Jacob Ondrejka busca resurrección en el FC Groningen
El FC Groningen ha encontrado su nueva apuesta ofensiva en Jacob Ondrejka. El centrocampista sueco llega cedido desde Parma con una idea clara: volver a ser el jugador determinante que deslumbró en Bélgica con Antwerp.
El plan es inmediato. El club trabaja contrarreloj para que el jugador de 23 años se incorpore al grupo a tiempo y pueda entrar en la convocatoria del segundo partido de la Eredivisie, este domingo, ante el recién ascendido ADO Den Haag. Si los plazos se cumplen, su regreso al fútbol de los Países Bajos podría producirse de forma casi fulminante.
Ondrejka no aterriza en territorio desconocido. Ya sabe lo que es jugar en el Benelux, aunque su primera experiencia fue al otro lado de la frontera, en Bélgica, defendiendo la camiseta de Antwerp. Allí se ganó un nombre y, sobre todo, un traspaso a una de las grandes ligas.
El sueco dio sus primeros pasos en casa, en Landskorna BoIS, antes de dar un salto clave a Elfsborg en 2020. Con el conjunto sueco acumuló 110 partidos y 20 goles, cifras que lo colocaron en el escaparate y le abrieron la puerta del fútbol extranjero.
El verano de 2023 marcó el siguiente nivel. Antwerp apostó por él y Ondrejka respondió. En una temporada y media disputó 55 encuentros, firmó 12 goles y repartió siete asistencias. Solo en la primera mitad de su segunda campaña, sus siete tantos y cinco pases de gol en 26 partidos llamaron la atención de Parma, que lo llevó a la Serie A.
El salto a Italia pareció, al principio, otro acierto. En el tramo final de aquella temporada con Parma jugó 12 partidos y marcó cinco goles, un registro notable para un recién llegado. Pero la inercia se cortó en seco.
La última temporada fue otra historia. Apenas 17 partidos, sin goles y sin asistencias. El impacto se diluyó y el protagonismo se esfumó, pese a tener contrato firmado con Parma hasta 2029. Demasiado tiempo por delante como para quedarse estancado.
Ahí entra en escena Groningen. El club neerlandés le ofrece minutos, confianza y un contexto donde ya ha demostrado que puede brillar: un fútbol abierto, de ritmo alto, que favorece a jugadores con llegada y pegada como él.
Para el equipo, es una cesión con potencial de impacto inmediato. Para Ondrejka, puede ser algo más que un simple cambio de aires: la oportunidad de demostrar que el jugador que despegó en Antwerp no fue una ráfaga pasajera, sino el adelanto de lo que aún puede dar en Europa.






