Liverpool acelera por Barcola mientras Gakpo enfrenta futuro incierto
Agosto, otra vez, y la sensación de déjà vu en Liverpool es difícil de ignorar: el club vuelve a complicarse un mercado que, sobre el papel, debía ser decisivo.
Hace apenas un par de meses el mensaje era muy distinto. Junio se vendió como el inicio de un verano gigantesco para los reds, con la promesa de un Liverpool agresivo, dispuesto a armar a Andoni Iraola con una plantilla capaz de sostener el cambio de ciclo. Se hablaba de refuerzos de peso, de una delantera renovada, de un golpe sobre la mesa.
Nada de eso ha llegado todavía.
Yan Diomande estaba llamado a ser el gran fichaje, el hombre destinado a ocupar el enorme vacío que deja Mohamed Salah. Se esperaba, además, otro extremo de primer nivel. El plan sonaba ambicioso. El resultado, por ahora, es muy distinto: Diomande se escapó, y aunque las llegadas de Ronald Araujo y Victor Munoz han añadido calidad y algo de fondo de armario, las carencias estructurales del equipo siguen a la vista de todos.
Y hay otro problema que pesa aún más: los que siguen dentro.
Liverpool no ha logrado aligerar la plantilla. Sobran jugadores y faltan plazas para no formados en casa; el cupo está completo. Eso obliga a que alguien como Wataru Endo, Calvin Ramsay o Federico Chiesa salga antes de que el club pueda cerrar nuevas incorporaciones. El mercado se ha convertido en un juego de espera, de negociaciones atascadas y decisiones aplazadas.
En medio de ese escenario, el club negocia con PSG un posible doble golpe: Bradley Barcola e Ibrahim Mbaye. Dos nombres, un mismo objetivo: remodelar el frente de ataque. La duda es si Liverpool será capaz de llevar las dos operaciones hasta el final antes de que se baje la persiana del mercado.
El reloj no se detiene.
Mientras tanto, el ruido alrededor de Cody Gakpo crece cada día. El neerlandés, campeón de la Premier League y pieza importante en los últimos éxitos del club, ya no parece intocable. La sensación interna es clara: si llega una oferta seria este verano, Liverpool está dispuesto a escuchar.
Sobre el papel suena contradictorio. El equipo ya necesita más pegada arriba y, aun así, contempla la salida de un atacante consolidado. Pero ahí encaja la obsesión por Barcola y Mbaye. Si ambos aterrizan en Anfield, el dibujo cambia por completo.
Con los dos fichajes cerrados, Iraola ganaría profundidad y variantes en ataque. Y la posible marcha de Gakpo dejaría de ser un drama para convertirse en una operación estratégica: una venta importante para financiar la reconfiguración de la delantera.
Interesados no faltan. Tottenham sigue de cerca al internacional neerlandés y, si aparece la oferta adecuada, no sería una sorpresa verlo rumbo al norte de Londres antes del cierre del mercado. Eso sí, en Liverpool lo tienen claro: no se puede perder a otro atacante senior sin tener garantizado el relevo. Dejar salir a Gakpo sin sustitutos cerrados sería un golpe de puro desequilibrio para una plantilla ya corta arriba.
Por eso el nombre de Barcola ha pasado de rumor a prioridad urgente. Según Le Parisien, su futuro se está acelerando a gran velocidad y el cambio de club podría concretarse en cuestión de días. Y, a estas alturas, el destino más probable es Anfield. Liverpool es, prácticamente, el único pretendiente real que queda en la puja.
Si se derriba esa primera ficha, el resto del dominó puede caer muy deprisa: Barcola llegando, Mbaye detrás, Gakpo con la puerta abierta y una delantera de Liverpool remodelada a toda prisa en la recta final del verano.
El mercado se ha movido despacio. De repente, puede estallar en solo unos días.






