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Gakpo se abre a Tottenham: charla con De Zerbi y presión sobre Liverpool

Cody Gakpo ya no mira a Londres de reojo. El delantero del Liverpool está cada vez más receptivo a fichar por Tottenham Hotspur y, según la última información desde Países Bajos, el primer paso clave ya se dio: una conversación directa con Roberto De Zerbi.

El periodista neerlandés Rik Elfrink desveló que el internacional de la selección de Países Bajos, de 27 años, habló el mes pasado con el técnico de los Spurs y salió de ese encuentro claramente abierto a un traslado al norte de Londres. Un detalle que cambia el tono de la operación: ya no es solo interés, hay un “sí, me interesa” del jugador.

Mientras tanto, en Anfield, la postura también se mueve. Liverpool empieza a mostrar disposición a estudiar una venta, siempre dentro de sus condiciones económicas, lo que abre la puerta a una negociación real entre dos clubes de la Premier League.

De Zerbi ya le explicó su plan

El interés de Tottenham por Gakpo no es nuevo, pero sí ha ganado peso en las últimas semanas. Informaciones previas del periodista de Voetbal International Joost Blaauwhof apuntaban a que el club londinense ya había registrado formalmente su interés por el atacante del Liverpool, con De Zerbi viendo en Gakpo y en Savinho piezas distintas para funciones específicas dentro de su sistema ofensivo.

Elfrink ha ido un paso más allá con los detalles. En su cuenta en X escribió: “Gakpo ha, según una fuente habitualmente bien informada, hablado ya con el entrenador de los Spurs el mes pasado. Después, la conclusión fue que está definitivamente abierto a un traspaso a Spurs. Liverpool ahora parece dispuesto a seguirle el juego. Todavía hay buen dinero en ello para PSV, así que lo bastante interesante”.

Esa comunicación directa con De Zerbi pesa. Gakpo ya sabe cómo le utilizarían en Tottenham; los Spurs, a su vez, tienen la confirmación de que el jugador ve con buenos ojos su proyecto. Un encaje mutuo que, en el mercado actual, suele ser el primer filtro antes de que los clubes se sienten de verdad a negociar.

El precio de Liverpool marca el ritmo

La operación, sin embargo, no se decidirá en los despachos de los agentes, sino en la valoración que haga Liverpool. El club de Anfield sigue teniendo la llave.

Según SoccerNews, Tottenham ya ha presentado una primera propuesta ligeramente superior a los 60 millones de libras. En Merseyside, ese número no convence. Informes recientes sitúan el precio que maneja Liverpool en torno a los 70 millones de libras, una cifra que supondría un retorno notable respecto a lo que pagó a PSV Eindhoven cuando cerró el fichaje de Gakpo en enero de 2023.

Si los Spurs están dispuestos a subir su oferta, el camino podría volverse bastante directo. Si no, el acuerdo corre el riesgo de enquistarse. Liverpool no tiene motivos deportivos ni financieros para aceptar una rebaja sustancial: Gakpo es un atacante contrastado en la Premier League, capaz de jugar desde la izquierda, como referencia central o moviéndose por varias posiciones del frente ofensivo. Esa versatilidad tiene un precio.

El efecto Barcola en la decisión de Anfield

Hay otro nombre que condiciona todo: Bradley Barcola. El extremo de Paris Saint-Germain se ha convertido en uno de los objetivos de Liverpool en este mercado, en plena reconstrucción del ataque bajo las órdenes de Andoni Iraola.

La línea ofensiva del técnico español ya vive una transformación profunda tras la salida de Mohamed Salah. Tocar otra pieza importante como Gakpo sin tener el relevo asegurado sería una apuesta de riesgo evidente. Si Liverpool avanza de verdad en la contratación de Barcola, la situación de Gakpo se vuelve mucho más delicada… y, para Tottenham, más interesante.

El club inglés debe cuadrar números y jerarquías en el grupo ofensivo de Iraola. Un traspaso de Gakpo generaría un ingreso significativo que facilitaría la llegada de un nuevo atacante, pero también dejaría un hueco inmediato en la rotación. La ecuación solo funciona si la entrada y la salida se coordinan casi al milímetro.

En segundo plano, pero con impacto real, aparece PSV. Elfrink recuerda que el club neerlandés se beneficiaría del mecanismo de solidaridad en caso de que Tottenham cierre el fichaje, lo que les da un incentivo extra para seguir de cerca cada movimiento.

Una operación que coge forma

La predisposición de Gakpo a hablar cara a cara con De Zerbi es otro indicio de que la operación ya ha pasado del terreno de las ideas al de los escenarios concretos. El interés del jugador, sin embargo, no basta por sí solo. Liverpool conserva el control deportivo y económico y ha fijado una valoración alta.

Aun así, las piezas principales ya están sobre la mesa: Tottenham quiere al jugador, Gakpo está abierto al cambio y Liverpool, a partir de una cifra determinada, está dispuesto a sentarse a negociar su salida. El siguiente capítulo dependerá de hasta dónde estire el club londinense su oferta y de la velocidad con la que avance el frente Barcola.

Desde el punto de vista financiero, vender a Gakpo por alrededor de 70 millones de libras se puede defender sin dificultad, especialmente si ese dinero se reinvierte en un talento como Barcola. El verdadero temor en Anfield es otro: cerrar la venta antes de haber asegurado al sustituto.

Liverpool ya ha entrado en una nueva fase de transición con Iraola. Salah ya no está y tocar de nuevo la estructura ofensiva implica un peaje competitivo. Gakpo ha tenido altibajos y tramos de irregularidad que desesperan a parte de la grada, pero sigue aportando goles, experiencia en la Premier League y una flexibilidad posicional que se agradece cuando la temporada se alarga y aprieta.

El club necesita certezas en la llegada de Barcola, o de otro atacante de nivel élite, antes de dar luz verde definitiva a la salida del neerlandés. Y hay un matiz incómodo que nadie en Liverpool puede ignorar: reforzar directamente a un rival como Tottenham. De Zerbi ve algo muy claro en Gakpo; de lo contrario, esas conversaciones no se habrían producido tan pronto.

La pregunta es simple y brutal: ¿puede Liverpool permitirse descubrir dentro de unos meses que ha entregado a un rival directo un atacante productivo mientras su propio relevo aún no ha terminado de encajar? Los 70 millones pueden sonar a gran negocio. Solo lo serán de verdad si, cuando Gakpo cruce la puerta de salida, el sustituto ya está vestido de rojo.