futbolalinstante full logo

La Liga vuelve tras el Mundial: tensión y novedades

Menos de un mes después de que España levantara el Mundial, el balón vuelve a rodar en La Liga. Lo hace la primera entre las grandes ligas europeas, pero sin todo su brillo: partidos aplazados, grandes ausentes en la jornada inaugural y un calendario que arranca a medias.

Un detalle lo resume todo: el campeón Barcelona y el nuevo proyecto de José Mourinho en el Real Madrid no debutarán hasta la próxima semana. Sus internacionales regresaron tarde del Mundial y la liga ha optado por darles margen.

Un arranque con huecos: aplazados y regresos

El primer contratiempo ni siquiera tiene que ver con el calendario internacional. Un brote de hongo en el césped ha obligado a aplazar el Celta–Osasuna, previsto para el domingo, hasta el 27 de agosto. Un inicio extraño: balón nuevo, tecnología punta… y un campo inutilizable por un hongo.

Barcelona, a la caza de su tercer título liguero consecutivo, arrancará el 23 de agosto en el campo del Elche. Un día antes, el 22, se estrenará el Real Madrid de Mourinho visitando al Espanyol, con la presión de cortar de raíz una racha de dos temporadas seguidas sin levantar un gran título.

Mientras tanto, la jornada echa a andar sin ellos. El sábado abre fuego el Alavés–Getafe. Más tarde, el Sevilla recibe al Rayo Vallecano. El domingo trae una de las historias del fin de semana: el regreso del Racing Santander a Primera tras 14 años de ausencia. Su reencuentro con la élite será en casa ante el Villarreal, tercero el curso pasado tras Barcelona y Madrid. También ese día, el Levante visita al Espanyol.

La temporada europea, en realidad, ya se ha puesto seria: el miércoles, el Paris Saint-Germain se llevó la Supercopa de la UEFA al derrotar 2-1 al Aston Villa. La élite ya se ha activado; ahora le toca a La Liga encontrar su propio pulso.

Barcelona: tres de tres y alma de campeona del mundo

El campeón defiende trono con un bloque reconocible y un acento muy claro: el de la selección española que conquistó su segundo Mundial. Hansi Flick cuenta con Lamine Yamal, Dani Olmo, Gavi, Pedri y Pau Cubarsí, todos parte de ese éxito global. La base es joven, talentosa y ya sabe lo que es ganar al máximo nivel.

La gran incógnita está arriba. Ferran Torres, autor del gol decisivo de España en la prórroga de la final del Mundial ante Argentina, difícilmente seguirá. Está negociando su salida rumbo al Paris Saint-Germain, una baja sensible en ataque si se confirma.

Para compensar, el club ha apuntado alto: ha llegado el delantero inglés Anthony Gordon, llamado a ayudar a cubrir el vacío que deja un peso pesado como Robert Lewandowski. No es un relevo uno a uno, pero sí una apuesta clara por energía, profundidad y gol.

Barcelona quiere el triplete liguero. Y lo quiere con un equipo que ya ha demostrado que sabe ganar bajo los focos más intensos.

El Madrid de Mourinho: revolución obligada

En el otro lado del clásico, el Real Madrid ha tirado de una vieja fórmula para intentar evitar otra temporada frustrante: recuperar a José Mourinho. El portugués regresa para dirigir una plantilla profundamente remodelada, con el objetivo de devolver al club a la pelea por los grandes títulos de inmediato.

La columna vertebral ofensiva se mantiene: Kylian Mbappé, Vinícius Júnior y Jude Bellingham siguen siendo los grandes referentes. A su alrededor, el club ha cambiado piezas con ambición: han llegado el campeón del mundo Marc Cucurella, Ibrahima Konaté, Denzel Dumfries, Bernardo Silva y Yan Diomande.

Las salidas también pesan. Entre los veteranos que se han marchado figuran Dani Carvajal y David Alaba, símbolos de una era de éxitos que empieza a cerrarse. El mensaje es claro: el Madrid quiere un equipo más físico, más agresivo, más adaptado al fútbol actual. Mourinho, con su libreto inconfundible, tendrá en sus manos un grupo hecho a medida para competir desde ya.

Su estreno, en el campo del Espanyol, ya llega con aroma de examen.

Atlético: dudas con Álvarez y un vestuario en transición

Al otro lado de la capital, el Atlético de Madrid arranca con ruido de fondo. El equipo de Diego Simeone, habitual en la zona alta, recibe al recién ascendido Málaga el miércoles, pero la atención se reparte entre el césped y los despachos.

El club tuvo tres representantes en la España campeona del mundo: Marcos Llorente, Marc Pubill y Álex Baena. A ellos se suma otra figura de primer nivel mundial: Julián Álvarez, que jugó y ganó la final con Argentina. Durante el torneo, el delantero pidió salir. El interés no es menor: Real Madrid y Barcelona han sondeado su situación.

El Atlético insiste en que no piensa venderlo y el jugador ya ha regresado a los entrenamientos. Sin embargo, la duda sobre su futuro sigue instalada en el ambiente. Y no es la única sacudida del verano.

Simeone ha perdido a Antoine Griezmann, Thiago Almada, Nahuel Molina y Clément Lenglet. Un golpe duro en experiencia, jerarquía y calidad. A cambio, el club ha incorporado a Alejandro Grimaldo, Morten Hjulmand y Lee Kang-In, y tiene encaminada la llegada de Cristian “Cuti” Romero. Un bloque nuevo en zonas clave, con el reto de mantener la competitividad inmediata.

El debut ante el Málaga, un recién ascendido, no admite tropiezos. No para un equipo que no se puede permitir ceder terreno desde el primer día.

El balón que habla: la nueva tecnología de La Liga

Entre salidas, llegadas y dudas, La Liga se guarda un as bajo la manga tecnológica. Se convertirá en la primera liga del mundo en implantar de forma masiva el llamado balón “conectado”. No es una etiqueta de marketing: la pelota llevará un sensor de radiofrecuencia que enviará información en tiempo real sobre su posición y el momento exacto de cada contacto.

Ese flujo de datos se recogerá a través de una red de unas 12 antenas instaladas en cada estadio y se integrará en el ecosistema tecnológico de la competición. Un salto que puede cambiar el análisis arbitral, el seguimiento táctico y hasta la forma en que los aficionados entienden lo que pasa en el campo.

El fútbol español, tan apegado a la épica y al instinto, se adentra de lleno en la era del dato milimétrico.

Los que suben, los que caen

El paisaje de la categoría también se ha movido. Tres históricos regresan desde Segunda: Racing Santander, Málaga y Deportivo La Coruña. Este último, antiguo campeón de liga, vuelve tras ocho temporadas en el pozo. Su presencia devuelve a Primera un nombre que marcó una época.

En el lado opuesto, Mallorca, Girona y Oviedo dicen adiós a la máxima categoría tras su descenso del curso pasado. Tres plazas que se abren para tres proyectos con hambre y necesidad de consolidarse rápido.

La pregunta ya está sobre la mesa: ¿será esta la temporada en la que Barcelona confirme su dominio, el año del renacer del Madrid de Mourinho o el curso en que el Atlético, pese a las dudas, vuelva a colarse en la pelea? La respuesta empieza a escribirse este fin de semana, aunque el telón se levante sin todos los protagonistas en escena.