Iñaki Williams se despide de Ghana: un adiós lleno de orgullo
Iñaki Williams ha bajado el telón a su carrera internacional con Ghana. El capitán del Athletic, de 32 años, anunció oficialmente este viernes en sus redes sociales que no volverá a vestir la camiseta de los Black Stars, cuatro años después de elegir el país de sus padres.
Su último partido quedó marcado en julio, en el Mundial, en la derrota por 1-0 ante Colombia. Ese resultado mandó a casa a Ghana en los octavos de final y, sin saberlo entonces, también puso punto final al recorrido de Williams con la selección.
Un adiós meditado y lleno de orgullo
El delantero explicó su decisión con un mensaje cargado de sentimiento. Nada de medias tintas.
“Creo que ha llegado el momento de poner fin a mi camino con la selección de Ghana”, escribió. “Me voy feliz, orgulloso y con la tranquilidad de saber que lo di todo cada vez que me puse esta camiseta”.
No fue solo fútbol. Para Williams, representar a Ghana tuvo un peso emocional enorme:
“Ghana me ha dado mucho más que fútbol. Me ha permitido volver a casa, sentirme aún más cerca de mis raíces y vivir el enorme orgullo de representar a mi país y llevar esta bandera en el pecho”.
Remató con un agradecimiento directo a la afición y al entorno de la selección:
“Gracias de todo corazón a todos los que habéis formado parte de este camino y por todo el cariño que siempre me habéis mostrado. Ghana siempre será parte de mí. Seguiré apoyando a los Black Stars como uno más, esté donde esté”.
De España a Ghana: una decisión de raíces
Nacido en Bilbao de padres ghaneses, Iñaki Williams dio sus primeros pasos internacionales con España. Llegó a disputar un amistoso frente a Bosnia hace seis años, antes de cambiar de federación.
En 2022 oficializó su decisión de representar a Ghana. Desde entonces, se convirtió en un fijo en las convocatorias y en un símbolo de esa nueva generación que devolvió al país a las noches grandes del Mundial.
En total, el atacante sumó 28 partidos con los Black Stars y firmó dos goles. Más allá de las cifras, su influencia se midió en liderazgo y compromiso. Con él en el grupo, Ghana logró algo que llevaba más de una década persiguiendo: alcanzar de nuevo las rondas eliminatorias de un Mundial, algo que no sucedía desde 2010.
Un legado familiar en caminos opuestos
Mientras Iñaki defendía los colores de Ghana, su hermano pequeño Nico Williams recorría otra ruta. El extremo eligió España y este año levantó el Mundial con la selección española, un contraste que subraya la singular historia de los hermanos: dos camisetas, dos himnos, el mismo apellido en la élite del fútbol internacional.
El adiós de Iñaki a Ghana cierra un capítulo breve, pero intenso. Deja una huella hecha de identidad, raíces y una elección valiente: renunciar a la comodidad para abrazar la historia de su familia. Ahora, su grito de aliento llegará desde fuera del campo. Pero seguirá ahí, empujando a los Black Stars.






