Juventus enfrenta dudas sin un delantero de 15 goles
La Juventus llega a Sassuolo esta noche rodeada de dudas. No tanto por el rival, sino por sí misma. Walter Zenga, voz autorizada del fútbol italiano, lo dejó claro antes del choque: ni Randal Kolo Muani ni Nick Woltemade son ese delantero centro que garantice 15 goles por temporada.
El equipo de Luciano Spalletti visita al Sassuolo a las 19.45 (hora del Reino Unido), 20.45 en Italia, con la sensación de estar en plena obra a medio hacer en la zona más delicada del campo: el área rival.
Fichajes ilustres, dudas profundas
La directiva ha traído a Kolo Muani desde PSG y a Woltemade desde Newcastle United. Nombres importantes, inversión fuerte, ilusión en la grada. Pero Zenga rompe el decorado de golpe.
“Kolo Muani no es un Número 9, ese tipo de ‘killer’ que puede marcar 15 goles por temporada, y Woltemade tampoco lo es realmente”, sentenció el ex portero y ex entrenador, ahora analista de Sky Sport Italia.
El plan previsto para esta noche apunta a Kolo Muani como referencia ofensiva, arropado por Kerim Alajbegovic, Nico Gonzalez y Francisco Conceicao. Un frente de ataque móvil, técnico, difícil de marcar… pero sin ese rematador puro que vive del área.
Y ahí está el corazón del debate.
Una Juve golpeada por las bajas
Spalletti afronta además una auténtica emergencia física. No viajan Manuel Locatelli, Jeremie Boga, Weston McKennie, Andrea Cambiaso, Kenan Yildiz, Khephren Thuram, Jeff Ekhator ni Juan Cabal. Media columna vertebral fuera de combate.
El técnico, que ya se mostró abatido en el reciente duelo ante Frosinone en el Stadio Benito Stirpe, debe recomponer el once y, quizá, su libreto. La enfermería condiciona, pero la sensación de fondo va más allá de las lesiones: falta un faro ofensivo claro.
El fantasma de Vlahovic y el enigma Milik
Zenga no se quedó solo en el análisis táctico. Fue directo a la gestión de la plantilla.
“Pensar que Arek Milik lleva dos años lesionado y sigue en los libros de la Juve. Sobre todo, pensar que tenían a un delantero como Dusan Vlahovic que se fue por razones que no conocemos, pero que presumiblemente están ligadas a su agente y al contrato”, disparó.
La frase pesa. Con Vlahovic y Milik sanos, la Juventus tenía, “en teoría”, dos atacantes capaces de sumar entre 25 y 30 goles por temporada. Ese potencial ya no está. Uno se marchó, el otro no consigue volver.
Hoy, el club intenta reconstruir su ataque con perfiles distintos, más asociativos, menos depredadores del área. Y los viejos goleadores sobreviven como recuerdo incómodo de lo que pudo ser.
Spalletti, ante otro experimento
Con las características de Kolo Muani y Woltemade, Zenga intuye un giro táctico. Spalletti no es ajeno a las reinvenciones: ya ha demostrado en otros banquillos que sabe moldear sistemas alrededor del talento disponible.
La pregunta es si esta Juventus puede competir por lo máximo sin un ‘9’ clásico, sin ese delantero que viva de los 15 goles o más en Serie A. La respuesta empezará a escribirse esta noche en Sassuolo, con un equipo remendado, un ataque en construcción y la sensación de que, por ahora, la gran ausencia no está en la lista de lesionados, sino en el corazón del área.






