Fichajes de Liverpool: La presión aumenta en Anfield
El gran fichaje de Liverpool sigue vivo. Lo asegura Fabrizio Romano.
Y el reloj no perdona. Tic. Tac. Tic. Tac.
Richard Hughes se está quedando sin margen para convertir este mercado en algo que merezca ese nombre en Anfield. Ya ha dejado escapar un par de operaciones clave; la de Yan Diomande, rumbo a Real Madrid y claramente perfilado como relevo de Mo Salah, es la más dolorosa.
La pretemporada con Andoni Iraola ha dejado buenos resultados, sí, pero también un mensaje incómodo: la plantilla se queda corta. Muy corta. El técnico ha comprobado de primera mano que el fondo de armario no alcanza para una temporada de máxima exigencia. Y mientras tanto, el mercado ve pasar los días y Liverpool sigue quieto.
La situación chirría aún más con el estreno liguero a la vuelta de la esquina, en St James’ Park ante Newcastle United. El equipo entra en la temporada con la sensación de estar a medio hacer. Eso, en la Premier League, se paga.
Hughes no puede permitirse repetir el error del curso pasado. Liverpool gastó mucho, pero terminó con una plantilla desequilibrada, con piezas que no encajaban del todo en el puzle. Esta vez el margen de fallo es mínimo: el equipo debe quedar moldeado a la idea de Iraola, o el club se arriesga a otro año de frustraciones.
Si el director deportivo deja de nuevo un vestuario lleno de huecos, la afición ya sabe lo que viene: otra campaña larga, pesada, con el equipo remando a contracorriente.
Y lo más inquietante para el hincha es que, ahora mismo, las noticias giran más en torno a salidas que a llegadas.
Ifeanyi Ndukwe, una de las revelaciones de la pretemporada, ya tenía el futuro marcado: está a punto de cerrar una cesión a Levante. También se habla de una posible salida temporal de Luke Chambers, otro joven que dejó buenas sensaciones en los amistosos veraniegos.
El caso de Curtis Jones apunta aún más alto. Inter Milan insiste en hacerse con sus servicios, aunque la distancia entre la valoración del jugador por parte de Liverpool y la oferta del club italiano sigue siendo considerable. El centrocampista, cuyo contrato termina el próximo verano y que no ha visto avances en una renovación, se perfila como una venta casi inevitable.
Su marcha abriría un problema extra: la cuota de jugadores formados en el club. Liverpool ya perdió el verano pasado a Tyler Morton, Caoimhin Kelleher y Jarell Quansah. Si a esa lista se suma Jones, el número de futbolistas club-trained en la plantilla se reduciría a niveles preocupantes y complicaría aún más la vida a Iraola, que podría encontrarse con un grupo más corto de lo esperado.
Y ahí no se acaban los dolores de cabeza.
Romano ha confirmado otro frente abierto: la posibilidad real de que Cody Gakpo abandone el club. En su canal de YouTube, el especialista en mercado aseguró que, pese a los rumores que daban por caída la operación con Tottenham, el acuerdo “sigue muy vivo”. Según su información, Liverpool ya trabaja en un posible sustituto y el fichaje por los Spurs continúa sobre la mesa.
Gakpo no firmó su mejor temporada a las órdenes de Arne Slot en el último curso, pero desprenderse de un atacante de su perfil a estas alturas del verano, sin haber cerrado antes refuerzos de peso, supone un riesgo evidente. Liverpool necesita sumar talento, no perderlo.
El tiempo corre. La presión se acumula sobre el despacho de Hughes.
O reacciona ya, o Anfield se prepara para otro año de preguntas incómodas.






