futbolalinstante full logo

Giuliano Simeone sigue en el once: Simeone defiende su presencia

Giuliano Simeone no se baja del once. Ni de las convocatorias. El joven extremo ha participado en todos los partidos del Atlético esta temporada: tres como titular en LaLiga y uno en el estreno de la Champions League frente al Liverpool. Su única aparición saliendo desde el banquillo llegó en la primera jornada liguera, en el 2-0 ante el Málaga el pasado 19 de agosto.

Ese protagonismo constante ha encendido el debate en la grada y en las redes. Acusaciones de favoritismo, dardos al banquillo, miradas de reojo cada vez que aparece su nombre en la alineación. Pero Diego Pablo Simeone no entra al juego.

“Hablan sus hechos”

Cuestionado de nuevo por la presencia de su hijo en el equipo, el técnico argentino cortó en seco. No quiso alimentar la polémica ni regalar un solo titular a los críticos digitales. Firme, se aferró a una idea: solo valen los méritos sobre el césped.

“Giuliano no necesita que yo diga nada. Sus acciones y su trabajo hablan por sí mismos”, zanjó el entrenador, esquivando cualquier lectura sentimental o de parentesco. Para él, no hay debate: quien rinde, juega. Quien no, se cae.

Mientras el foco externo se concentra en el apellido Simeone, los problemas reales del equipo se cuecen en otro lado.

Ocho goles encajados y dos golpes seguidos

El Atlético viaja a San Sebastián con heridas recientes. Llega tras dos derrotas consecutivas que han encendido las alarmas: un duro 3-0 encajado ante el Athletic y la caída posterior en Anfield frente al Liverpool. El equipo, históricamente construido desde la solidez, se ha vuelto frágil atrás.

Ocho goles recibidos en los primeros cinco partidos oficiales. Demasiado para un bloque que se acostumbró a vivir de la portería a cero y de ganar al límite. La estructura defensiva hace aguas y el margen de error, a estas alturas del curso, ya se empieza a encoger.

En ese contexto, cada decisión de Simeone —incluida la de sostener a Giuliano en la rotación— se analiza con lupa.

Reale Arena, examen de carácter

El duelo ante la Real Sociedad en el Reale Arena llega como un test de personalidad. No es solo un partido más de liga; es una frontera. O el Atlético corta de raíz el titubeo de inicio de temporada o se asoma a algo más serio.

El plan de Simeone, además, llega condicionado. La lesión muscular de Pablo Barrios reduce alternativas en el centro del campo y la ausencia prolongada de Alexander Sorloth resta presencia y variantes en ataque. La manta se queda corta en las dos áreas.

Por eso, un triunfo en San Sebastián vale mucho más que tres puntos. Significa recuperar firmeza atrás, calmar el ruido, frenar el discurso de crisis y evitar que la distancia con la cabeza de la tabla empiece a parecer una montaña.

El Atlético se juega algo más que una victoria: se juega que el debate sobre Giuliano no tape un problema mayor o, peor aún, que acabe siendo el símbolo de una temporada que se tuerza desde septiembre.