Fede Valverde sufre esguince grave en el tobillo
El Clásico dejó algo más que una derrota. Dejó una baja que duele. Federico Valverde, pieza esencial en el centro del campo del Real Madrid, estará fuera de los terrenos de juego tras lesionarse en la derrota por 2-1 ante el Atlético de Madrid.
El uruguayo, uno de los futbolistas más utilizados y más fiables de la plantilla, se marchó tocado de ese intenso duelo y las pruebas médicas han confirmado el peor escenario para el club blanco: esguince de grado III en el tobillo izquierdo.
El parte médico del Real Madrid, difundido a través de sus canales oficiales, fue claro y escueto: «Tras las pruebas realizadas hoy a nuestro jugador Fede Valverde por los Servicios Médicos del Real Madrid, se le ha diagnosticado un esguince de grado III en el tobillo izquierdo. Pendiente de evolución».
La lesión no solo afecta a la Liga. Complica, y mucho, la planificación europea. La ausencia de Valverde llega en la antesala de un tramo clave del calendario, con el duelo de Champions League ante la Roma, el próximo 14 de octubre en el Stadio Olimpico, marcado en rojo desde hace semanas.
Sin el despliegue físico, la intensidad y la llegada del uruguayo, el Real Madrid pierde equilibrio, presión alta y profundidad desde la segunda línea. Ancelotti —o quien ocupe el banquillo blanco en este tramo— deberá rearmar el centro del campo sin uno de sus motores más fiables.
El tiempo exacto de recuperación no se ha hecho público. El club se aferra al clásico “pendiente de evolución”. Pero el diagnóstico, grado III, ya dibuja el tamaño del problema. En un calendario apretado y sin margen para errores, el Real Madrid se queda sin Valverde justo cuando menos podía permitírselo.






