Liverpool y la situación de Ibrahim Mbaye: ¿una necesidad apremiante?
Liverpool mira el calendario y ve cómo se le escapan los días de mercado mientras sigue sin resolver un asunto clave: la delantera. El nombre de Ibrahim Mbaye ha ganado peso en las últimas semanas, pero desde dentro de Anfield el mensaje es claro: el interés no ha pasado de una exploración inicial.
Según información de The Athletic, Andy Jones detalla que Bayer Leverkusen y Liverpool han sondeado al extremo senegalés este verano. Sin embargo, fuentes de alto nivel del club inglés insisten en que nada ha avanzado y descartan de plano que existan acuerdos sobre términos personales con el jugador. Las versiones que daban por hecho un principio de entendimiento, de momento, quedan desmentidas.
Un mercado caro y muchas dudas
El contexto no ayuda. Paris Saint-Germain estaría tasando a Mbaye en torno a las 43 millones de libras, una cifra que obliga a Liverpool a hacerse una pregunta incómoda: ¿cuánto está dispuesto a invertir en otro atacante si finalmente consigue cerrar a Bradley Barcola?
El francés apunta a operación de más de 120 millones de libras este mismo verano. Con ese desembolso sobre la mesa, encontrar otro objetivo de nivel, más barato que Mbaye y que encaje en la idea de juego, se antoja complicado. El margen de error es mínimo y el mercado, inflado.
Mientras tanto, el reloj corre: restan 12 días para que la ventana de fichajes se cierre. Y el equipo necesita gol, profundidad y alternativas.
Tres atacantes o problema a la vista
La planificación deportiva señala una ruta clara: Liverpool necesita al menos dos delanteros este verano. Para muchos dentro del entorno del club, la cifra real debería ser tres: dos extremos y un delantero centro que permita a Alexander Isak respirar durante la temporada.
Si el peso del gol se va a concentrar en el nueve, los jugadores de banda deben convertirse en generadores constantes de ocasiones. No solo desborde, también lectura, último pase, capacidad para activar al punta en zona caliente.
Ahí es donde el perfil de Ibrahim Mbaye encaja con precisión.
Mbaye, un perfil que seduce
Jones lo describe como un futbolista que se apoya en su aceleración y en un giro de cintura explosivo para escapar de espacios reducidos, evitando el choque físico directo donde podría salir perdiendo. No busca el cuerpo a cuerpo; busca el hueco.
Conduce hacia adelante, rompe líneas con balón y, casi siempre, su agresividad con la pelota deriva en ocasiones de gol para sus compañeros más que en disparos propios. Es, en esencia, un facilitador. Justo lo que Liverpool reclama para sus bandas si el gol se traslada al eje del ataque.
Tiene 18 años. Es muy verde. Y su precio parece alto. Pero en un mercado disparado y con un techo tan elevado, esos 40-50 millones de libras por un extremo derecho de su perfil pueden acabar pareciendo una ganga a medio plazo.
Mejor moldearlo en Anfield que verlo explotar en otro club dispuesto a darle tiempo y minutos.
Decisión inaplazable
Por ahora, la operación está en punto muerto. No hay acuerdo, no hay negociación avanzada, solo un interés reconocido que no ha pasado de la fase exploratoria. Todo apunta a que el panorama se aclarará cuando Liverpool logre, si lo consigue, cerrar de manera definitiva el fichaje de Bradley Barcola.
A partir de ahí llegará la verdadera pregunta: ¿arriesgar fuerte por Ibrahim Mbaye ahora o ver cómo su precio se dispara en la próxima ventana mientras la delantera del equipo sigue pidiendo refuerzos a gritos?






