Liverpool y el futuro de Ibrahim Mbaye: Dilema de 82 millones
El balón vuelve a rodar en la Premier League este fin de semana, pero en Liverpool la mirada sigue fija en otra cuenta atrás: la del mercado. A una semana del cierre, el club aún tiene trabajo serio por delante y la sensación de que cada día que pasa pesa un poco más.
Andoni Iraola dirigirá el domingo su primer partido oficial al frente de los reds en St. James' Park ante Newcastle United. Mientras él prepara el once, los despachos de Anfield hierven. La plantilla necesita retoques, sobre todo arriba, donde el vacío que dejó Mohamed Salah sigue sin una respuesta clara.
Hasta ahora, solo han llegado Victor Muñoz y Jeremy Jacquet, cuyo fichaje se cerró ya en enero. Ronald Araújo se ha incorporado cedido por una temporada desde Barcelona. Nada mal, pero insuficiente para un equipo que aspira a pelear por todo y que todavía busca pegada por fuera.
El caso Mbaye se enfría y abre un dilema de 82 millones
En ese contexto, el nombre de Ibrahim Mbaye se ha convertido en uno de los focos del mercado red. El joven extremo de Paris Saint-Germain, compañero de Bradley Barcola, figura desde hace semanas en la agenda de Liverpool como opción prioritaria para reforzar las bandas.
Según informó L'Équipe, tanto Barcola como Mbaye sienten que sus culebrones se han alargado demasiado. Ninguno de los dos entra en los planes inmediatos de Luis Enrique para el estreno de PSG en la Ligue 1 ante Rennes este fin de semana. Están en pausa. Y cuando un jugador joven se queda en pausa demasiado tiempo, empieza a mirar alrededor.
Ahí surge el problema para Liverpool. Aunque Barcola es el objetivo número uno, el informe apunta a que Mbaye empieza a valorar alternativas en estos últimos diez días de mercado ante la falta de avances. La diferencia de valoración entre clubes se ha convertido en un muro difícil de escalar.
RMC Sport detalló que Liverpool sitúa el precio de Mbaye en torno a 43 millones de libras (58 millones de dólares), mientras que PSG pretende acercarse a las 60 millones de libras (82 millones de dólares). Una brecha considerable para un acuerdo que, a día de hoy, se antoja complicado, pese a que el futbolista mantiene su interés en vestir de rojo.
El contexto no ayuda: el club no solo sigue a Mbaye. Los intentos por fichar a Yankuba Minteh, de Brighton, dejan claro que la secretaría técnica trabaja con varias opciones en paralelo. Ambos extremos se mueven en cifras similares, así que la decisión ya no es solo económica, sino estratégica.
Minteh llega con un punto a favor evidente: experiencia en Premier League. Pero está lesionado y podría no volver hasta octubre o noviembre. Mbaye, en cambio, es más joven, con un techo altísimo, y ya acumula 41 partidos con un equipo que ha ganado las dos últimas Champions League. No es un currículum menor para alguien de su edad. La pregunta es sencilla y brutal: ¿quién ofrece mejor valor ahora mismo para un club que no puede permitirse fallar en el reemplazo de su antiguo talismán?
Adams se aleja: Bournemouth cierra la puerta
Mientras el foco principal sigue siendo el ataque, el movimiento del día en Liverpool ha llegado desde el centro del campo. Curtis Jones puso punto final a 16 años en el club para marcharse al Inter de Milán, un adiós que cierra una etapa y abre inevitablemente el debate sobre la sala de máquinas.
En los últimos días, algunos medios han vinculado a Iraola con un viejo conocido: Tyler Adams, hoy en Bournemouth. La idea de un reencuentro en Anfield sonaba lógica sobre el papel. Pero desde el Vitality Stadium el mensaje es contundente.
De acuerdo con Football Insider, Bournemouth no contempla dejar salir al internacional estadounidense este verano. El club está decidido a mantenerle pese al interés de Liverpool y de otros equipos de la Premier League. Adams tiene contrato hasta 2028, así que los cherries no sienten urgencia alguna por negociar.
Las informaciones que le relacionan con Liverpool han sido, en realidad, bastante tímidas. Y encajan con la realidad actual del club: el gran agujero está en el frente de ataque, no en el centro del campo. La plantilla no va sobrada de perfiles perfectos, pero sí de número de centrocampistas.
Eso no significa que el debate esté cerrado. Si Liverpool decide en algún momento invertir en esa zona, los nombres que despiertan más ilusión no son precisamente Adams. Alex Scott, también en Bournemouth, o Adam Wharton, de Crystal Palace, aparecen como opciones más atractivas para una futura remodelación del mediocampo.
Por ahora, la prioridad es otra. Falta un golpe sobre la mesa arriba. Falta el fichaje que haga olvidar, al menos un poco, la sombra de Salah. El reloj corre. Y el mercado no perdona a quien duda demasiado.






