Liverpool busca a Bradley Barcola: PSG ya no lo considera intocable
Liverpool mantiene vivas las conversaciones con Paris Saint-Germain por Bradley Barcola (23 años), en una negociación que se ha convertido en uno de los hilos más tensos del mercado. Según Fabrizio Romano, el club inglés y el vigente campeón de Europa hablan a diario para tratar de desbloquear un acuerdo por el extremo francés, cuyo futuro sigue en el aire.
El jugador, ex del Lyon, ya ha dado el sí. El acuerdo en lo personal no representa ningún problema: Barcola ve con muy buenos ojos un salto a Anfield este verano y está dispuesto a vestir la camiseta del Liverpool. El pulso, por tanto, no está en el vestuario, sino en los despachos.
Una noche de Supercopa, un mensaje silencioso
El miércoles, mientras PSG se imponía 2-1 a Aston Villa en la UEFA Super Cup, Barcola vivió el partido desde el banquillo. No jugó un solo minuto. Oficialmente, una simple decisión técnica. En la práctica, una señal que añade más misterio a su situación.
Un jugador de 23 años, internacional con Francia, en plena fase de crecimiento, viendo una final desde la banda. En un equipo que suele mimar a sus talentos ofensivos, ese detalle pesa. Y en Liverpool lo leen como una ventana que se abre.
Al-Khelaifi deja la puerta entreabierta
Tras el título, el presidente de PSG, Nasser Al-Khelaifi, no se escondió ante Canal+. No confirmó nada, pero tampoco cerró filas en torno a Barcola. “Veremos en los próximos días. Estamos hablando, estamos negociando”, declaró.
No hizo falta más. Esas palabras bastan para entender que el internacional francés ha dejado de ser “intocable”. Ya no está blindado. PSG escucha. Y si escucha, Liverpool huele la oportunidad.
El verdadero choque: el precio
Queda el punto clave: el dinero. Para que el traspaso se concrete, Liverpool todavía debe alcanzar un acuerdo económico con PSG. El club parisino está abierto a vender, pero no a cualquier cifra. No se trata de una liquidación de última hora, sino de una operación que debe cuadrar con el peso del jugador en plantilla y con el mercado actual.
Liverpool, por su parte, necesita reforzar las bandas con un perfil joven, vertical y con margen de evolución. Barcola encaja. El jugador quiere. PSG ya no cierra la puerta. Solo falta que los números encajen en una ecuación que se escribe día a día.
La sensación es clara: algo se mueve. Y si las próximas jornadas de negociación mantienen este ritmo, la próxima vez que Bradley Barcola mire una final desde el césped, puede que sea bajo las luces de Anfield.






