Iraola considera a Szoboszlai como lateral derecho ante la falta de refuerzos
Andoni Iraola no se esconde: si hace falta, Dominic Szoboszlai volverá a ser lateral derecho esta temporada. El técnico de Liverpool asume que el mercado no le dio lo que pedía para los costados y, con las lesiones apretando, la solución puede estar otra vez en casa.
El húngaro viene de su mejor curso en Anfield: 53 partidos, 25 contribuciones de gol entre tantos y asistencias, y un peso creciente en el equipo pese a haber tenido que salir de su zona natural para tapar el agujero en el lateral derecho. No fue un parche puntual. Fue un recurso recurrente… y muy útil.
Este verano, la apuesta del club fue clara: gran inversión en Bradley Barcola por 123 millones de libras y poco más en cuanto a incorporaciones para el once. Nada para los laterales. Y el inicio de curso ha dejado al descubierto el problema: Jeremie Frimpong ha sufrido en los dos primeros encuentros y la banda derecha ha quedado señalada.
Liverpool intentó reaccionar a última hora. Un movimiento de última hora hacia Chelsea para intentar un refuerzo “de oportunidad” en el lateral fue rápidamente bloqueado por los londinenses. Sin plan B en el mercado, el foco vuelve a girar hacia dentro. Y ahí aparece otra vez el nombre de Szoboszlai.
Szoboszlai, comodín de lujo
Iraola confirmó en rueda de prensa que ya ha hablado con el internacional húngaro sobre la posibilidad de repetir como lateral.
“No he encontrado ninguna situación en la que un jugador me haya dicho que no quiere jugar en una posición”, explicó el técnico, prudente pero firme. “Hablamos, pero todos quieren ayudar. Si tenemos que usar a Dom como extremo derecho, como lateral derecho o como centrocampista, él quiere ayudar primero al equipo”.
La idea es clara: con lesiones y una plantilla corta en algunos puestos, la versatilidad deja de ser un lujo y pasa a ser una necesidad.
“Ahora tenemos algunas lesiones y necesitamos la versatilidad de los jugadores, jugadores como Dom. Incluso durante el partido, tienen que cambiar de posición”, añadió Iraola, dejando entrever que el movimiento no sería algo puntual, sino un recurso recurrente en plena maratón de partidos.
Sin lamentos por el mercado
Pese a la evidente carencia en los laterales, Iraola evitó cualquier crítica pública al club por la falta de fichajes específicos. Al contrario, defendió el trabajo realizado y cerró la puerta a los lamentos.
“Estoy muy contento con los fichajes que hemos hecho. ¿Quería más fichajes? Al final, el club ha decidido que las incorporaciones que hemos hecho son las que van a mejorar al equipo”, aseguró.
Hubo otras posibilidades sobre la mesa, pero no cristalizaron.
“Había otras opciones que decidimos no tomar por diferentes razones, a veces deportivas o económicas; la operación no tenía sentido en el mercado. Pero ahora estoy contento”, remarcó. “Tenemos mucha calidad en el equipo. Es el momento de que los jugadores lo den todo”.
Sin más llegadas a la vista, el técnico sabe que la respuesta tendrá que ser interna: rotaciones, cambios de rol y decisiones tácticas finas.
El lateral derecho, en cuadro
El propio Iraola reconoció que el flanco derecho de la defensa es ahora mismo el gran reto estructural del equipo.
“El desafío en la plantilla ahora es que no tenemos a Conor (Bradley) ahí en el lateral derecho. Por eso valoro a Dom en esa posición, porque puede jugar ahí”, explicó. “La versatilidad en el jugador nos ayuda a atravesar momentos en los que tenemos lesiones”.
En el centro del campo, el panorama es distinto.
“En el mediocampo tenemos buenos números. Ahora se trata de tomar las decisiones correctas por mi parte”, apuntó. El rompecabezas está en la banda: quién protege ese costado, quién se sacrifica, quién pierde metros de ataque para sostener al equipo atrás.
“Ahora estoy encontrando las mejores combinaciones. Entramos en un periodo en el que vamos a jugar muchos partidos, y tendremos la oportunidad de ver las opciones que tenemos y las combinaciones que podemos usar. Es una cuestión de entrenamiento”, resumió.
La frase deja claro el plan: probar, ajustar, repetir. Y, si hace falta, volver a ver a Szoboszlai arrancando desde la línea de cal en su propia mitad.
Parte médico y horizonte inmediato
Las bajas condicionan todo. Y en Anfield ya se nota.
“El más cercano (a volver a jugar) es Joe (Gomez). Empezará a entrenar con nosotros la próxima semana”, detalló Iraola. “El siguiente es (Giovanni) Leoni; podría entrenar con el grupo durante el parón. Conor (Bradley) viene después y, sobre todo, Hugo, más a largo plazo”.
Hasta que esas piezas regresen, Liverpool seguirá viviendo en el alambre, con “piezas cuadradas en agujeros redondos”, como se suele decir en Inglaterra. Un extremo convertido en lateral, centrales que se multiplican, centrocampistas que tapan dos roles en un mismo partido.
En ese contexto, la figura de Szoboszlai gana todavía más valor. No solo como generador de juego y llegadas, sino como futbolista dispuesto a asumir el trabajo ingrato de sostener la banda cuando el equipo más lo necesita.
La pregunta ya no es si puede jugar ahí. La cuestión es cuántas veces más tendrá que hacerlo para que Liverpool aguante el pulso de una temporada que apenas empieza y ya exige soluciones de emergencia.






