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Liverpool pierde a Ayyoub Bouaddi ante el Manchester City

El mercado de fichajes de Liverpool avanza a paso corto, casi a regañadientes, y mientras el club sigue mirando a los costados, un objetivo para el centro del campo se le escapa rumbo al peor destino posible: el Manchester City.

El efecto dominó de Rodri que golpea a Liverpool

La salida de Rodri hacia Barcelona no solo reconfigura el centro del campo del vigente campeón de la Premier League. También desencadena un movimiento que deja a Liverpool sin una de las piezas que tenía marcada en rojo para el futuro: Ayyoub Bouaddi.

El mediocampista marroquí, que deslumbró en el Mundial con actuaciones de enorme personalidad pese a su corta edad, figuraba en la agenda de Anfield como opción a medio y largo plazo. Pero, según Fabrizio Romano, el jugador de 18 años está ya muy cerca de cerrar su llegada al Manchester City en los próximos días.

Los términos personales están acordados. Lo que no está claro aún es el acuerdo entre club y club con Lille, más allá de que distintos informes sitúan la operación por encima de los 100 millones de dólares. Una cifra que lo coloca de inmediato en la élite del mercado, al nivel de las grandes apuestas de proyecto.

En un primer momento se habló de una posible cesión de vuelta a Lille durante una temporada. Sin embargo, Romano asegura que Bouaddi se incorporará de inmediato este verano para reforzar las opciones de Enzo Maresca, que ya cuenta con el fichaje de Elliot Anderson por 157 millones de dólares en esta misma ventana.

Liverpool, mientras tanto, ve cómo se esfuma una alternativa más para una zona que, de momento, no es su incendio principal, pero que empieza a oler a humo.

Anfield se refuerza atrás y en banda, pero mira de reojo al medio

Andoni Iraola ha señalado desde el principio dos prioridades: apuntalar la defensa y añadir pólvora y desborde por fuera. La zaga ya ha recibido dos refuerzos de peso, Jeremy Jacquet y Ronald Araujo, que llegan a Anfield buscando minutos, responsabilidad y un salto en sus carreras.

Arriba, el club también se ha movido. Victor Munoz ya está dentro de la plantilla, y el interés se mantiene vivo por dos perfiles que gustan mucho en los despachos: Bradley Barcola e Ibrahim Mbaye, ambos de PSG, capaces de actuar por las dos bandas.

La idea es clara: cerrar primero las bandas, firmar a esos extremos —o a otros de perfil similar— y, solo entonces, girar el foco de manera definitiva hacia el centro del campo.

Sobre el papel, Iraola no anda corto de efectivos por dentro. La sala de máquinas está razonablemente poblada, pero nadie en el club ignora que se avecinan cambios.

La posible salida de Curtis Jones y la incertidumbre en torno a la situación contractual de Alexis Mac Allister han abierto la puerta a nombres nuevos. Ahí entraba Bouaddi, ahora prácticamente fuera de alcance.

Bouaddi se aleja, pero el futuro del medio no está vacío

La marcha del marroquí hacia el Etihad elimina una opción interesante para Liverpool. No es un golpe devastador, pero sí un recordatorio de que el margen de maniobra en la élite es mínimo: el City se mueve rápido, y quien duda, pierde.

Aun así, el club de Merseyside no parte de cero en el corazón del equipo.

Trey Nyoni irrumpió la pasada temporada y ha confirmado sensaciones con una pretemporada muy sólida. Su perfil encaja con la idea de un rol a largo plazo en el centro del campo, alguien que pueda crecer dentro del sistema y no solo parchear urgencias.

A su alrededor, el club ya ha blindado a piezas clave: Dominik Szoboszlai, Ryan Gravenberch y Florian Wirtz tienen contratos de largo recorrido y ofrecen un esqueleto fiable para el llamado “engine room” de Iraola. Hay talento, hay proyección y hay margen para construir algo estable durante varios años.

El problema no es hoy. El problema puede ser mañana.

Si Mac Allister entra el próximo verano en el último año de contrato, la planificación del medio cambiará de golpe. Ahí sí, la necesidad puede dejar de ser teórica para convertirse en prioridad absoluta. Y para entonces, Bouaddi ya no estará en la lista de opciones.

Liverpool se ha asegurado una base sólida, pero el mercado no espera. La pregunta es sencilla y, a la vez, incómoda: ¿podrá el club moverse con la misma determinación que sus rivales cuando llegue el momento de rehacer, de verdad, el centro del campo?