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Farioli enciende el O Clássico: Queremos fútbol, no una serie de Netflix

El O Clássico llega al Estadio do Dragão con olor a título y a pólvora. FC Porto y Benfica se juegan el liderato aislado de la Primeira Liga justo antes del parón internacional, y Francesco Farioli no quiere que nada desvíe la atención de lo que ocurra sobre el césped.

El técnico italiano fue directo. Nada de excusas, nada de distracciones, nada de ruido.

Bajas claras, mensaje aún más claro

Farioli confirmó que Fofana y Nehuen Pérez arrastran problemas físicos, no entrenaron durante la semana y seguirán fuera de la convocatoria. Dos ausencias importantes en una noche grande. Aun así, el mensaje hacia dentro y hacia fuera fue el mismo: el equipo no puede esconderse detrás de las bajas.

El entrenador pidió a la grada del Dragão que empuje desde el primer minuto, que convierta el estadio en un hervidero y que alimente la versión más agresiva y proactiva de su equipo frente al rival de siempre.

Quiere un Porto que muerda, que vaya hacia adelante, que marque territorio.

“Esto es una serie de Netflix”

El otro frente estaba cantado: el arbitraje y el ruido mediático. En los últimos días, las decisiones de los colegiados han ocupado más portadas que el propio juego. Farioli, lejos de esquivar el tema, lo atacó de frente.

“Creo que la semana pasada quedó muy claro que esto es una serie de Netflix que a veces pasa en Sport TV”, lanzó, sin rodeos. No quiere que su equipo forme parte de ese espectáculo paralelo. “No queremos alimentar eso. Todo el ruido queda atrás, el pasado es pasado. Tenemos que estar centrados en el partido de mañana y esperar un partido justo”.

El mensaje a los árbitros fue tan sencillo como contundente: que haya un partido limpio, decidido en el césped, no en los platós ni en los titulares.

Contra las narrativas: Giménez, Costa, André Silva

El italiano también cortó de raíz otro foco de debate: las convocatorias de selecciones. Se habló de la llamada de Santiago Giménez con México y de las ausencias de Alberto Costa y André Silva en sus combinados nacionales. Farioli no compró el guion.

No quiere que su Porto sea noticia por polémicas de despacho ni por dramas de convocatoria. Reclamó que el reconocimiento llegue por lo que el equipo produce con el balón, no por lo que se discute fuera del campo.

“Yo no quiero titulares en periódicos y en televisión, quiero reconocimiento por nuestras grandes actuaciones”, subrayó.

“Solo Manchester City nos ha dominado”

Farioli también defendió con firmeza la identidad competitiva de este Porto. Rechazó la idea de que su equipo viva replegado y a la espera, sin iniciativa. Para él, los datos delatan otra cosa.

“Desde que estoy en FC Porto, solo Manchester City nos ha dominado el juego”, recordó. Una frase que marca el listón y que, al mismo tiempo, dispara la exigencia interna. El entrenador insiste en un Porto valiente, que quiera mandar, que no se conforme con sobrevivir.

“Tenemos que ser muy valientes y proactivos”, remarcó. El plan está claro: salir a por Benfica, no a ver qué propone Benfica.

Duelo táctico en el medio y un mensaje de poder

En lo puramente futbolístico, Farioli señaló el corazón del campo como la zona clave. Le preocupa –y le ocupa– la capacidad de Benfica para cambiar registros a través de su centro del campo, con rotaciones constantes y diferentes alturas en la medular. Mantener la organización táctica será, para él, una condición indispensable para amarrar los tres puntos.

El contexto lo amplifica todo: si Porto gana, se marcha al parón como líder en solitario y con un golpe anímico demoledor hacia el resto del campeonato. No es solo un clásico; es una declaración de intenciones en la lucha por el título.

El Dragão se prepara para una noche de ruido, tensión y fútbol. Farioli ya ha hablado. Ahora le toca a sus jugadores convertir esas palabras en una victoria que deje una marca profunda en la liga.