Liverpool acelera por Iliman Ndiaye: conversaciones con el Everton
El verano se le escapa entre los dedos al Liverpool y en Anfield lo saben. El mercado se acerca a su cierre, la plantilla de Andoni Iraola aún pide retoques importantes y, en la delantera, las urgencias ya no se pueden disimular.
Tres fichajes han llegado hasta ahora, pero nadie en el club se engaña: hacen falta otros tres o cuatro si el equipo quiere hablar en serio de pelear la Premier League. El margen de maniobra se reduce y la dirección deportiva, con Richard Hughes al frente, ha tenido que pisar el acelerador.
Y ese giro de velocidad apunta a un nombre inesperado: Iliman Ndiaye.
Golpe de efecto: contactos con el entorno de Ndiaye
Según la información desvelada por Caught Offside, el Liverpool ha mantenido “conversaciones directas” con el entorno de Iliman Ndiaye, actualmente en el Everton. Solo esa frase ya rompe un tabú histórico en Merseyside: es extremadamente raro que los reds hagan negocios con su vecino y rival.
Las fuentes citadas por el medio insisten en que el interés del Liverpool por Ndiaye es real. No se trata de un simple sondeo de cortesía. El club ha hablado con las personas que rodean al jugador y ha explorado la posibilidad de un movimiento este mismo verano.
El contexto explica la urgencia. Mohamed Salah ya no está y Hugo Ekitike se encuentra lesionado. La línea ofensiva ha perdido gol, desequilibrio y, sobre todo, profundidad. Bradley Barcola e Ibrahim Mbaye son, a día de hoy, las opciones más cercanas, pero ninguno de los dos tiene todavía acuerdo cerrado ni en el traspaso ni en las condiciones personales.
El recuerdo del caso Yan Diomande, que se escapó a comienzos de verano, sigue fresco. El Liverpool no quiere quedarse otra vez sin plan B. Ndiaye entra justo ahí: una alternativa de alto nivel si las operaciones por Barcola o Mbaye se complican, o una forma de meter presión al PSG para rebajar el precio del francés.
Lo que sí está claro es que las conversaciones existen. Y que la historia puede crecer.
Un precio de derbi y un perfil muy Premier
El problema, como casi siempre, es el dinero. El mismo informe señala que el Everton ha fijado un precio de 75 millones de libras por su estrella senegalesa. Y si se trata de vender al enemigo ciudadano, nadie en Goodison Park regalará un solo euro: para el Liverpool, la factura podría ser aún más alta.
La operación se movería, por tanto, en cifras muy serias. Tanto que otros gigantes de la Premier League —Manchester United, Chelsea y Arsenal— parten, sobre el papel, con más opciones de asumir un coste desorbitado si la puja se descontrola. Se llega incluso a apuntar que, si David Moyes elevara la exigencia por encima de los 100 millones de libras, el Liverpool no podría entrar en ese juego.
El atractivo de Ndiaye, sin embargo, es evidente. Puede actuar en ambas bandas y también como mediapunta, una pieza muy útil en el engranaje de Iraola. Con una base sólida de experiencia en la Premier League, su adaptación al sistema y al ritmo del equipo sería teóricamente rápida.
Sus números no alcanzan todavía el impacto devastador de Salah, pero vienen en línea ascendente: la pasada temporada firmó nueve contribuciones de gol. No es un sustituto espejo, es otro tipo de atacante, pero ofrece versatilidad, trabajo y amenaza constante entre líneas.
Un movimiento “loco”… y tentador
Para el Everton, vender a Ndiaye al Liverpool solo tendría sentido por una cifra imposible de rechazar. Para el Liverpool, pagarla significaría un golpe de efecto mayúsculo: reforzarse con el mejor jugador del vecino y enviar un mensaje al resto de la liga.
Por ahora, solo hay una certeza: el nombre de Iliman Ndiaye ya está sobre la mesa en Anfield, respaldado por conversaciones reales con su entorno. Lo demás, el precio, el valor estratégico, el riesgo deportivo y emocional, se decidirá en las próximas semanas.
La ventana se cierra, los objetivos se encarecen y el margen de error se reduce. ¿Se atreverá el Liverpool a cruzar la línea roja de Merseyside para encontrar el líder de su nuevo ataque?






