Gales regresa a la Liga A de la Nations League con novedades
Craig Bellamy estrena lista de alto voltaje para el regreso de Gales a la élite de la Nations League. Y lo hace con una mezcla de aire fresco y golpes duros: primer llamado para el joven delantero de Cardiff City, Cian Ashford, pero sin su jefe de la zaga, Joe Rodon, justo cuando tocan Erling Haaland y Cristiano Ronaldo en el horizonte.
Un salto a la Liga A… sin su líder atrás
Gales vuelve a la League A para medirse a Portugal, Dinamarca y Noruega, pero lo hará sin su central de referencia. Rodon queda fuera por una lesión en los isquiotibiales, un golpe serio para una defensa que ya pierde también a su socio habitual, Dylan Lawlor, todavía inédito esta temporada por un problema de rodilla. A la lista de ausencias en la retaguardia se suma otro jugador de Cardiff, Ronan Kpakio.
La exigencia del calendario no da tregua. Portugal, actual campeona de la Nations League. Dinamarca, sólida y bien trabajada. Noruega, con Haaland al frente. Y Gales, sin su columna vertebral en el centro de la defensa.
Ashford, premio a un inicio de temporada eléctrico
En medio de ese panorama, Bellamy abre la puerta a Ashford, de 21 años, uno de los nombres que más ha llamado la atención en el arranque del Championship. El atacante de Cardiff se cuela en una línea ofensiva en la que también aparece otro talento emergente: Lewis Koumas, del Liverpool.
El técnico galés no puede contar con otros dos delanteros de Cardiff, Isaak Davies y Rubin Colwill, ambos lesionados. Y deja fuera al centrocampista Kai Andrews, pese a su notable comienzo de curso cedido en el Oxford United de Aaron Ramsey desde Coventry City. Señal clara de que la competencia es feroz y el margen de error, mínimo.
Regresos clave y una banda derecha con experiencia
Entre las buenas noticias, vuelven piezas importantes. Harry Wilson, del Leeds United, y Jordan James, del Wolverhampton, regresan tras perderse por lesión los amistosos de junio ante Ghana y Rumanía. También reaparece Ben Cabango, defensa del Swansea City, que refuerza una zaga muy tocada por las bajas.
En ataque regresan Mark Harris y Liam Cullen, y hay una llamada que suena a segunda oportunidad: Wes Burns, ahora en el Leicester City, vuelve a la selección con 10 internacionalidades a sus espaldas y la opción de disputar su primer partido con Gales desde 2024. Un extremo con recorrido, velocidad y oficio para un contexto de máxima exigencia.
Ben Davies, de la lesión grave al mando del vestuario
El brazalete no se mueve. Ben Davies sigue como capitán y entra de nuevo en una convocatoria en la que ya figuró en verano, aunque entonces no llegó a jugar. El defensa de 33 años no había vuelto a competir desde la grave lesión de tobillo sufrida con el Tottenham en enero, pero ya ha regresado a la dinámica del club londinense y se presenta listo para pelear por su primer minuto con la selección desde octubre de 2025, cuando alcanzó las 100 internacionalidades.
Su presencia no es solo futbolística. En una Gales en reconstrucción, la voz de Davies en el vestuario pesa tanto como sus intervenciones en el área propia.
Un calendario sin respiro y un banquillo renovado
La ventana internacional se estira y Gales arranca con una visita de máxima dificultad: Portugal, el 24 de septiembre. Después, doble duelo ante Dinamarca y, entre medias, la visita de Noruega a Cardiff.
El calendario marca así: viaje a Portugal, desplazamiento a Copenhague para medirse a Dinamarca, regreso a casa para recibir a Noruega el 1 de octubre y cierre con el segundo choque ante los daneses el 4 de octubre. Cuatro partidos, rivales de entidad, poco margen para respirar.
Mientras tanto, el banquillo también se mueve. Estos serán los primeros encuentros desde que Bellamy estuvo cerca de dejar el cargo tras mantener conversaciones con el Burnley. Desde entonces, dos piezas importantes de su cuerpo técnico han salido: su segundo, Piet Cremers, se marcha a un puesto en Bélgica, y el asistente James Rowberry decide centrarse en su trabajo como segundo entrenador del Stoke City.
La respuesta llega con dos nombres de peso para el fútbol galés: el ex capitán Ashley Williams y el ex técnico del Swansea City, Alan Sheehan, se incorporan al equipo de trabajo. Nuevas voces, nuevas ideas, mismo reto: sostener a Gales en la élite europea.
Un equipo herido ante un examen brutal
El contexto competitivo no ayuda. Gales encadena cuatro partidos sin ganar y estos serán sus primeros choques oficiales desde la derrota en la tanda de penaltis ante Bosnia-Herzegovina en la repesca de marzo, un golpe que les dejó fuera del Mundial.
Los datos son contundentes: no vencen a una selección del top 20 del ranking mundial desde el 2-1 ante Croacia en octubre de 2023. Y aún no han logrado derrotar a un rival mejor clasificado bajo el mando de Bellamy.
Ahora, ese muro se levanta de golpe. Portugal, vigente campeona de la Nations League, espera en el estreno. Dinamarca, 21ª del mundo, aguarda en Copenhague. Noruega, cuartofinalista mundial, visitará Cardiff antes del segundo pulso con los daneses.
Mientras tanto, Gales cae hasta el puesto 38 del ranking FIFA, su peor posición desde agosto de 2014. Un dato que dibuja el tamaño del desafío.
Los rivales aún no han anunciado sus listas, pero todo apunta a que Cristiano Ronaldo estará en la primera convocatoria de Portugal bajo el mando de Jorge Jesus, con quien coincidió en la Saudi Pro League. Un aliciente más para una Gales que, sin Rodon y con Ashford como símbolo de la nueva ola, se asoma a una Nations League que puede marcar el tono del próximo ciclo.
Con Haaland, Cristiano y una Liga A implacable en el camino, la pregunta es sencilla y brutal: ¿está preparada esta nueva Gales de Bellamy para sobrevivir en la cumbre o este tramo será el verdadero juicio a su proyecto?






