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Liverpool acelera su revolución con Iraola y Diomande

Liverpool se prepara para un verano que puede cambiar el rumbo del club. En el banquillo, la llegada inminente de Andoni Iraola para sustituir a Arne Slot marca el inicio de una nueva etapa. En el césped, el giro es igual de profundo: el vestuario ha perdido a voces tan pesadas como Mohamed Salah, Andy Robertson e Ibrahima Konaté, y el club no tiene margen para equivocarse en los reemplazos.

En defensa, parte del trabajo ya está hecho. Jeremy Jacquet aterrizará en Merseyside este verano después de que el club cerrara en enero un acuerdo de 60 millones de libras por el central. Para el lateral izquierdo, el abanico se reduce a dos nombres claros: Milos Kerkez y Kostas Tsimikas, que se disputan un puesto clave en la nueva estructura de Iraola.

Diomande, el heredero de Salah que ya ha dado luz verde

La marcha de Salah deja un vacío que no se rellena solo con dinero. Se necesitan goles, desborde y, sobre todo, personalidad en las noches grandes. A esa necesidad apunta Yan Diomande, joya de RB Leipzig, que ya ha dado el visto bueno a un posible desembarco en Anfield este verano.

Según el periodista francés Santi Aouna, el atacante de 19 años ha aprobado tanto un movimiento a Liverpool como a Paris Saint-Germain, a la espera de que se abra oficialmente el mercado el 15 de junio. La decisión final no está en sus manos, sino en la de los clubes, que deberán negociar con Leipzig.

En Liverpool lo tienen claro: es el objetivo número uno para ocupar el hueco de Salah. Su temporada de irrupción en la Bundesliga lo justifica. Diomande cerró el curso con 13 goles y 10 asistencias en 36 partidos, cifras de estrella para un jugador que apenas empieza a asomarse a la élite. Velocidad, descaro y producción ofensiva. Un perfil que encaja de lleno en la tradición reciente de Anfield.

El problema es el precio. Un periodista cercano a la operación apunta que Leipzig podría valorar al extremo en hasta 120 millones de euros, unos 104 millones de libras. Una cifra que obliga a cualquier club a pensárselo dos veces, por muy urgente que sea la necesidad.

La urgencia en Liverpool es real. Hugo Ekitike estará fuera hasta 2027 tras romperse el tendón de Aquiles. La plantilla se queda corta de fondo de armario y de calidad en la punta del ataque, justo cuando la temporada 2025-26 ya ha dejado claro que no se puede depender del estado físico del fichaje récord del club, Alexander Isak. El margen de error es mínimo. El tiempo, también.

En este contexto, el “sí” de Diomande supone un impulso enorme. El jugador quiere dar el salto. Ahora falta que Liverpool y PSG se midan de verdad en los despachos.

Batalla con United por Mateus Fernandes

Mientras diseña su nuevo frente de ataque, Liverpool también se mete en un terreno que no pisa en solitario: el centro del campo. Ahí aparece otro nombre propio, Mateus Fernandes, de West Ham United, con el que ya se había relacionado con fuerza a Manchester United.

El internacional portugués tiene vía libre para abandonar a unos Irons recién descendidos. No quiere jugar en Championship después de ser uno de los futbolistas más destacados del equipo en la Premier League. Y no es la primera vez que vive este escenario: acumula dos descensos consecutivos, con Southampton y ahora con West Ham, pero en ambos casos ha salido reforzado en cuanto a reputación, hasta el punto de ser considerado el mejor jugador de ambos conjuntos pese a tener solo 21 años.

Manchester United parecía ir un paso por delante. El jugador vería con buenos ojos compartir vestuario con su compatriota Bruno Fernandes en Old Trafford. Sin embargo, según informa TEAMtalk, Liverpool se ha colado en la pelea y se ha convertido en “equipo a seguir” en una batalla que promete ser feroz este verano. Arsenal y Paris Saint-Germain también han preguntado por la situación del centrocampista.

West Ham pide 80 millones de libras por su gran activo, aunque las ofertas que se esperan rondan los 60 millones. Una diferencia importante que puede alargar la negociación y abrir la puerta a giros inesperados.

Mientras Iraola se prepara para tomar el mando y dar forma a su idea en Melwood, la directiva de Liverpool se mueve a toda velocidad en el mercado. Jacquet ya está atado. Kerkez y Tsimikas se juegan un costado. Diomande espera una llamada definitiva. Mateus Fernandes escucha propuestas.

La reconstrucción no es una teoría: se decide ahora, en cada reunión, en cada cifra que sube o baja sobre la mesa. La pregunta es clara: ¿saldrá Liverpool de este verano con un equipo a la altura de la nueva era que quiere inaugurar en Anfield?

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