Dean Huijsen busca consolidarse como central titular en el Real Madrid
Dean Huijsen se asoma a su segunda temporada en el Real Madrid con algo más que minutos en juego: tiene delante la oportunidad real de asentarse como central titular en el equipo de José Mourinho.
Esta noche apunta al once inicial ante el Deportivo de La Coruña en el Teresa Herrera, ya recuperado de la pequeña lesión que le dejó fuera de la gira por Austria. Llega con rodaje, con el recuerdo fresco de un primer curso que mezcló picos muy altos con baches preocupantes. Y con un mensaje claro desde el club: este año tiene que dar un paso más.
De irrupción brillante a examen de madurez
La historia de Huijsen en el Real Madrid arrancó hace poco más de un año, en junio de 2025, durante el Mundial de Clubes. El equipo no levantó el título, pero el joven central se marchó del torneo como una de las mejores noticias del conjunto de Xabi Alonso. Personalidad, salida de balón limpia, jerarquía impropia de su edad.
Esa inercia le acompañó en las primeras jornadas de LaLiga. Parecía haber encontrado su sitio de golpe. Hasta que llegaron los primeros malos resultados del equipo. Ahí se torció el guion.
Su confianza empezó a rozar la sobreconfianza. Alguna concesión de más, despistes en momentos clave, altibajos que terminaron por costarle el estatus de intocable. De golpe, de ser un fijo pasó a mirar más al banquillo de lo que esperaba.
La respuesta llegó en el tramo final del curso. Huijsen ofreció entonces una versión mucho más sólida, más sobria, con menos riesgo innecesario y más continuidad. Ese nivel es el que quiere extender ahora a toda una temporada. Sin paréntesis, sin caídas bruscas.
El ‘4’ a la espalda y una ambición mayor
El contexto le empuja. Huijsen sabe que el club le ve como una de las grandes apuestas de futuro para la zaga. No es casual el dorsal que lleva: el ‘4’, históricamente asociado a centrales de peso en el Real Madrid. Un número que no se entrega a cualquiera.
Tiene además un aliado clave en el banquillo. Mourinho le conoce bien. Cuando el técnico portugués dirigía a la Roma, fue él quien insistió personalmente en su cesión. Aquella etapa en el Olímpico aceleró su crecimiento antes de dar el salto a la Premier League. Ahora vuelven a cruzar caminos en el Bernabéu, pero con un escenario mayor y exigencias máximas.
En esta pretemporada, Huijsen ha arrancado fuerte. Fue titular en los dos primeros partidos de entrenamiento en Valdebebas, marcando territorio desde el inicio. Unos problemas físicos menores le impidieron viajar a Austria para el primer amistoso oficial ante la Fiorentina, pero reapareció ante el Ferencvaros, disputando la segunda parte y recuperando sensaciones, ritmo y confianza.
Konaté sube el listón
El paisaje alrededor de Huijsen, eso sí, ha cambiado. La salida de David Alaba ha abierto un hueco, pero el club ha respondido incorporando a Ibrahima Konaté para reforzar la competencia en el centro de la defensa. Un fichaje que no deja lugar a la comodidad.
Konaté llega para pelear por el puesto con todos, y Huijsen lo sabe. Los próximos meses se convierten así en un examen continuo. El joven central parte con ventaja en un aspecto: conoce de primera mano lo que Mourinho exige. Ya ha demostrado que tiene talento, presencia y el respaldo de la entidad, refrendado por ese dorsal de peso.
Ahora llega la parte más difícil: transformar el potencial en regularidad. Convertirse no solo en una promesa que ilusiona, sino en un pilar fiable en el corazón de la defensa del Real Madrid. La temporada le pone el escaparate y el reto. El resto dependerá de su capacidad para sostenerse cuando el equipo sufra y los focos aprieten.
Camavinga y Tchouameni, en el radar del United
Mientras la defensa se reordena, el verano del Real Madrid también se ha movido alrededor del centro del campo. Entre renovaciones, dudas y la llegada de Bernardo Silva, el club ha estado midiendo cada pieza. En ese tablero, los nombres de Aurelien Tchouameni y Eduardo Camavinga han aparecido varias veces como posibles salidas.
Según informó el periodista de ESPN Rob Dawson en el programa The United Stand, el Manchester United vigila de cerca la situación de los dos internacionales franceses, atento a una posible oportunidad de mercado.
Dawson explicó que intermediarios tantearon a clubes de la Premier League con el nombre de Camavinga antes de que se abriera la ventana de fichajes. “United fue informado antes del verano de que el Real Madrid iba a intentar sacar a algunos jugadores por la puerta”, señaló. “Hasta donde yo sé, Camavinga fue ofrecido a clubes de la Premier League por intermediarios solo para medir el interés”, añadió.
El caso Tchouameni, distinto y más espinoso
La situación de Tchouameni, según Dawson, se mueve en un plano diferente. El francés habría alcanzado un acuerdo para renovar a largo plazo con el Real Madrid, aunque el club aún no ha hecho ningún anuncio oficial. Ese silencio mantiene una sombra de duda sobre su futuro inmediato.
El Manchester United no ha lanzado una ofensiva directa por ninguno de los dos, pero se mantiene en posición de espera. Observa, toma nota y se prepara para actuar si el escenario cambia. “Creo que el United ve a esos dos como oportunidades de mercado”, explicó Dawson. Para que una operación avance, subrayó, tendrían que alinearse varias condiciones.
No basta con que el Real Madrid escuche ofertas. “Hay que asegurarse de que quieren jugar en el Manchester United, de que quieren salir del Real Madrid y no están simplemente siendo empujados, y de que encajan en tu estructura salarial”, detalló el periodista. El margen de maniobra es estrecho y las piezas son caras.
El fichaje fallido de Rodri lo altera todo
Hay un punto que lo condiciona todo: el intento fallido del Real Madrid por fichar a Rodri. Si el club hubiera logrado incorporar al mediocentro español, el desenlace habría sido muy distinto. Prácticamente se habría dado por hecho que uno de los dos franceses tendría que salir este verano para liberar espacio y minutos.
Al no cerrarse esa operación, el panorama se abre de nuevo para Tchouameni y Camavinga. Ambos mantienen la opción de ganarse definitivamente a Mourinho en los próximos meses y reforzar su peso en la rotación. El balón está en su tejado, pero también en el del club.
Todo puede cambiar si el Real Madrid decide moverse otra vez en el mercado en busca de un mediocentro puro antes del cierre de la ventana. Un nuevo fichaje en esa zona podría reactivar el escenario de “oportunidad de mercado” que el Manchester United espera aprovechar.
Mientras tanto, en el Bernabéu conviven dos historias que marcarán la temporada: un central joven como Huijsen intentando pasar de proyecto a realidad, y dos campeones del mundo como Camavinga y Tchouameni peleando por no convertirse en simples activos negociables. ¿Quién saldrá más reforzado cuando el mercado se cierre y el balón ya no permita excusas?






