Luis Enrique defiende a Zabarnyi en medio de críticas sobre el PSG
Luis Enrique salió al cruce. El técnico del Paris Saint-Germain aprovechó la rueda de prensa previa al duelo de Ligue 1 ante Brest para plantar cara a las críticas sobre Illia Zabarnyi y, de paso, recordar a todos dónde están jugando.
El central ucraniano vive un inicio de temporada incómodo. Fichado en el verano de 2025 por más de 60 millones de euros, afronta su segundo curso en París sin haber disputado todavía un solo minuto en Ligue 1. Su última aparición fue el miércoles, en la Champions League, como titular en el 6-1 ante Slovan Bratislava. Ni siquiera esa goleada ha apagado el debate.
“¿Críticas? Es algo natural”, lanzó Luis Enrique, según recogió RMC. “Si lo recuerdan, es normal. Cuando estás en un club como el Paris Saint-Germain, siempre habrá críticas”. Frase seca, mensaje claro.
El técnico fue más allá. “Incluso si ganas 6-1, encontrarás críticas hacia los jugadores. Es muy positivo que exista ese ruido, porque significa que estamos en un gran club”. Para él, el contexto no es un problema; es una prueba de grandeza.
La lista de señalados que luego despegaron
Luis Enrique no se limitó a proteger a Zabarnyi. Tiró de memoria reciente y repasó nombres que hoy son importantes, pero que también pasaron por el filtro del juicio público.
“Recuerdo las críticas que recibieron Barcola, Dembélé, Doué y, por supuesto, Luis Enrique”, dijo, señalándose a sí mismo. Mismo escenario, distinto momento. “Esto es natural. Creo que simplemente funciona así. Tenemos que valorar el hecho de que somos uno de los mejores clubes del mundo. Estoy muy contento con mi plantilla”.
Los datos respaldan parte del discurso. En su primera temporada en el PSG, Zabarnyi disputó 37 partidos entre todas las competiciones. No fue un fijo indiscutible, pero sí una pieza recurrente. El problema para dar el salto definitivo tiene nombres propios: Marquinhos y Willian Pacho, dueños del eje de la zaga en los grandes partidos.
Un inicio torcido que amplifica el ruido
El contexto deportivo explica por qué cada decisión pesa más de la cuenta. El PSG ha arrancado la Ligue 1 con el pie cambiado: solo dos puntos en las tres primeras jornadas. Muy lejos del guion habitual del campeón francés.
El tropiezo no se limita al campeonato doméstico. Antes de eso, el equipo cayó ante Lens en la Champions Cup, un partido que Zabarnyi sí comenzó como titular. Desde entonces, banquillo en liga. Sin continuidad, sin ritmo, con la lupa encima.
Tras la derrota 2-1 ante Monaco, llegaron dos empates que no ayudaron a calmar el ambiente: 2-2 frente a Lille y 2-2 ante Rennes. Demasiadas concesiones atrás para un candidato permanente a ganarlo todo en Francia.
En medio de esa secuencia, el caso Zabarnyi simboliza una duda mayor: hasta qué punto este PSG, con tanto talento y tanta presión, logrará transformar el ruido en energía competitiva o lo dejará convertirse en una losa. Luis Enrique, al menos en público, ya ha elegido bando.






