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Jamal Musiala habla sobre su crisis de ausencia

Jamal Musiala decidió hablar cuando las imágenes empezaban a repetirse demasiado. Dos colapsos en apenas cuatro días, ambos sobre el césped, encendieron todas las alarmas en torno al centrocampista de Bayern Munich y de la selección de Alemania. Primero ante RB Leipzig, el sábado, y después el martes por la noche en el amistoso frente a FC Heidenheim, donde se desplomó solo ocho minutos después de entrar como suplente.

Esta vez, el jugador de 23 años quiso tomar el control del relato.

El diagnóstico, en sus propias palabras

A través de un mensaje en Instagram, Musiala explicó qué le está ocurriendo y por qué no teme por su futuro deportivo. Lo hizo de forma directa, sin rodeos, consciente de la preocupación generada por las imágenes de sus caídas.

Contó que ha sido diagnosticado con crisis de ausencia breves y temporales, derivadas de una disfunción neurológica. Son episodios que pueden provocar exactamente lo que el mundo vio en los últimos días: esos instantes en los que el jugador se derrumba sin contacto previo, como sucedió ante Leipzig y en el duelo con Heidenheim.

Musiala dejó claro que, aunque visualmente resulten impactantes, forman parte de su “vida cotidiana” en este momento y que está bajo un control médico exhaustivo. Subrayó que se trata de un cuadro tratable y que los especialistas no ven un riesgo adicional para su salud a largo plazo.

Bayern, al tanto y a su lado

Tras el amistoso contra FC Heidenheim, el director deportivo de Bayern, Max Eberl, fue cuestionado por la decisión de que Musiala volviera a jugar tan pronto después del primer colapso. Su respuesta dejó entrever que el club conocía la situación desde antes.

Eberl explicó que la entidad estaba “al corriente de la situación” y adelantó que sería el propio futbolista quien daría más detalles, algo que Musiala confirmó poco después con su comunicado público. El club, según el jugador, está totalmente implicado en el proceso, igual que su entorno más cercano.

El internacional alemán insistió en que cuenta con un seguimiento continuo por parte de neurólogos y especialistas, y que todas sus decisiones pasan por ese filtro médico.

Una decisión personal: seguir jugando

Lejos de dar un paso atrás, Musiala explicó que fue él mismo quien pidió seguir compitiendo, siempre con el visto bueno de los médicos. Su argumento es sencillo: vivir con normalidad y seguir jugando al fútbol forma parte de su recuperación.

Aseguró que ha asumido “toda la responsabilidad” de esa decisión y que se siente en el camino correcto. Se muestra optimista, convencido de que puede convivir con estas crisis de ausencia mientras recibe tratamiento y mantiene una vigilancia estrecha.

Su deseo inicial era mantener el tema en privado, limitado a su círculo íntimo, al club y a los expertos médicos. La repetición de los episodios en público le ha empujado a abrirse para calmar la preocupación de aficionados y observadores.

De una pierna rota al Mundial 2026

La situación actual llega después de un año ya marcado por la adversidad. El verano pasado, Musiala se fracturó la pierna en un partido de Bayern contra Paris Saint-Germain en el Mundial de Clubes, una lesión grave que frenó en seco su progresión.

Regresó a la acción en la Bundesliga a comienzos de 2026 y recuperó protagonismo con rapidez. Hasta el punto de convertirse en pieza clave de Alemania en el Mundial 2026, donde el equipo dirigido por Julien Nagelsmann acabó sorprendentemente eliminado en octavos de final ante Paraguay.

De una pierna rota a un diagnóstico neurológico, el centrocampista ha encadenado golpes duros en un tramo muy temprano de su carrera. Y, aun así, su mensaje es el de alguien que no está dispuesto a frenar.

La gran incógnita, ahora, no es si Musiala quiere seguir —eso ya lo dejó claro—, sino cómo gestionarán Bayern y Alemania a una de sus figuras más brillantes en una etapa en la que cada minuto sobre el césped será observado con lupa.