Hull City sorprende a Chelsea en Stamford Bridge
Mientras Fulham frenaba a Liverpool, otro gigante se atragantaba en Londres. En Stamford Bridge, Hull City volvió a dinamitar quinielas y alargó su increíble inicio de temporada arrancando un punto de la casa de un Chelsea que marca mucho… y concede aún más.
El empate sabe a premio para los de Sergej Jakirovic. Para Chelsea, suena a aviso serio.
El tridente responde, aunque sin fiesta de puntos
En ataque, el guion de Chelsea es claro y casi monótono: si pasa algo, suele pasar por Morgan Rogers, Cole Palmer y Joao Pedro. No hay debate para los mánagers de Fantasy: el triple del que se habla es ese, no otro.
Los tres volvieron a cumplir. Joao Pedro asistió a Rogers en el tempranero 1-0, un latigazo del inglés que encendió Stamford Bridge y parecía anunciar goleada. Ya en la segunda parte, cuando el susto era mayúsculo, fue Palmer quien apareció por banda derecha para poner un centro raso que Joao Pedro empujó para el 2-2 que evitó males mayores.
No fue, ni de lejos, la orgía de puntos que muchos habían imaginado ante Hull. Especialmente quienes habían puesto la cinta de capitán o el Triple Capitán en Palmer. El propio Palmer, Rogers y Joao Pedro acabaron con 8, 5 y 12 puntos respectivamente, un botín digno para cómo se dio el choque.
Pero las cifras esconden un matiz importante: “JP Morgan” no tuvo tantas ocasiones como de costumbre. Más allá de una oportunidad tardía en la que Palmer habilitó a Rogers, el tridente vivió de la máxima eficacia. El gol y la asistencia de Joao Pedro llegaron de su único disparo y su único pase clave del partido. Rentabilidad máxima. Fluidez, no tanta.
Un ataque que ilusiona, una defensa que hace aguas
La cara B del Chelsea de Xabi Alonso está en su propio campo. Mientras el tridente suma 14 retornos ofensivos en apenas cuatro jornadas, la zaga se deshace a cada embestida seria.
Hull, un recién ascendido, no solo compitió: superó claramente a los ‘blues’ en ocasiones de gol esperadas. Es la primera vez que los Tigers lo logran en esta Premier League. Y no fue casualidad. Tuvieron el doble de grandes ocasiones que el conjunto local: cuatro por dos.
Alonso no se escondió tras el partido:
«En general, estamos atacando mejor que defendiendo, en todas las facetas. Sabemos que es un gran tema para nosotros. Son solo cuatro partidos, pero la dinámica en cuanto a los goles encajados no me gusta y tenemos que hacerlo mucho mejor. Juego abierto, balón parado, balones largos, dureza, sentido competitivo; podemos hacerlo mejor».
Las dudas no vienen solo por nombres, sino por la continua agitación del once. El sábado, Maxence Lacroix se quedó en el banquillo y solo un defensa, Jorell Hato, había sido titular en las cuatro primeras jornadas. Ni eso se sostuvo: Hato fue sustituido al descanso tras una primera parte para olvidar.
El cambio de dibujo tampoco ayudó. Alonso apostó por un 4-2-3-1 que ya se había visto en pretemporada. En la práctica, el equipo se partió. Hull encontró espacios, atacó con decisión y castigó cada desajuste.
Con este contexto, cualquiera que tenga a Kevin Schade o Igor Thiago en su plantilla de Fantasy para la Jornada 5 puede respirar tranquilo: enfrentarse a este Chelsea no es precisamente una condena para los delanteros rivales.
Hull rompe el guion… y se lo cree
No fue un “London 0-4 Hull”, pero en términos de narrativa se le acerca. El equipo de Jakirovic sigue en su luna de miel con la Premier, pero ya no se le puede tratar como un accidente simpático. Juega sin complejo, sin el peso del “debería sufrir”, y eso se nota.
La etiqueta de víctima propiciatoria les queda grande. Se suponía que iban a pasarlo mal. Por ahora, son ellos los que incomodan a los demás.
Jakirovic, carismático en sala de prensa, ha construido un bloque que sabe sufrir atrás y, como se vio en Stamford Bridge, también sabe morder cuando huele sangre. Durante la primera media hora, Hull apenas tocó el balón. Aguantó. Esperó. Y golpeó.
El golazo de Mohamed Belloumi cambió el partido. Una volea potente, limpia, que silenció el estadio y encendió a los visitantes. A partir de ahí, Hull se soltó. El propio Belloumi dejó un pase sutil para que Lewis Coyle probara fortuna en un disparo que fue bloqueado, antes de firmar el 1-2 con un tiro desviado que sorprendió a la defensa local.
Oli McBurnie tuvo en sus botas el 1-3, una ocasión enorme que pudo haber sentenciado. También el suplente Mohamed Ali-Cho obligó a intervenir con reflejos al portero. El mapa de xG de Hull no miente: no fue un empate de casualidad, fue un empate construido a base de llegadas claras.
Newcastle United ya está avisado para el próximo fin de semana.
Mendy, baja segura; Herrington al frente
No todo fueron buenas noticias para los Tigers. Nobel Mendy, central titular y pieza importante en el entramado defensivo de Jakirovic, se marchó del campo tras un choque de cabezas con Joao Pedro. Duró 58 minutos y, por cuarta jornada consecutiva, no consiguió completar 70.
El diagnóstico del técnico fue contundente:
«No es bueno. Creemos que es una conmoción. Fue al hospital y, después del escáner, sabremos más, pero es conmoción al 100%. Mendy estará fuera, 100%, así que necesitamos encontrar un nuevo jugador».
Ese “nuevo jugador” tiene nombre claro: Lucas Herrington. El central, valorado en 4.0m en Fantasy, ha dejado buenas sensaciones cada vez que ha entrado y todo apunta a que tomará el relevo con naturalidad.
En la retaguardia, Semi Ajayi aún rozó el gol con un cabezazo al larguero y John Egan volvió a sumar puntos en las ligas que premian despejes y acciones defensivas. Señales de un equipo que no solo compite: se impone en duelos, intimida en el área y se ha ganado el derecho a que nadie lo subestime.
Hull sale de Stamford Bridge con un punto, respeto ganado y un mensaje claro: este inicio no es solo una racha simpática. La pregunta ya no es si van a caer, sino cuánto tiempo más podrán seguir golpeando por encima de su supuesto peso.






