencias. Spence, en cambio, se presenta como un lateral que puede sostener el nivel de agresión y profundidad, aunque con matices distintos en la zona de definición.
Adiós al Tottenham, bienvenida a San Siro
Antes de cambiar Londres por Milán, Spence se despidió del Tottenham a través de las redes sociales, agradeciendo al club, a sus compañeros, al cuerpo técnico y a la afición. Entre sus momentos más destacados con los Spurs figura la conquista de la Europa League en Bilbao, un título que adorna un ciclo marcado también por la irregularidad.
En el Tottenham tuvo que pelear durante años por continuidad y confianza. Entre cesiones, competencia interna y cambios de contexto, su carrera parecía pedir un giro. Ese giro llega ahora, con un contrato largo, un rol muy definido y un escenario de máxima exigencia.
El Inter incorpora a un futbolista con experiencia en la Premier League, conocedor de la Serie A y reforzado por un gran Mundial con Inglaterra. No es un experimento, es una apuesta calculada.
San Siro espera a Spence con una pregunta clara: ¿está preparado para convertir la banda derecha del campeón de Italia en su territorio durante la próxima década?






