El error del Liverpool en el mercado: el lateral derecho
El verano del Liverpool parecía coherente sobre el papel. Refuerzos atrás, una planificación razonable, sensación de control. Pero la temporada apenas ha empezado a apretar y ya ha quedado al descubierto una grieta evidente: el lateral derecho.
Llegaron dos defensas, Jeremy Jacquet desde Rennes y Ronald Araujo cedido por Barcelona. Dos incorporaciones de nivel, sí, pero ninguna pensada como especialista para uno de los puestos más exigentes del sistema de Andoni Iraola. Y ahí nace el problema.
Con Calvin Ramsay cedido y Conor Bradley aún fuera por una grave lesión de rodilla, Jeremie Frimpong se ha quedado como la única opción natural y senior para el costado derecho. Para un club que aspira a pelear por todo, es una apuesta temeraria.
Carragher aprieta el botón de alarma
Jamie Carragher no lo maquilló. En el programa Stick to Football fue directo al corazón del asunto: “Conor Bradley tuvo su oportunidad y sufrió una lesión grave. Mi problema con esto es que es un buen jugador joven que lo ha hecho muy bien, pero si alguien sufre una lesión grave, no es tan bueno como para que no lo reemplaces”.
El excentral fue aún más claro al marcar la diferencia de jerarquía: “Esperarías a que Trent volviera y esperarías a que Andy Robertson volviera. Por desgracia, no creo que debamos estar esperando a que Conor Bradley vuelva. Vas y fichas un lateral derecho porque Frimpong no lo es”.
Carragher insistió en la idea de club grande: “Cuando Conor Bradley vuelva, tendrá que pelear por su puesto y creo que eso es justo; pero esto de ‘tenemos que esperar a que Conor Bradley vuelva’, no. Somos Liverpool, uno de los clubes más grandes del mundo. No puedes esperar por Conor Bradley. Tenemos que recuperarlo y ojalá le vaya bien, pero han cometido un error enorme”.
El núcleo de su mensaje golpea donde más duele. Bradley es un lateral prometedor, su irrupción dio energía y profundidad al flanco derecho. Pero construir parte de la temporada sobre la esperanza de su recuperación siempre fue una ruleta.
Frimpong, solo ante el peligro
La ausencia de Bradley pesa todavía más por algo que en los despachos del fútbol se conoce de sobra: las fechas de regreso tras una lesión grave nunca cuentan toda la historia. Un jugador puede recibir el alta, pero la chispa, el tiempo de reacción, la confianza en los apoyos… todo eso tarda semanas, a veces meses, en volver a su punto máximo.
Liverpool no puede esperar que Bradley reaparezca y rinda desde el primer minuto como si nada hubiera pasado.
En ese contexto, Frimpong carga ahora con una responsabilidad enorme. Su talento ofensivo es evidente: desborde, velocidad, capacidad para aparecer en zonas interiores. Pero sus últimas actuaciones no terminan de convencer en la parte menos vistosa del oficio, la defensiva. Y en un Liverpool que exige al lateral derecho dar amplitud, corregir hacia atrás y mantener la posición con disciplina, ese matiz se vuelve crucial.
Hay otro matiz que inquieta al cuerpo técnico: el propio historial físico de Frimpong la temporada pasada no fue perfecto. Depender de él casi en exclusiva multiplica el riesgo. Un contratiempo, una sobrecarga en el momento equivocado, y el equipo se vería otra vez abocado a inventos: centrocampistas fuera de sitio, centrales abiertos al costado, parches que ya demostraron sus límites en tramos de la 2025/26.
Un mercado que dejó el flanco descubierto
Ahí se concentra la frustración. Liverpool sí se movió para reforzar la defensa, pero no afinó donde más cantaba la necesidad. Araujo puede cubrir varios puestos, ofrecer soluciones puntuales, cambiar de rol según el partido. Pero cubrir no es lo mismo que tener un especialista preparado para la exigencia semanal de la Premier League.
El club ha apostado por la versatilidad y ha descuidado la especialización en un rol clave. Esa decisión, que en verano podía parecer matizable o incluso defendible, hoy se ve mucho más cruda: un lateral derecho titular sin competencia real, un suplente lesionado de larga duración y un banquillo corto en un puesto que sostiene buena parte de la estructura táctica.
Ahora Andoni Iraola necesita que Frimpong se mantenga sano y eleve su nivel a toda velocidad. Que aguante el calendario, que corrija atrás y que marque diferencias arriba. Bradley ayudará cuando vuelva, sí, pero planificar la temporada esperando ese día fue una apuesta arriesgada.
Hoy ya no parece una simple apuesta. Empieza a parecer una factura que el Liverpool podría estar pagando durante meses. Y la pregunta es inevitable: ¿cuántos puntos cuesta un error de planificación en un solo lateral?






