La Juventus pierde a Locatelli: tres meses fuera y un vacío en el medio campo
La noche del empate contra el Milan en el Allianz Stadium dejó algo más que frustración en Turín. Dejó un capitán roto. Manuel Locatelli salió del partido con molestias en la rodilla y las pruebas médicas, realizadas después del choque, confirmaron el peor escenario para la Juventus.
El diagnóstico: lesión importante en el menisco externo que requiere intervención inmediata. Nada de soluciones rápidas. El club ha decidido apostar por una operación reparadora y no por la simple extracción del tejido dañado.
Tres meses fuera y un vacío en el corazón del equipo
Según informa Tuttosport, la opción elegida es una sutura de menisco. Es el camino más sólido para proteger la carrera del centrocampista a largo plazo, pero tiene un precio altísimo para el presente: al menos tres meses de baja. En la práctica, Locatelli queda prácticamente descartado hasta el parón invernal.
El problema no es solo el nombre, sino el momento. El centro del campo de la Juventus ya estaba al límite. La ausencia de Locatelli golpea justo donde el equipo parecía sostenerse con alfileres.
Khephren Thuram sigue fuera de combate a muy largo plazo tras pasar por el quirófano para solucionar un síndrome fémoro-rotuliano. El francés no volverá a competir hasta 2027. Un abismo. Locatelli había asumido buena parte de ese peso en la sala de máquinas, y ahora esa carga vuelve a quedarse sin dueño.
McKennie entre algodones, Sarr sin ritmo
La lista de problemas no se detiene en Thuram y Locatelli. Weston McKennie se ha perdido los dos últimos partidos por una fatiga muscular persistente que no termina de remitir. No es una lesión dramática, pero sí lo bastante molesta como para obligar al cuerpo técnico a dosificarlo con extremo cuidado.
Pape Sarr, fichado este verano desde Tottenham Hotspur, todavía no ha logrado hacerse notar. Llegó con una pequeña molestia muscular y sin una pretemporada completa a sus espaldas. El resultado es evidente: falta de ritmo, falta de automatismos y cero continuidad para pensar en él como titular inmediato.
Con un capitán operado, un pilar a largo plazo fuera hasta 2027, un internacional estadounidense tocado y un refuerzo sin rodaje, el centro del campo bianconero se ha convertido en un rompecabezas sin piezas claras.
Delantera tocada, defensa al límite
El problema se extiende por todo el campo. Arriba, la Juventus sigue sin Kenan Yildiz, que se recupera de una operación en el pie. Su regreso no se espera hasta después del parón internacional de noviembre. La ausencia del joven talento ya se ha notado en los últimos empates: menos chispa, menos desequilibrio, menos imaginación en los metros finales.
Sin la creatividad de Yildiz en tres cuartos y sin la capacidad de Locatelli para lanzar desde atrás, el equipo sufre cada vez más para abrir defensas cerradas en la Serie A. Las posesiones se vuelven previsibles, las líneas rivales se sienten cómodas y los partidos se atascan.
En defensa, la situación tampoco invita al optimismo. Jeff Ekhator y Juan Cabal siguen en la enfermería y se espera que estén fuera aproximadamente un mes más mientras completan sus procesos de recuperación. La rotación atrás se estrecha, las cargas se acumulan y cualquier contratiempo extra puede resultar decisivo.
La única nota ligeramente positiva llega con Andrea Cambiaso. El internacional italiano sufre un esguince leve de tobillo. En su caso, hay esperanza de que pueda regresar antes que el resto de compañeros lesionados, pero el margen de error para el cuerpo técnico es mínimo.
Spalletti mira a la cantera: la hora de Juventus Next Gen
Ante este escenario, Luciano Spalletti ya no tiene demasiadas cartas que jugar con los veteranos. La solución pasa por mirar hacia abajo. Hacia la Juventus Next Gen, el equipo que compite en las categorías inferiores del fútbol italiano y que ahora se convierte en salvavidas obligado.
Varios jugadores del filial están llamados a incorporarse a los entrenamientos del primer equipo y a entrar en las convocatorias para completar listas cada vez más castigadas. Entre los nombres que más suenan en las conversaciones internas del club aparece uno con fuerza: Augusto Owusu. El joven ha impresionado a los ojeadores con sus actuaciones en el equipo reserva y se perfila como una de las apuestas inmediatas para rellenar huecos.
La Juventus entra en un tramo clave de la temporada con su capitán en el quirófano, su motor del medio campo destrozado y una enfermería abarrotada. El plan está claro: resistir como sea hasta el invierno, tirar de cantera y esperar que las suturas —en la rodilla de Locatelli y en la plantilla— aguanten la presión. La pregunta es sencilla y brutal: ¿le bastará para seguir compitiendo por todo?






