Liverpool intensifica búsqueda de extremos: Minteh en camino y Mbaye en pausa
Liverpool ha pisado el acelerador en el mercado de extremos. La marcha reciente de Mohamed Salah a Trabzonspor ha abierto un hueco enorme en el frente de ataque y el club de Anfield ha centrado ahí todos sus esfuerzos en la recta final del mercado estival.
Victor Munoz, procedente de Osasuna, ya está dentro. El siguiente en la lista es Yankuba Minteh, de Brighton, cuyo nombre ha pasado en cuestión de días de simple objetivo a prioridad clara.
Minteh, acuerdo con el jugador y pulso con Brighton
El periodista gambiano Foday Manneh desveló el viernes que Liverpool ya ha visto rechazada una segunda oferta por Yankuba Minteh. La primera propuesta, de 50 millones de libras, no convenció a Brighton. La segunda, tampoco. Aun así, el optimismo no desaparece: ambas entidades confían en llegar a un acuerdo y mantienen las conversaciones abiertas.
Manneh detalló en X que el club de la costa sur ha vuelto a decir que no, pero que la negociación sigue viva. Horas después, Fabrizio Romano respaldó la información y añadió un matiz clave: Minteh y Liverpool tienen un “amplio acuerdo verbal” en cuanto a condiciones personales. El futbolista ya ha dado el sí al proyecto de Anfield.
Según Romano, Liverpool envió este viernes una oferta de 60 millones de libras, también rechazada por Brighton, que se mantiene firme. Pese a ello, la sensación es que las partes siguen avanzando, con el jugador claramente inclinado hacia la opción ‘red’.
Efecto dominó sobre Mbaye y Barcola
Ahí es donde el nombre de Ibrahim Mbaye entra en zona de turbulencias. El extremo de Paris Saint-Germain, al igual que su compañero Bradley Barcola, empieza a cansarse del ritmo de las negociaciones, según informa L’Équipe, citado por Get French Football News.
Ambos futbolistas sienten que sus respectivos culebrones se han alargado demasiado. Y el contexto no ayuda: ninguno de los dos está previsto que forme parte de la convocatoria de Luis Enrique para el estreno de PSG en Ligue 1 ante Rennes. Dos atacantes en el limbo, viendo cómo el reloj del mercado corre en su contra.
En el caso concreto de Mbaye, las conversaciones entre PSG y Liverpool avanzan, pero a cámara lenta. L’Équipe apunta que el proceso con el internacional francés es más fluido que con su compañero senegalés, aunque sigue lejos de resolverse. Y el tiempo se agota: restan solo diez días para el cierre de la ventana de fichajes.
Distancia de 20 millones y paciencia al límite
El gran obstáculo está claro: el precio. RMC Sport, citado en el mismo informe, revela que la diferencia entre las posturas de Liverpool y PSG ronda los 20 millones de euros. El club parisino exige 70 millones por Mbaye. En Anfield no quieren pasar de los 50.
Esa brecha económica ha enfriado el impulso inicial de la operación. Mientras Liverpool concentra su energía en cerrar cuanto antes a Yankuba Minteh, Mbaye observa cómo su posible salida hacia la Premier League se ralentiza hasta el punto de obligarle a replantearse el escenario.
Según L’Équipe, el senegalés ya contempla seriamente abrir la puerta a otros clubes si el asunto con Liverpool se prolonga más. El mensaje es claro: no está dispuesto a esperar indefinidamente mientras los ingleses regatean el precio con PSG.
Barcola vive una situación similar. También figura en la lista de objetivos de Liverpool, también se siente atrapado en un mercado que no termina de resolverse y también ve cómo el caso Minteh gana protagonismo a costa del suyo.
Diez días para decidir el ataque del nuevo Liverpool
El tablero queda así: Liverpool tiene un acuerdo verbal con Minteh y discute cifras con Brighton; mantiene conversaciones lentas con PSG por Mbaye, con una diferencia de 20 millones de euros; y sigue con Bradley Barcola en el radar, sin avances decisivos.
Mientras tanto, en París, Mbaye y Barcola se preparan para ver por televisión el debut liguero de sus compañeros. Fuera de la convocatoria, pendientes del teléfono y con la sensación creciente de que el verano se les está haciendo demasiado largo.
Diez días de mercado. Tres extremos en juego. Y un Liverpool que, tras la salida de Salah, no puede permitirse fallar en la elección de la nueva cara de su banda derecha.






