Joao Cancelo entre Al-Hilal y el Barça: futuro incierto
Joao Cancelo vuelve a estar en el centro de un verano lleno de giros. Su nombre aparece en la lista de dorsales de Al-Hilal para la temporada 2026/27, con el número 20 a la espalda, mientras Barcelona ultima su regreso a Catalunya por unos 10 millones de euros. Dos caminos abiertos. Un solo desenlace posible.
El club saudí le ha reservado el mismo número que ya lució en su primera etapa en Al-Hilal y el que utiliza con la selección de Portugal. Un gesto que, sobre el papel, lo integra en la planificación del próximo curso. Pero la foto no cuenta toda la historia.
En los despachos, el escenario es muy distinto.
Un acuerdo hecho… pero todavía sin firma
Según lo avanzado, el acuerdo entre Barcelona y Al-Hilal está prácticamente cerrado. Las conversaciones entre clubes han cristalizado en una cifra cercana a los 10 millones de euros, cantidad que el conjunto saudí considera clave para recuperar la inversión realizada cuando lo compró a Manchester City.
Por parte del jugador, todo está claro desde hace tiempo. Cancelo tiene pactadas las condiciones personales con el Barça desde el final de la pasada temporada, cuando se ganó la confianza de Hansi Flick con actuaciones sólidas y versátiles.
En ese tramo, el lateral portugués disputó 23 partidos, marcó dos goles y repartió tres asistencias. Más allá de los números, se asentó como titular en un momento en que Alejandro Balde lidiaba con problemas musculares. Flick tomó nota: un defensor capaz de jugar en ambas bandas, con experiencia en la élite y que ya conoce el vestuario y la presión del Camp Nou. Para el técnico alemán, su fichaje en propiedad es una prioridad deportiva, no un simple ajuste de plantilla.
El problema no está en el césped, sino en las cuentas.
Cuestiones fiscales y detalles financieros han ido retrasando una operación que, sobre el guion, parecía sencilla. El resultado: otro culebrón de mercado para un Barcelona acostumbrado a estirar negociaciones hasta el límite por su delicada situación económica. El acuerdo está ahí, pero falta la oficialidad.
Mientras tanto, Deco mantiene la línea: quiere cerrar el trato. Flick espera. Y Cancelo, a medio camino entre dos proyectos, sigue entrenando con el escudo de Al-Hilal en el pecho.
Al-Hilal se cubre y prepara la salida
El movimiento de Al-Hilal también habla por sí solo. El club saudí ha incorporado a Mohammed Mahzari, futbolista que actúa en la misma demarcación que Cancelo. Un relevo natural. Una señal evidente de que el campeón saudí se prepara para vivir sin el portugués.
La inclusión de Cancelo en la lista de dorsales, por tanto, no debe interpretarse como una declaración de intenciones deportivas, sino como un acto de pura formalidad mientras no haya un anuncio oficial. Hasta que no se firme nada, sigue siendo jugador de Al-Hilal. Y el club protege su posición: quiere cobrar esos aproximadamente 10 millones de euros y cerrar el círculo de una inversión importante.
Para Barcelona, la cifra es asumible en el contexto actual. No se trata de una apuesta a ciegas. Es un jugador probado, que ya ha demostrado encajar en la idea de Flick y que conoce el entorno, la exigencia y la presión diaria de un club que no perdona errores.
Entre Riad y Barcelona, un regreso en pausa
A efectos oficiales, Cancelo ya ha vuelto a la disciplina de Al-Hilal. Se reincorporó a los entrenamientos el 7 de agosto, tras finalizar sus vacaciones posteriores al Mundial, y trabaja con normalidad mientras su futuro se decide en las oficinas.
La escena es casi paradójica: un lateral que entrena en Arabia Saudí con el dorsal 20 reservado, mientras en Barcelona lo esperan como pieza importante para recomponer una defensa que necesita jerarquía, profundidad y soluciones inmediatas en las bandas.
El jugador lo sabe: entiende el contexto blaugrana, ha trabajado ya bajo las órdenes de Flick y ofrece algo que el club valora enormemente en este momento de transición deportiva: fiabilidad inmediata. No hay periodo de adaptación, no hay incógnitas sobre su encaje en el vestuario.
Al-Hilal, por su parte, ya ha movido ficha en el mercado y ha enviado un mensaje claro: si Barcelona paga lo que pide, Cancelo saldrá. Si no, el portugués seguirá siendo, al menos sobre el papel, uno de los nombres fuertes de su plantilla.
El balón está en el tejado del Barça. La operación está encarrilada, el jugador espera y el calendario no se detiene. La cuestión ya no es si Cancelo quiere volver, sino cuánto más puede permitirse Barcelona alargar esta historia antes de convertir un acuerdo casi cerrado en una oportunidad perdida.






