José Mourinho frena la salida de Vinicius Jr del Real Madrid
José Mourinho frenó la salida de Vinicius Jr del Real Madrid con un mensaje directo y muy suyo: “No merece la pena irse”.
El brasileño, de 26 años, entraba en el último año de contrato en el Bernabéu y el escenario estaba claro: si no renovaba, podía marcharse gratis el próximo verano. Arsenal, campeón de la Premier League, olió la oportunidad y se mantuvo muy atento mientras las negociaciones se alargaban. Uno de los mejores extremos del mundo, a tiro.
Pero el desenlace fue otro. Vinicius Jr firmó este mes un nuevo contrato por seis temporadas y ató su futuro al Real Madrid. Detrás de esa decisión, Mourinho reconoce que jugó su papel.
El técnico portugués, de 63 años, de vuelta en el banquillo blanco desde junio para una segunda etapa, lo contó en el programa español El Chiringuito. Y lo hizo con la franqueza habitual.
“Vinicius se ha enamorado del Real Madrid”, comenzó. Luego desveló la conversación clave: “Lo único que le dije fue: ‘Vini, ¿a dónde quieres ir? Solo has estado en Brasil y solo conoces el Real Madrid. Solo entiendes lo que es el Real Madrid cuando te vas. Cuando te vas es cuando te das cuenta de lo que es el Real Madrid. No te vayas. No merece la pena’”.
Para Mourinho, no se trató solo de sentimientos, sino también de trabajo diario: “Creo que lo que ha sentido en cuanto al crecimiento del grupo, la forma en la que hemos estado trabajando y desarrollándonos, le ha dado una sensación muy importante”.
De rival incómodo a aliado firme
La historia entre Mourinho y Vinicius no empezó en Valdebebas, sino en Europa, en lados opuestos. La temporada pasada, el portugués se midió tres veces al Real Madrid en la Champions League como entrenador de Benfica. Conoció de cerca al equipo y también al brasileño.
En la ida del playoff de la fase eliminatoria, un episodio desagradable marcó el duelo. Jugadores del Real Madrid denunciaron que Gianluca Prestianni, futbolista de Benfica, había proferido insultos racistas contra Vinicius. El partido se detuvo unos ocho minutos. El caso sacudió la noche.
Prestianni negó las acusaciones. Mourinho, entonces, se puso del lado de su jugador. Uefa acabó sancionando al argentino con tres partidos de suspensión, más otros tres condicionados, pero no por racismo, sino por conducta homófoba.
Tiempo después, ya como técnico del Real Madrid, Mourinho miró atrás y explicó cómo encaja todo eso en su relación actual con Vinicius. Y lanzó un mensaje que define su código interno.
“Prestianni era mi jugador. Ya está. No hay debate. Si Prestianni es mi jugador, pueden venir 20 jugadores contra mí y yo sigo con Prestianni. Fin de la historia”, afirmó.
El portugués, sin embargo, dejó claro que Vinicius sabe hoy dónde se sitúa él: “Creo que Vini ahora sabe de qué lado estoy y sabe que puede mirarme a los ojos y confiar en que estaré de su lado”.
El resultado es contundente: el futbolista franquicia del Real Madrid ha elegido quedarse, convencido por el peso del escudo, por la evolución del vestuario y por la voz de un entrenador que no acostumbra a hablar en diminutivo. El club tiene a Vinicius Jr atado a largo plazo. Y Mourinho, a su gran estrella, plenamente alineada.






